martes, 12 de febrero de 2013

JOSÉ LUIS SAMPEDRO: VIVIR CON DIGNIDAD INTENSIDAD Y SINCERIDAD

El pasado 1 de febrero cumplió 96 años. Pero, a pesar de la edad, sigue siendo un hombre lúcido y crítico, comprometido e íntegro, atento a la realidad. “Hago literatura protesta”.  http://www.clubcultura.com/clubliteratura/clubescritores/sampedro/miradas_carta_apoyo_democracia.htm  


Con algo más de 30 años tradujo la obra de la economista Joan Robinson, Teoría de la competencia imperfecta y, a comienzos de los años 50, traduce la famosa obra de Paul A. Samuelson -Premio Nobel de Economía en 1970- Curso de Economía moderna.

Hoy, sus manuales económicos siguen consultándose en las Facultades de Económicas y continúan en la vanguardia del mundo universitario (En 2009, Economía humanista, algo más que cifras, recoge sus artículos desde el año 1947).

Sin embargo, Octubre, octubre (1981) fue la novela (900 foleos, 19 años de trabajo) que le convirtió en escritor conocido entre el público lector. En 2011, La sonrisa etrusca, su novela “más popular, más vendida, más conocida y traducida”, es llevada al teatro.


 SAMPEDRO, SANTANDER Y SU INICIACIÓN LITERARIA

“Llegué a Santander en julio del 35 (es su primer destino como funcionario de Aduanas) y es aquí, en ese año, cuando esa comezón de escritor que se había iniciado en Aranjuez y afianzado en Madrid durante mi época de estudiante, afloró con la suficiente intensidad como para pasar a la acción”.

Serán la “Segunda antología poética” de Juan Ramón Jiménez y la “Antología de la poesía española contemporánea”, de Gerardo Diego, las que le lleven a escribir sus primeros poemas a los 18 años, impulsado por su lectura.

También funda una revista con su amigo Felipe Gil [hermano del director de cine Rafael Gil. F. fue quien me indicó la existencia de la Cuesta de Moyano con sus casetas de libros de ocasión]. Se llama “Revista de estudios islámicos”, y editan dos números mecanografiados. “Él (Felipe) escribía sobre Oriente Próximo, yo sobre el Sahara”.

Sin embargo, su carrera literaria se inicia con la revista UNO -porque uno, el propio Sampedro, “era el ilustrador, el ensayista, el poeta y el prosista que llenaba todas las páginas”. Eso sí, cada cual con su seudónimo. Para la poesía, firmaba con dos nombres: Adolfo Espejo y Martín Adarga. 


El seudónimo Adolfo Espejo formará parte de su primera novela: “La estatua de Adolfo Espejo”. La empieza a escribir en Huete (Cuenca) al finalizar la Guerra Civil y la termina en Melilla en 1940, con 23 años. Pero por vicisitudes de la vida, no será publicada hasta 1994, sesenta y cuatro años después. “En la portada aparezco retratado en el muelle de Santander en el año 1935”.


La sombra de los días

Su segunda novela, La sombra de los días, escrita en 1947, a pesar de conseguir un accésit, tampoco será publicada hasta 1994.

“Escribí esta historia impulsado por el impacto que me produjo la muerte en la sierra de Espadán (en el frente de Levante), durante la Guerra Civil,  de uno de los amigos de Santander (Germán Sanginés), un chaval excepcional…En la novela traté de contar mi deslumbramiento ante su vitalidad, su aplomo y su energía”.

En ella, hay bastantes páginas de Santander. “Uno de los personajes reside en Santander y, a través de él, metí muchos de mis recuerdos y vivencias santanderinas”.

El Santander de Sampedro

“(Hacia 1935) Por una peseta, las pescadoras del mercadillo de detrás de Correos te daban un cucurucho grande de percebes que completaba en la cafetería de enfrente, el café Áncora, con una gran cerveza por treinta céntimos”.

Con un sueldo de 250 pesetas mensuales, pronto aumentado a 366, podía pagarse una pensión de lujo que costaba 7 pesetas diarias (210 mensuales). Y además, recibir clases de piano y tomarse unos aperitivos.


“El Santander de aquel tiempo no se parecía al de hoy. Cuando se asoma uno a estos miradores, lo que ve enfrente, Somo y Pedreña, vamos, es que ni de lejos. Todas esas edificaciones no existían. Recuerdo que cruzábamos Felipe Gil y yo en lancha hasta Pedreña y allí nos echábamos a andar entre prados y maizales; acabábamos en una iglesita pequeña…Esa iglesita era la divisoria que separa la bahía del curso final del río Cubas, que sale por el otro lado…Al llegar Felipe y yo a la iglesita, se le daba la vuelta y ¡pumba!, se encontraba uno frente al río Cubas, que parecía un lago al que nosotros llamábamos el Peribonka” [como el de una novela de la época, Maria Chapdelaine, de L. Hémon, escrita en 1913 y con una primera versión cinematográfica en 1934, con Jean Gabin].


Don Estanislao de Abarca

En 1936, ya iniciada la guerra civil, conoce en un banco del Paseo de Reina Victoria a don Estanislao de Abarca, “un señor de unos cincuenta años…un patricio y un burgués en el mejor sentido del término”. (Fue padrino en su boda).

En su casa del número 27 del Paseo de Pereda, oirá en gramola a Chopin y a Beethoven y asistirá a sus primeras tertulias.


Al terminar la guerra, y ya Sampedro en Madrid, le facilitará una carta de presentación para José Mª de Cossío que, por aquel entonces, además de crítico literario, dirigía una tertulia en un café de la capital. “Se leyó mis cuentos y me animó mucho a seguir escribiendo”. 

Algunos de ellos fueron publicados "por la inolvidable revista santanderina Proel"; por ejemplo, en los números 7 y 8 (1944), apareció el titulado Ártico, y en el número 13 (1945), el relato La felicidad.


MIS ENCUENTROS CON SAMPEDRO

Nunca he hablado personalmente con él, pero he coincidido o me he cruzado con Sampedro en varias ocasiones. No recuerdo si este ha sido el orden: cuando la filmoteca estaba en plaza de España [en Madrid], nos cruzamos a la salida de una de las sesiones de cine. No sabía entonces que su cumpleaños era el 1 de febrero y me dio rabia leerlo al día siguiente. Estaba segura de que me habría atrevido a felicitarle.

Otra ocasión fue en la biblioteca municipal cercana al metro de Iglesia, donde entonces vivía. Tenía reciente o, al menos, tenía mis notas sobre la novela Octubre, octubre, que me había fascinado, y le hice una pregunta, no recuerdo cuál ¿Sobre los sufistas y su influencia en su obra…?

Otra vez le vi corriendo ágilmente entre los coches, con su gabardina flotando al viento, hacia la sede o la sala de conferencias del Círculo de Lectores.

Finalmente, una vez que iba comiendo por la calle un sándwich envuelto en papel albal, me crucé con él paseando -creo que por la zona del canal de Isabel II. Pensé algo así como: ¡Vaya! ¡Qué situación más poco glamourosa!

La última, fue en el curso de la UIMP cuyo resultado fue el libro Escribir es vivir. Le pasé a Olga Lucas un relato, Mi padre también fue un niño de la guerra, que quería compartir con él.

Mis notas amarillentas

“Un hombre que escucha mucho y bien. Sabe ponerse en el lugar de otro y recrear de modo convincente lenguaje y actitudes. Cultura enciclopédica. Interesado por lo oriental. Profundamente humano. Sincero. Naturalidad del sexo. ¿Es triste la vejez? ¿Cuánto hay de documentación y cuánto de poso, de sabiduría de años? ¿Crees en la existencia de otro mundo? ¿Piensas a menudo en la muerte? ¿Tienes un tipo de mujer? ¿Cómo educarías a un niño?...”.

SACADO DE AQUÍ Y DE ALLÁ

* Le gustan los chistes, los juegos de palabras y las comedias cinematográficas de los años 30. Es fan de los crucigramas de Fortuny.
* El siglo XVIII es su época favorita.
*Es un gourmet de las patatas en todas sus variedades, con una debilidad especial por las fritas o en tortilla española.
* Lo que de verdad sabe hacer bien es silbar.
* Una obra literaria que valore: Guerra y paz.
* Una película: Intolerancia, de Griffith.
* Sus 3 grandes admiraciones como cuentistas: Maupasssant, Chéjov y Katherine Mansfield.
*Sus maestros en la literatura: los poetas de la Antología de Gerardo Diego; Vida de don Quijote y Sancho y Andanzas y visiones españolas, de Unamuno; Azorín y Baroja; los Ensayos de Montaigne; La decadencia de Occidente, de Spengler; las novelistas inglesas, desde Jane Austen y las Brönte hasta Virginia Woolf; autores rusos como Turguéniev e Iván Bunin; Selma Lagerlof y su Gösta Berling, y  de D.H. Lawrence, El hombre que murió y El hombre que amaba las islas.
* El gran logro del siglo XX: La mejora de la situación de la mujer.
* Reforma que cree más necesaria: La del sistema social.
* Lo que más detesta: El consumismo.
* Su deporte favorito: Charlar.
* Ocupación que prefiere en sus ratos libres: Callejear.
* Rasgo principal de su carácter: La independencia.
* Cualidad que prefiere en el hombre: La dignidad. En la mujer: la dignidad.
* Un deseo: Le gustaría que sus cenizas fueran depositadas en el río Tajo y en el Sena a la altura del Pont des Arts de París.
* Galardones que prefiere: el de Ganchero Mayor de Peralejo de las Truchas, en el Señorío de Molina, y el de Amotinado Mayor de Aranjuez.
* Una curiosidad: Colecciona búhos.
* Su epitafio: “Que ustedes lo pasen bien”.

P.S. Tras su muerte (8 abril 2013), coincidiendo con su centenario, el día 1 de febrero de 2017, al hilo de sus recuerdos sobre la Guerra Civil ("Yo era un muchacho de 19 años, movilizado como soldado republicano en el batallón 109 de la 14 brigada del ejército del norte..."): 

Mi tío Serapio Herreros, un hermano de mi padre, también estuvo en el batallón 109, pero no sé si en la 14 brigada.

Según he encontrado más tarde, por documentos del Centro de la Memoria Histórica (antiguo Archivo de Salamanca), mi  tío pertenecía a la tercera (3ª) compañía; era sargento en la revista que les pasaron el 1 de diciembre de 1936, en Bercedo. Y afiliado a Izquierda Republicana (IR) según una relación de mandos datada en San Miguel de Luena el 9 de marzo de 1937.

El 2 de marzo del mismo año, su nombre y firma aparecen en el boletín de suscripción a la revista Recta, editada por la Federación Socialista Montañesa.

El 20 de diciembre de 1936 escribió en El Impulsor [un periódico de Torrelavega], una crónica “Desde el frente”, titulada “Visionario de guerra”. Nacido el 14 de noviembre de 1914, tenía entonces 22 años.


“No quiero meterme a cronista” -comenzaba. “Quiero tan solo dejar plasmado en letras de molde el papel importante que ha hecho y hace el Batallón 109”. Y continuaba: “Está formado este Batallón por voluntarios que dejaron sus hogares para luchar contra el fascismo el 29 de Septiembre [de 1936]…Manda esta unidad el Teniente de la plantilla de Santoña, Don Bernardo Secedón Marror”. Cita a continuación otros mandos: el Capitán Alejandro Carazo y el Teniente Enrique García, el Vasco, “milicianos ambos”. Los oficiales  Santas, Costilla y Simal, y los capitanes de milicias Manuel Martín y Jesús San Emeterio (capitán de la tercera compañía, “herido en la última operación”).

Siguen reflexiones (“En la guerra se aprende a ver la vida tal cual es, con todos sus defectos, despojada en absoluto de afeites y falsos disfraces con los que se la quiere disfrazar…”) y, a continuación, un relato de una noche en un pueblo, situado en la línea de fuego, habitado por gente misérrima que pierde lo poco que tiene:

“Es una noche oscura. El pueblo, además de los soldados, se halla habitado por esas familias paupérrimas cuyos únicos bienes se componen de una destartalada vivienda, unos deshechos aperos de labranza, y unos pocos acres de tierra semejando pañuelos tendidos al sol, en medio de áreas y más áreas de campo incultivado y yermo.

El caserío, debido a la proximidad de las líneas de fuego, es castigado por el continuo fuego de cañón. Caen obuses por doquier. Aquí derrumban un tejado. Más allá cruje el maderamen y chocan las piezas de una choza que se derruye. En medio de los estampidos, secundado por el sonido de los disparos, alguien corre la voz de que, por efecto de los cañonazos, se están quemando unas casas. Se va al sitio indicado, donde entre humareda y lenguas de fuego que comienzan a lamer los puntos débiles, se deslizan las sombras de sus moradores, llenos de terror, medio desnudos, viendo caer en medio de chispas y llamas el fruto de su trabajo y de su ahorro. Corre por sus rostros atezados por el sol y el aire de estos campos, lágrimas de desesperación, mientras sus cuerpos despojados de vestimenta, cubiertos tan solo de los humildes harapos robados a la destrucción, tiemblan y se conmueven al ver derrumbarse sus fallidas esperanzas de una pacífica vejez.

Está alboreando el día. Pasan por la semipenumbra de la carretera esas mismas gentes de la noche. Van arreando con voz trémula sus raquíticas bestias. Detrás, las mujeres y chiquillos cargados con bultos, semejan esas caravanas emigrantes que abandonan su terruño, su vivir, para buscar en otras tierras menos inhóspitas por la guerra, un poco de paz y tranquilidad.

Esto es la guerra. No solamente sufren sus consecuencias los que en ella toman parte. Hay otros que, aunque estén apartados, no son los menos castigados por sus crueldades…Así abandonan este pueblo. Con el pensamiento en lo que dejan y el incierto futuro a donde van. Son los parias de la guerra. Unas veces estarán aquí, otras allá; siempre cambiando de un sitio a otro…en medio de la amalgama de pueblos y ciudades conmovidas todas por este triste e irrazonado movimiento”.

El relato me recuerda algunos de JLS donde evoca "la guerra en España"...

SABER MÁS

viernes, 1 de febrero de 2013

PATIOS ESCOLARES: UN LUGAR PARA LA EDUCACION AMBIENTAL



A finales de octubre de 1995 tuvo lugar en Eastbourne (Inglaterra) la I Conferencia Internacional Infantil sobre Medio Ambiente. Durante tres días, 800 delegados -con edades comprendidas entre los 10 y los 12 años- de 85 países, mantuvieron debates, expusieron sus proyectos y redactaron sus desafíos al mundo.

La conferencia se articuló en torno a tres ejes: la basura y el reciclado, los animales en peligro de extinción, y el desarrollo sostenible y los medios de comunicación. Las tardes se dedicaban a talleres relacionados con diferentes aspectos ambientales.

Uno de ellos se titulaba “Mejorar los patios escolares”. Lo impartía una arquitecta perteneciente a la asociación Learning Through Landscapes (Aprender a través del Paisaje): http://www.ltl.org.uk

La asociación, integrada por diferentes profesionales, (arquitectos del paisaje, paisajistas, jardineros, profesores...) preocupada por la infrautilización y el empobrecido entorno que rodeaba a los edificios escolares en el Reino Unido,  llevaba trabajando en el proyecto desde 1986, casi diez años antes.

De su experiencia surge el estudio “Lugares especiales, gente especial”, en 1994. Hasta entonces existía muy poca investigación sobre los niños y los patios de recreo, y casi ninguna que involucrara  a los niños en el proceso de investigación.

Lo que se plantean es si el diseño de los patios escolares y el modo en que estos se gestionan  tienen una influencia sobre las actitudes y el comportamiento de los niños y, si es así, por qué y cómo. Ayudados por especialistas en semiótica, llegan a la conclusión  de que los patios de recreo, por su diseño y el modo en que son gestionados, transmiten mensajes y significados a los niños que influyen en sus actitudes y comportamientos de diversos modos. Es lo que llaman el currículo escondido de los patios escolares.

Por ejemplo, el elemento y la palabra “alquitrán”, presente en muchos de ellos de forma avasalladora, significaba para los niños un espacio duro de juego y, a la vez, juego duro. Se asociaba con juegos agresivos y con la dominación del espacio por parte de los chicos mayores o más fuertes. Incluso en aquellas escuelas donde el fútbol estaba prohibido simbolizaba un “lugar peligroso” porque todo lo que los niños podían hacer era correr, luchar o golpearse unos a otros.

Estéticamente, la apariencia les disgustaba porque lo veían como algo “feo, aburrido y negro”. Por el contrario, la hierba era símbolo de un espacio de juego agradable porque “cuando te caes, no te haces mucho daño”. Permite una amplia gama de conductas referentes al contacto físico blando: rodar, reptar... Y estéticamente, se considera una superficie amable.

Por otro lado, la encuesta demostró que los niños identificaban elementos tales como la basura, las verjas rotas o las pintadas como una manifestación de que “los adultos no se preocupan en realidad por el medio ambiente”. Para ellos implicaba  dejadez y una contradicción con lo que los mayores predicaban.

1997: I CONFERENCIA INTERNACIONAL SOBRE PATIOS ESCOLARES

En 1997 tiene lugar en Winchester (UK) la I Conferencia Internacional sobre Patios Escolares auspiciada por la OCDE (en concreto, el Centro para la Investigación y la Innovación Educativa que, en 1986, había lanzado en 12 países  la Red de Iniciativas sobre Medio Ambiente y  Escuela en un intento  de introducir la educación ambiental en el currículo escolar). Los 120 participantes de lugares tan lejanos como Noruega, Austria, Las Bermudas, Alemania,  Australia y Estados Unidos, entre otros,  ponen en común sus experiencias sobre el impacto del diseño, uso y gestión de los patios en la conducta de los alumnos; el desarrollo de las clases fuera de las aulas, las escuelas ecológicas, la agenda local 21 o la biodiversidad.

Ese mismo año, la ESSO, una compañía privada,  en colaboración con LTL publica un paquete con material didáctico diseñado especialmente para los colegios donde desarrolla 12 posibles actividades que pueden llevarse a cabo en un día tomando como base el patio escolar. También se publica, apoyada por el Gobierno británico “Patios escolares: una guía de buenas prácticas”.

El 3 de mayo de 1997 miles de escuelas en 11 países diferentes celebran el Día Internacional de los Patios Escolares   (Desde 1995, en que LTL en la U.K. junto con una escuela sueca y otra de Canadá, celebra el primer sábado de mayo el I Día Internacional de los Patios Escolares hasta la I La Semana Nacional de los Patios Escolares, en junio de 1999 en la UK).

12 ideas para actividades informales y extra-curriculares utilizando plantas en los patios escolares:

1.   Inicia un club de jardinería.
2.   Realiza una escultura o un laberinto con sauces/salgueras.
3.  Corta ramas de avellanos o sauces y deja al alumnado que construya chozas.
4.  Crea obras de arte efímero con flores, hojas y ramitas (collares, guirnaldas, cestas).
5. Diseña un área tranquila rodeada por plantas aromáticas (lavanda, romero, tomillo...)
6.   Planta flores de temporada y cuida de ellas.
7.   Haz cadenas de margaritas.
8.   Utiliza un árbol para jugar o para sentarte debajo.
9.   Recoge las hortalizas o la fruta que has cultivado.
10. Planta pequeños árboles o arbustos que sirvan de escondite.
11. Inventa juegos  con castañas de Indias, etc (medallones).
12. Organiza un picnic sobre la hierba o bajo un árbol. 

QUÉ SE ESTA HACIENDO EN ESPAÑA

En 1992 la Escuela Infantil Belén, de Granada, publica en forma de libro (agotado) su experiencia de tres años bajo el título “Algo más que un patio de recreo”. El subtítulo ya lo dice todo: “Del patio de recreo a la recreación del medio”. Se trata de acercar a los más pequeños a “ese espacio de la escuela, normalmente tan poco aprovechado y valorado” y convertirlo en un lugar de búsqueda, de aventura y de descubrimientos gozosos.


Según su experiencia, un espacio exterior bien estructurado debe brindar ocasiones para estar cerca o lejos de los adultos, para jugar en grupos grandes, pequeños, o aisladamente, si se prefiere.

Además, puede proporcionar experiencias como la observación de insectos u otros animales (pájaros, reptiles), la observación de fenómenos naturales, el juego con el agua y el barro; y elementos para trepar, saltar, correr, lanzar, subir y bajar,  que aportan vivencias muy gratificantes.

También puede ofrecer enormes posibilidades para preguntarse y comprender sobre acontecimientos cotidianos como el impacto ambiental de jugar al fútbol  (plantas tronchadas) o el de realizar una fiesta en el patio de recreo (papeles, bolsas de gusanitos...). Tel: 958 132 900. Blog: http://escuelainfantilbelen.blogspot.com.es

En el País Vasco, el CEIDA, Centro de Educación e Investigación Didáctico Ambiental, ha publicado materiales específicos sobre “El recinto escolar”. El recinto se puede mejorar, dice. Y propone diversas actividades y sugerencias: sustituir las verjas por setos de arbustos autóctonos, construir comederos para pájaros, colocar jardineras en las ventanas y pintar con murales los muros, planificar senderos y paseos por la escuela, crear un huerto o un estanque, colocar bancos de madera u otros elementos reciclados para permitir actividades sosegadas... Tel: 94 4114999. Correo-e: ceida-bilbao@ej-gv.es.

En Galicia, el Taller de Educación Ambiental “A Curuxa”, con el objetivo desde su nacimiento, en 1988, de mejorar el entorno del centro escolar e ir de lo particular a lo general: escuela, barrio, ciudad, etc, dispone de un vivero escolar de robles y crea y utiliza compost para fertilizarlo. Además, participa con otras organizaciones y colegios europeos en la conservación de ríos y en el ahorro energético. Correo-e: ies.arcebispo.xelmirez1@xunta.es.   

En Cataluña, en concreto en la localidad de Cornellà, en la provincia de Barcelona, se inicia durante el curso 1991-92 un Programa Integrado de Educación Ambiental que, a lo largo de cuatro cursos escolares, consigue implicar a todas las escuelas de educación infantil, primaria y secundaria, las escuelas de adultos y algunos centros de ocio y tiempo libre. Las actividades concretas de mejora del medio en los centros de enseñanza incluían la mejora de los espacios de uso común, entre ellos, los patios escolares. Jardineros y técnicos municipales colaborarán en el embellecimiento de estos espacios. Teléfono del Departamento de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Cornellà: 93 4758718.  La Vola, Equipo de Educación Ambiental,  fue la encargada de diseñar el programa. Correo-e: lavola@lavola.com.

En Segovia, en noviembre de 2000, el CPR (921 461991) organiza un Curso-taller con el objetivo de elaborar materiales para realizar eco-auditorías en los patios escolares.

Esto forma parte de un Plan municipal más amplio para 4 años y de lo que en toda Europa se conoce como el fenómeno de las Eco-escuelas (Eco-schools) desde mediados de los años 80. Esta campaña, que se desarrolla en 22 países europeos (http://www.eco-schools.org/html/spainfo-esp.htm) y casi 4.000 escuelas, pretende potenciar la educación ambiental en los centros escolares y sus entornos centrándose en tres temas básicos: el agua, la energía y los residuos.  En el cuestionario  de auditoría ambiental interna para eco-escuelas que se facilita en la sede española hay un apartado específico dedicado a “Jardines y otras zonas comunes “donde se hacen una serie de preguntas como: En los jardines y alrededores del Centro, ¿hay papeleras en número suficiente? En zonas con plantas interiores o ajardinadas, ¿se encuentran rotulados los nombres de las plantas y/o existen paneles informativos sobre la flora o fauna que albergan?¿Cuenta el centro con una zona de aparcamiento para bicicletas? ¿Se usa?¿Cuenta el centro con zonas ajardinadas propias? ¿Se ha cuidado la presencia de plantas autóctonas? ¿Se utiliza para el riego de las zonas ajardinadas agua reciclada? ¿Existen sistemas de captación de aguas pluviales para el riego de jardines u otros usos? ¿Se emplean para el riego sistemas de goteo de bajo consumo? ¿Cuentan los jardines con elementos de la naturaleza (bosque o zona ajardinada natural, pradera, huerto, invernadero, estanque, acuario, casetas para pájaros o similares) para la educación, observación y disfrute por parte de los escolares? En caso de existir huerto, ¿se practica la agricultura biológica? ¿Se utilizan en los jardines pesticidas y/o otros productos químicos de síntesis? ¿Los restos vegetales son utilizados para la elaboración de compost?

El material apareció en el año 2001 como fichas de trabajo con el nombre “Hagamos ambiental nuestro patio” (Cuaderno de actividades en torno al patio escolar).

En Cantabria, el C.P. Pablo Picasso de Laredo, tras tres años de preparación, inicia en el curso 1997-98 el proyecto de innovación educativa titulado “Por un colegio ecológico”. Su objetivo es poner en práctica un programa multidisciplinar e internivelar de EA  para conseguir hacer del centro una escuela ecológica.  En el patio, una placa declarando su compromiso: “En el día de hoy (13 de junio de 1997) los alumnos y profesores de este colegio nos comprometemos en la defensa de la naturaleza y el medio ambiente como medio de conseguir un mundo mejor”. Pero la conservación de la naturaleza no es su único reto: también están la racionalización del consumo y el buen uso del tiempo libre, con el concurso de las familias en visitas y paseos. Al taller de reutilización de materiales y de reciclado de papel se suman la revista Ecopicasso,  las I Jornadas ecológicas el curso 1998-99 bajo el lema “Ecologistas: compromiso activo” o la recogida de latas y cartuchos de impresora y la utilización de energía solar. Su proyecto obtuvo el premio especial en el V Certamen “Humanidad y Medio” convocado por el ayuntamiento de Camargo (Cantabria) durante el curso 1998-99. 
RECOMENDACIONES EN UN BORRADOR DEL MEC

En abril de 1998 el MEC (Ministerio de Educación y Cultura) elaboró un documento de trabajo con una serie de orientaciones y recomendaciones a la hora de diseñar y acondicionar los espacios exteriores de los centros escolares. A la hora de zonificar los espacios exteriores, además de las habituales pistas polideportivas, se contemplan áreas para juegos no reglados; zonas tranquilas y de descanso donde los alumnos puedan reunirse a charlar o estar solos; un área de actividades colectivas concebida a modo de agora, plaza o anfiteatro, que sirva como espacio de concentración en casos de evacuación de emergencia o en acontecimientos culturales escolares. Una zona para actividades artísticas, otra de horticultura y jardinería...

El borrador adjunta un ejemplo de ordenación del recinto escolar teniendo en cuenta las mejores ubicaciones según los usos y, sobre todo, el sentido común: P. e. Es aconsejable por razones de seguridad tener entradas independientes para vehículos y peatones. La zona de estacionamientos debe estar situada próxima a la calle de acceso para evitar recorridos interiores dentro del recinto escolar. La zona de porches (zonas exteriores cubiertas) debe estar próxima a las zonas de juegos y pistas deportivas sirviendo de acceso cubierto a dichas zonas desde el centro...

También se dan algunas cifras y datos, siempre a título orientativo y partiendo de la idea de que cada centro es un mundo: La puerta o verja de entrada será de 2'5 m mínimo para permitir el paso a los servicios y suministros o al coche de bomberos.

Debe preverse una superficie de porches de 1 m2 por alumno. La valla tendrá una altura mínima de 2'25 m. También se incluyen indicaciones sobre los costes: P. e. El costo del acondicionamiento exterior no debería suponer más del 15% del costo de inversión del edificio. O el costo del mantenimiento de los espacios exteriores no debería superar un 0'5% anual del costo total de inversión.

En cuanto a las especificaciones de materiales, se insiste en que estos deben ser sólidos y resistentes al uso y a la intemperie, antideslizantes y de fácil limpieza. Y, sobre todo, de bajo mantenimiento. Este debe ser acometido por los miembros de la comunidad escolar con la participación del ayuntamiento y la ayuda de empresas contratadas al efecto.

El objetivo final es que los espacios exteriores se conviertan en un recurso educativo y en una muestra de lo que es la propia institución escolar.

PATIOS Y  LITERATURA

En “Puente hasta Terabithia”, de Katherine Paterson, aparece una descripción sobre el juego en un patio escolar, que podría aplicarse a muchas escuelas del mundo:  “La escuela primaria de Lark Creek carecía de todo, especialmente de equipamiento para atletismo, así que a la hora del recreo, después de almorzar, los mayores se quedaban con las pelotas. Si algún chico de quinto empezaba el recreo con una pelota, seguro que se la quitaba alguno de sexto o de séptimo antes de llegar a la mitad. Los chicos mayores se adueñaban siempre del centro del campo de arriba para jugar a la pelota, mientras que las chicas exigían la pequeña superficie superior para jugar a la rayuela, saltar a la comba y andar por allí parloteando. De ese modo, los chicos de los cursos inferiores habían empezado con lo de correr. Se ponían en fila en la parte más alejada del campo de abajo, donde había barro o profundos surcos costrosos. Earle Watson, que no valía nada como corredor, pero que chillaba muy bien, gritaba “Bang”, y todos corrían hasta una línea que habían trazado con los pies en el otro extremo”.

UNAS SUGERENCIAS FINALES

Si el suelo es de cemento o alquitrán, suavizarlo redondeando los bordes y trazando una senda sinuosa para cruzarlo.
- El color azul y las plantas de estructura pequeña incrementan la sensación de lejanía.
En sitios pequeños, disimular los márgenes y usar líneas curvas o diagonales.
Tener en cuenta que donde no se proporciona un camino directo, este se abre ( los famosos atajos pisando el césped).
- No olvidar una pérgola para cobijarse del sol, un espacio para aperitivos o merendolas  y prever accesos para los minusválidos.
Pensar en plantas con hojas bonitas, árboles y arbustos con color en invierno, esculturas...
Diseñar las vallas y puertas con materiales locales y diseños tradicionales (investigar sobre costumbres populares).
Recordar la instalación de una pequeña fuente para beber y oír el sonido del agua.
El huerto debe estar cerca de la puerta de la cocina. Junto a él, el sitio para hacer compost.
Acordarse de poner un arenero para los más pequeños.
Los lugares tranquilos pueden incluir áreas de vida silvestre (prado, zonas de sombra, mesas y sillas, lugares para pintar...)
- Los lugares ruidosos pueden incluir un anfiteatro para bailar, tocar música, representar una obra de teatro, cantar...
¿Has pensado en una granja de gusanos que fabriquen compost con los residuos orgánicos (peladuras, espinas de pescado...)?
Contratar un paisajista profesional acostumbrado a trabajar con niños que dé forma a las diferentes ideas y las aúne de forma coherente.

BIBLIOGRAFÍA

- En Internet (en inglés): Greening Schoolgrounds. www.schoolgrounds.ca. Desarrollado en Canadá, contiene -entre otras cosas- una completa Guía para transformar los patios escolares.
- Schoolyard Habitats. http://www.nwf.org/nwf/habitats/schoolyard/index/html. En Estados Unidos.
- Boletín E-Scape de Learning Through Landscapes. Con el lema “trabajando para transformar el paisaje educativo”, contiene noticias, proyectos y críticas. Son 16 páginas de artículos, ideas prácticas e información sobre los patios escolares.


- Revista Ciclos de comunicación, interpretación y educación ambiental. El número 9, de junio de 2001, trata el tema de las ecoauditorías escolares. Información, también en inglés y francés, en: http://www.geaweb.com.

[Publicado en 2001 en las revistas Padres y Maestros y Educar Hoy]

SI QUIERES LEER MÁS...

http://www.eldiario.es/sociedad/centro-periferia-machismo-colegios-intentan_0_719878340.html. Los niños, a la pista; las niñas, a las orillas. Machismo en el patio del colegio en 2017.



jueves, 24 de enero de 2013

SALUD PÚBLICA Y CONTAMINACIÓN QUÍMICA: "EL TEMERARIO E IRRESPONSABLE ENVENENAMIENTO DEL MUNDO"



En 1962, Rachel Carson con su libro Primavera silenciosa ya alertaba sobre el peligro de la proliferación de productos químicos sin control. Llamaba al DDT el “elixir de la muerte” y a los insecticidas, biocidas. “Por primera vez en la historia del mundo, todo ser humano está ahora sujeto al contacto con peligrosos productos químicos, desde su nacimiento hasta su muerte…Un insecticida corriente para uso doméstico está compuesto de perclóricos…Otros preparados, asimismo con destino al hogar, contienen dieldrín, aún más tóxico…El alcance de la peligrosa interacción de los productos químicos es poco conocida aún”.

En 2002, cuarenta años después de su advertencia, se firma un Convenio para la erradicación de los 12 productos químicos más peligrosos, los llamados contaminantes orgánicos persistentes (COPs). Lo firman 120 países, entre ellos España. Los COPs son: dioxinas, furanos, DDT, PCBs, clordano, heptacloro, aldrín, dieldrín, endrín, mirex, toxafeno y hexaclorobenceno. Hidrocarburos clorados y pesticidas muchos de ellos. Algunos de sus efectos: daños en el hígado, esterilidad, tumores o afectación del sistema nervioso.

En Europa hoy existen más de cien mil sustancias cuya inocuidad en el organismo no ha sido testada antes de lanzarse al mercado. En diciembre de 2006 se aprobó la normativa europea REACH (registro, evaluación y autorización de sustancias químicas), -mucho más descafeinada de lo previsto en un primer momento por las presiones de la industria química-, que obliga a las industrias químicas a demostrar que las sustancias que están comercializando son seguras para la salud pública.

El 1 de junio de 2008 la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos (ECHA, en inglés, (http://echa.europa.eu) comienza a funcionar para el prerregistro de sustancias ya existentes y registro de las nuevas. Su cometido principal consiste en evaluar y controlar los riesgos de los productos químicos, proporcionando apoyo científico y técnico para la aplicación del reglamento REACH. A partir de esa fecha, cualquier empresa europea que fabrique o importe una tonelada o más de cualquier sustancia química ha de registrarla en la ECHA.

En 2009, se añaden otras 9 sustancias a la primitiva lista de 12 COPs. Son los polibromodifeniléteres (PBDE), el hexabromobifenilo, la clordecona, el alfa-hexaclorociclohexano, el beta-hexaclorociclohexano, el lindano, el pentaclorobenceno y el ácido sulfónico de perfluorooctano, sus sales y el fluoruro sulfonil de perfluorooctano (PFOS). Los PBDEs son un grupo de pirorretardantes utilizados en asientos y reposacabezas de automóviles, en sofás y colchones. Los PFOS, repelentes de agua tierra y suciedad, se encuentran -entre otros- en materias textiles, alfombras, tapicería y espumas de extinción de incendios.


Cada vez son más frecuentes en los medios las noticias que tienen como protagonistas diversos productos químicos: titulares sobre el síndrome de sensibilidad química múltiple (SSQM); pinturas tóxicas en juguetes, leche adulterada con resinas en China, agricultores que trabajan con pesticidas en sillas de ruedas en Reino Unido…Conocer las interacciones y aplicar siempre -en cualquier caso- el principio de precaución debieran ser premisas irrenunciables. La salud del mundo está en juego.

[Comunicación para el VIII Congreso de APIA, en 2008].



viernes, 11 de enero de 2013

CÓMO GREG (HEFFLEY, el del Diario de Gregg) FUE A HOLLYWOOD


The Wimpy Kid Movie Diary. How Greg Heffley Went Hollywood, aún no está traducido al castellano, lo mismo que The Third Wheel, séptimo título de El diario de Greg, (en inglés Diary of a Wimpy Kid).

El diccionario define wimp como: “una persona que muestra miedo o timidez”. Y el adjetivo “wimpy” como: “miedica, cobarde, debilucho…”. Sin embargo, cuando interrogas  a sus lectores sobre cómo es Greg, la primera palabra que suele aparecer es “vago”.

A la pregunta de por qué les gusta Greg y sus libros, dicen *: “cuenta historias divertidas”, “resuelve algún problema que él tiene”, “cuando estoy triste me pone contento” o “cuenta historias y problemas con sus compañeros de clase”. No parece ser un niño modelo: “Es perezoso, aburrido, vago…”. Y, sin embargo, conecta con sus lectores.

En The Wimpy Kid Movie Diary, su autor, Jeff Kinney, intercala fotos y viñetas con textos sobre el proceso de convertir un libro en película. Una versión libre del título podría ser -siguiendo algunos lemas comerciales- “Greg, la película”.

En el libro se narran detalles y curiosidades de su traslado al cine tales como: que se hicieron 10 borradores (drafts) antes de empezar a filmar.  O que el director de la película, Thor Freudenthal, de niño, también llevaba un diario con ilustraciones, lo mismo que Greg.
Luego, se hizo una búsqueda del protagonista por todo Estados Unidos, incluso a través de una página web: “Los actores deben ser capaces de manejar el diálogo y tener  don para la comedia irónica”-eran algunos de los requisitos.

Zachary (Zach) Gordon, de once años, de California, consiguió el papel. Quizá tuviera algo que ver el dibujo que envió, donde se leía -abajo, en la esquina derecha- “mi deseo de cumpleaños es conseguir el papel”.
Lo siguiente era encontrar a su mejor amigo, Rowley Jefferson en el libro: En Rhode  Island encuentran a Robert Capron. Pero, ¿habrá química entre ellos? Sí, la había.

El director les pidió que escribieran un texto desde el punto de vista de  su personaje para que ambos  se metieran en su papel. El de Zach comenzaba: “En la escuela secundaria soy el único estudiante maduro y normal…”. El de Robert, hacía hincapié en que a su personaje le gusta divertirse, que sus padres son ricos y por eso viaja mucho, y en que considera a Greg un gran amigo, aunque a veces no estén de acuerdo en algunas cosas.
Después vino buscar el lugar donde se desarrollaba la historia. En los libros no se nombra a ninguna ciudad o estado en particular. Al final, la elegida fue Vancouver, en Canadá, llamada la “Hollywood del norte”.

A continuación, tuvo lugar la lectura del guion con todos los protagonistas, y la participación en diferentes actividades para ir conociéndose y haciendo “familia”.
Hubo que acometer otras cosas: vestir a las niñas de diferente manera (en los libros solo se diferenciaban por el tipo de pelo). Buscar el pedazo de queso adecuado (el ganador fue un queso suizo luego recreado por ordenador). Crear el vestuario de cada personaje, encontrar y adaptar el colegio (se pintan las paredes con los colores dorado y azul del colegio Westmore, se recrea el despacho del señor Winsky  y  diseñan incluso un periódico escolar y el libro anual). Decidir el pelo de Greg llevó un buen rato. También tienen que desarrollar momentos que en el libro ocupan un par de viñetas, como la representación de la obra El Mago de Oz o la composición del tema que canta Greg. Incluso debieron inventar algunas situaciones nuevas para que la película “fluyera” mejor.

En el libro, además, se explican trucos y efectos especiales de la película, cómo se hicieron.
Se revela que las casas de Greg, Rowley y Fregley son casas reales que prestaron algunas familias de Vancouver. El equipo las “tunea” para adaptarse a lo que aparece en el libro. Los dormitorios se decoran según los gustos de los personajes y sus aficiones. En el caso de Rowley, dinosaurios y astronautas forman parte de su habitación junto a un poster de su cantante favorito, Joshie. El diario de Greg fue uno de los elementos más difíciles de “fabricar”. Tardaron semanas.

En el libro se cuenta, también, todo el proceso de producción de la película hasta llegar al público. Y se mencionan brevemente algunos detalles sobre su secuela y segunda película, Las reglas de Rodrick.
El NACIMIENTO DE UN WIMP (monigote)

Greg Heffley fue creado en un pequeño apartamento de Massachusetts en enero de 1998- cuenta su autor, Jeff Kinney, nacido en Maryland en 1971. Un monigote a lápiz en un pedazo de papel. “Greg es una versión exagerada de mí mismo”- confiesa Kinney a Elisa Silió (El País. Babelia, 15.12.12).
A la hora de escribir,  Kinney está  muy atento a lo que ocurre a su alrededor: “Siempre tengo a mano el móvil y si hay algo que me llama la atención- una frase, una situación, una broma…- lo apunto para no olvidarme”.

Anécdotas seguro que no le faltan. En la actualidad, Kinney tiene dos hijos: Will, de 10 años, casi la edad de Greg, y Grant, de 8. Entrena a su equipo de baloncesto y es monitor de scouts. Además, diseña y desarrolla juegos educativos on line.
EL WIMPY EN ESPAÑA

La editorial Molino empezó a publicar en 2010 Los diarios de Greg en castellano.
En 2014 su autor dice que vendrá a España a presentar sus libros. Sus lectores esperan que, antes, ya estén traducidos los que faltan.

*Gracias a mi sobrino Víctor por su ayuda.

miércoles, 2 de enero de 2013

LEYENDO LIBROS PROHIBIDOS

En Estados Unidos, en 2012, se celebró la 30 edición de la Semana de los Libros Prohibidos que, cada octubre, celebra en las bibliotecas públicas la libertad de leer y reivindica la libertad de lectura. El inicio de un nuevo año puede ser un buen momento para revisar algunos clásicos…


La primera vez que leí sobre la “Semana de los Libros Prohibidos” y accedí a  la lista de los “proscritos o vetados”, no me lo podía creer: allí estaban Tom Sawyer y Huckleberry Finn junto a La cabaña del tío Tom, escrito en 1852; Un mundo feliz, de Aldous Huxley; Matar un ruiseñor, de Harper Lee (de esta, solo había visto la película, que me parecía una joya). Y algunos otros títulos de literatura juvenil que eran, para mí, libros “de canon”, como Julie y los lobos, La gran Gilly Hopkins o Anastasia Krupnik.
Los motivos de “ser excluidos” iban desde “utilizar lenguaje ofensivo, a ser sexualmente explícito; contener  escenas de racismo, violencia, u homosexualidad,  y no ser adecuado al grupo de edad”.

Decidí hacer una segunda lectura de algunos de los títulos o autores, a ver si es que se me había pasado algo la primera vez...
Lois Lowry (www.loislowry.com). Serie Anastasia


Recordaba haberme reído mucho la primera vez que leí Anastasia. Se hablaba de cosas importantes con desenfado y buen humor. Comenzó a escribir la serie en 1979 hasta 1995.

En su página web, comenta que el tema general en su obra es “la importancia de las conexiones humanas; el papel que los humanos juegan en las vidas de otros seres; la necesidad vital de las personas de ser conscientes de su interdependencia, no solo de unos con otros, sino con el mundo y el entorno”. Para ella, los niños “aún pueden ser afectados por lo que una escribe” por contraposición  a los adultos, a quienes la literatura,  los libros, no les hacen cuestionarse nada habitualmente.


Nacida en 1937, en la actualidad vive sola en Cambridge (Massachussets, USA) con su gata Lulú y un terrier tibetano, de nombre Alfie. Su segunda pareja, durante treinta años,  Martin, murió en 2011. Tiene cuatro nietos y en 1998 escribió su autobiografía, Mirando atrás (Looking Back).
De pequeña -cuenta- hacía “la del medio”, entre su hermana Helen y su hermano John. Eso la permitió ir un poco a su aire. “Era una niña solitaria que vivía en el mundo de los libros con mi vívida imaginación”.

En 1977, con 40 años, publica su primera novela, A Summer to Die (Un verano para morir), inspirada en la historia de su hermana mayor, que falleció de cáncer con 28 años, en 1962.
Sigo pensando que la serie Anastasia es estupenda.

La gran Gilly Hopkins y Katherine Patterson (www.terabithia.com )
 
En una entrevista,  la autora confiesa que escribe el libro tras ser madre adoptiva durante dos meses. Pensó: ¿Cómo sería ser un niño adoptivo? ¿Cómo me sentiría si el resto del mundo pensara que soy una persona “desechable”? Más adelante, revela: “Nunca pienso en los personajes como “modelos” de algo, sino que los veo como personas en circunstancias difíciles”.
Preguntada precisamente por el lenguaje “no políticamente correcto” en la obra, comenta: “Gilly es una niña perdida, enfadada con el mundo, que miente, roba, intimida y desprecia a aquellos que son diferentes o a quienes percibe como más débiles. Alguien como ella no exclama: ¡Caracoles!, cuando se siente frustrada”.
En cuanto a su obra más conocida, que también ha sido vetada en muchas bibliotecas, Un puente a Terabithia, explica que surgió en un momento muy especial: la mejor amiga de infancia de su hijo David, Lisa Hill, había muerto a los ocho años víctima de un rayo; por otro lado, ella misma había sido diagnosticada de cáncer esa primavera; escribir el libro le sirvió como una manera de enfrentarse a su propia muerte.

Tras recibir el Premio Hans Christian Andersen (considerado el Nobel de la Literatura Infantil y Juvenil),  la autora manifestó en un Congreso en Nueva Delhi: “Si tienes amigos en otro país, no puedes desear hacer daño a su nación”. Los libros sobre otras personas -es imposible tener amistades en todos los países del mundo- son un sustituto para “entrar en la mente de gente distinta y ver las cosas de modo diferente”.
Patterson, nacida en China en 1932, quien de niña quería ser “estrella de cine o misionera” (como sus padres), tras la II Guerra Mundial, en la que Japón invadió los lugares donde ella había vivido, pasó cuatro años en Japón; allí llegó a amar el país y a sus gentes. “Dad a los niños libros que tengan el poder de curar”.

La gran Gilly Hopkins aborda la evolución y el cambio de comportamiento de una niña “airada” al encontrarse con firmeza y cariño por parte de una mujer nada convencional.
Julie y los lobos y Jean Craighead George (www.jeancraigheadgeorge.com )


Recuerdo el libro como la historia de una niña que se desenvuelve en un ambiente hostil sin ayuda de los adultos. Un relato sobre el coraje y la supervivencia.

Respondiendo a las cartas de sus lectores, Jean cuenta: “La idea se me ocurrió cuando estaba en Barrow, Alaska, escribiendo por encargo para una revista. Cuando llegué, los científicos estaban estudiando los lobos  y desentrañando sus códigos de comunicación”. Ella aprendió a desarrollar ese lenguaje con una loba y, cuando regresó a casa, se puso a escribir sobre “una niña perdida en la tundra que salva la vida gracias a poder comunicarse con los lobos…Así es como escribo: voy a los lugares, conozco a la gente, los animales, el paisaje y el tiempo (atmosférico). Luego, vuelvo a Chappagua, en el estado de Nueva York, y escribo”.
Jean nació en una familia de naturalistas y tuvo una infancia “gloriosa” -según sus palabras: trepando a los árboles, haciendo anzuelos de pesca con ramitas, remando, comiendo plantas silvestres…Ya de adulta, en su hogar llegó a tener 173 animales, entre búhos, petirrojos, gaviotas y tarántulas. Muchos de ellos se convirtieron en personajes de sus novelas. De hecho, El graznido del cuervo, está “dedicado a Crowbar, Nueva York, Chicago, Cro-Magnon, Jerry y todos los maravillosos cuervos que he tenido o conocido”. En muchos de sus libros, utiliza sus propias aventuras y recrea “esos maravillosos días” andando por las montañas, de camping por los bosques y en contacto con la naturaleza. “Los animales son hermosos y sabios”.

Son los niños, precisamente, quienes aprecian que no haya adultos en sus libros. Así se lo han comunicado en más de una ocasión.
Otros libros prohibidos

El llamado Índice de Libros Prohibidos, que empezó con la Inquisición católica y siguió -hasta 1966- añadiendo títulos, tenía en su listado, entre otros:

-       El Lazarillo de Tormes.

-       Los Ensayos, de Montaigne.

-       Pamela, de Samuel Richardson.

-       Emilio, de Rousseau.

-       Rojo y Negro, de Stendhal.

-       Los Miserables, de Víctor Hugo.

-       Las novelas de George Sand (como Indiana, o Lélia).

-       Madame Bovary, de Flaubert.
En el siglo XX, un caso muy mediático fue el de los Versos satánicos de Salman Rushdie;  un edicto religioso (fatwa) le condenaba a muerte al considerar a su libro blasfemo contra el Islam. Menos conocido es el caso de la escritora bengalí Taslima Nasrim, que recibió amenazas de muerte tras publicar Vergüenza en 1993.

La excusa de leer “un libro prohibido” puede servirnos para recorrer la literatura universal intentando ver con los ojos de otros para defender la libertad de lectura.