viernes, 10 de noviembre de 2023

REMEDIOS VARO. EL TEJIDO DE LOS SUEÑOS

 

No escribió unas memorias, ni un diario; tampoco “contamos con un amplio epistolario… Sus escritos son, en general espontáneos y fragmentarios, y responden a un deseo de divertirse…” -escribe en la introducción Isabel Castells.

Murió con 55 años y dejó más de cien cuadros, algunos explicados por ella misma. P.e. Tailleur pour dames (1957): “Esto es el salón de un modista para señoras; un modelo es para viaje, muy práctico en forma de barco por detrás. Al llegar a una extensión de agua se deja caer de espaldas”…

El motivo de cada cuadro proviene de sugerencias, asociaciones de ideas…

Fenómeno de ingravidez (1963), según RV

“La tierra se escapa de su eje y su centro de gravedad, al grandísimo asombro del astrónomo que trata de conservar su equilibrio encontrándose con el pie izquierdo en una dimensión y con el derecho en otra”.

Planta insumisa (1961)

“Este científico experimenta con plantas y vegetales diversos. Está perplejo porque hay una planta rebelde. Todas están ya echando sus ramas en forma de figuras y fórmulas matemáticas menos una que insiste en dar una flor, y la única ramita matemática que echó al principio y que cae sobre la mesa era muy débil y mustia y, además, equivocada, pues dice: “dos y dos son casi cuatro”. Cada pelo del científico es una fórmula matemática”.

Del titulado Vagabundo, 1957, dice que es “uno de los mejores que he pintado”. [El vagabundo] No es verdaderamente libre porque “necesita el retrato, la rosa (añoranza de un jardincito en una casa) y su gato”.

De su obra, Ascensión al monte Análogo, de 1960, la artista comenta: “Como veis, ese personaje está remontando la corriente, solo, sobre un fragilísimo trocito de madera y sus propios vestidos le sirven de vela. Es el esfuerzo de aquellos que tratan de subir a otro nivel espiritual”.

Su último cuadro terminado, Naturaleza muerta resucitando, es de 1963. 

Quedó sin concluir La música del bosque.

También se conservan sueños...

Simbología

La rueda como símbolo de los viajes.

El tejido como metáfora de la escritura y la creación artística.

En sus palabras

“A veces escribo como si trazase un boceto”.

“No pertenezco a ningún grupo: pinto lo que se me ocurre y se acabó”.

“Los viajeros representan gentes que buscan llegar a un nivel más alto espiritual”.

Curiosidades

Borges era uno de sus escritores favoritos. Relatos como Las ruinas circulares, La rutina de los ciclos y El tiempo circular influyeron en su obra.

En el año 2000, Walter Gruen, su viudo, donó la colección de obras de Remedios Varo al Museo de Arte Moderno de México. La mayoría de estas obras fueron legalmente compradas a coleccionistas privados que, a su vez, las habían adquirido legalmente en galerías. Fueron declaradas monumento artístico mexicano el 26 de diciembre de 2001.

SABER MÁS

https://elpais.com/cultura/2023-07-29/remedios-varo-en-el-taller-de-los-suenos-de-una-moderna-inmortal.html. Remedios Varo: en el taller de los sueños de una moderna inmortal. La pintora surrealista exiliada en México resurge en un volumen que compila toda su obra escrita y en una gran exposición en Chicago que explota su lado esotérico.

https://www.remedios-varo.com/. Su página web.         

https://www.wikiart.org/es/remedios-varo#:~:text=Remedios%20Varo%20%2D%20112%20obras%20de%20arte%20%2D%20pintura. Sus obras en Wikiart.

https://www.remedios-varo.com/tag/eva-sulzer/. Cortometraje. https://www.remedios-varo.com/cortometraje-remedios-1913-1963/. https://www.youtube.com/watch?v=AL9qCPqcn9E.

https://ciudadseva.com/texto/deutsches-requiem/. Relato Deutsches Requiem, de Borges.

https://artishockrevista.com/2020/05/17/cartas-remedios-varo-kati-horna/. La correspondencia, que actualmente pertenece al Archivo Horna, fue enviada por Remedios Varo desde Venezuela en 1948 y desde Francia en 1958, a Kati Horna.

“La vida sin amigos no vale la pena” -le escribe a su amiga Kati Horna desde Maracay, Venezuela, en 1948.

“En los hoteles y pensiones tienes que vivir en gran promiscuidad con personas poco interesantes y llenas de prejuicios, de tal manera que no puedes hacer nada que no sea lo aceptado por las costumbres que son como en tiempos de la Inquisición poco más o menos, yo ya estoy tan desesperada que he decidido dejarlo todo aquí, mi trabajo horriblemente burocrático, el hotel donde vivo con su confortable cuarto de baño y todo y me voy a ir al interior del país, a las pampas a vivir como salvaje, por lo menos tendré una casita, es decir una especie de cabaña y nadie que no sea de horribles costumbres salvajes y corrompidas, como las mías, se le ocurrirá molestarme”. En septiembre de  1948.

https://www.artic.edu/exhibitions/9935/remedios-varo-science-fictions. Remedios Varo: Science Fictions. Jul 29–Nov 27, 2023. More than 20 paintings Varo created in Mexico from 1955 until her death in 1963. En inglés. 

https://www.youtube.com/watch?v=coKWZWko7ZM&t=1s. Remedios Varo: Science Fictions | Exhibition Stories.  Ficciones de la ciencia. Desafía al espectador a conectar con otras formas de conocimiento.

https://www.youtube.com/watch?v=SZx9aswvpPk. Conversation: Remedios Varo—Science Fictions. En inglés. 

Reconocimientos

En 2007 la escritora cubana Zoe Valdés publica la novela "La cazadora de astros" en la que recupera la historia de la artista.

En 2008 fue reconocida por la ciudad de Barcelona con una placa en unos jardines del barrio Diagonal Mar que desde entonces llevan su nombre: "Jardines Remedios Varo".


lunes, 30 de octubre de 2023

ARBOLEDA. Una novela del territorio

 

Para mí no es una novela: son estampas a la manera de Ana María Matute en El río, llenas de melancolía; la manera de mirar cuando uno está de duelo.

A manera de prefacio, en cursiva, un título en ¿rumano…?: Vii/Morti (Los vivos/Los muertos). “En las iglesias rumanas hay dos lugares, separados uno de otro, donde los creyentes encienden velas… El lado izquierdo alberga las velas para los vivos; el lado derecho, las velas para los muertos…”.

Alude a una escena en una película donde un hombre saca la vela de una pariente del lugar de los vivos para colocarla en la de los muertos. “Poco después de ver esa escena en una película murió M. [su pareja, Martin Chalmers, 1948-22 octubre 2014]. Me convertí en superviviente, en doliente… Para el doliente el mundo se define por la ausencia…”.

El libro se divide en tres partes: Olevano, Chiavenna y Comacchio. Con capítulos breves que encabeza la mayoría de las veces una sola palabra: Territorio, Camino, Pueblo, Cementerio…

Poco a poco, y de manera desordenada, nos vamos enterando del proceso… “Llegué a Olevano en enero, dos meses y un día después del entierro de M… Me detuve en Ferrara. Eso nos habíamos propuesto M. y yo para este viaje… Italia era un país por el que nunca habíamos viajado juntos… Medité sobre las posibilidades que tenía en aquel lugar para ajustar mi vida durante tres meses a un orden que me permitiera sobrevivir a la inesperada extrañeza”...

La autora, Esther Kinsky, vive en una casa en lo alto de una colina. Por las mañanas va al pueblo. “Cada día por una calle distinta”. Antes, temprano, hace la misma ruta “cuesta arriba por la ladera, entre los olivos y, rodeando el cementerio, hacia la pequeña arboleda de abedules”.

Por las tardes, visita las tumbas. La tumba más vieja que encuentra es la de un berlinés fallecido en 1892. “Supe que las paredes se llamaban columbarios… En el habla corriente a los nichos se les llama fornetti [hornos]”. Adopta una tumba, la de Maria Tagliacozzi, “mi difunta olevanesa”, fallecida  a los 60 años en 1972. Le lleva flores silvestres, “mayas, nazarenos, pulmonarias, primaveras”.

Se queda frente a la ventana horas enteras, sobre todo los días de lluvia, en que no quiere salir…

Y distintos objetos le traen a la memoria recuerdos con M.: el cable del disparador de la cámara de fotos que él encontró en una tienda de segunda mano, las naranjas sanguinas cuya temporada él esperaba durante todo el año, la última película que vieron juntos (Apuntes para una Orestiada africana), porque se equivocaron de día…

Viaja a Cerveteri [necrópolis etrusca]. “M. y yo nos habíamos propuesto esta excursión: un día en Roma, medio día en la costa; así nos lo habíamos imaginado. Caminar entre tumbas… Sabía cómo habríamos paseado entre aquellas tumbas…”.

Sueña con él, vivo (“M. viene caminando hacia mí, como antes, con paso alegre, fondón, en vaqueros y jersey, sonriente”), y moribundo (“Lleva un camisón de enfermo blanco… Veo lo nítido que el cráneo se dibuja, bajo su piel”).

Pero no solo echa de menos a M: también hay una elegía a su padre...

“Mi padre murió en junio, durante una ola de calor… El día que murió mi padre los zapatos se me habían quedado pegados en el asfalto fundido al cruzar un puente del Támesis… Mi padre dejó su cuarto y su escritorio en el desorden que conocíamos…”. 

Recuerda distintos momentos con él: “[De niña] Mi padre me leía en voz alta, pero en italiano, que yo no entendía”. Una noche, en Chiavenna, su padre se ausenta durante varias horas a raíz de una discusión marital. “Mi padre volvía siempre, por lo general al alba, con una pacífica borrachera y la socorrida excusa de un encuentro con parientes que iban de paso…”. 

Evoca un verano en una casa ruinosa en los alrededores de Florencia y su lección sobre la migración acuática de las anguilas. Otro, en que su padre casi se ahoga en el mar… “Mi padre se calificaba a sí mismo de experto en el color azul… visitaba pinturas de Fra Angelico… Siempre andaba rastreando huellas. Por lo general, las de los etruscos… En los viajes por Italia lo etrusco estaba omnipresente…, ya fueran tumbas, ciudades funerarias o colecciones de ofrendas sepulcrales”. Con los años, deja su profesión para trabajar de guía turístico; se especializa “en tours a las necrópolis etruscas y los mosaicos de la primera Edad Media”; aunque a veces le toca guiar por el Foro Romano y el Coliseo, “que siempre había detestado”. En una ocasión, le recomienda los mosaicos de Rávena. “Sobre todo el del puerto”…

SABER MÁS

https://www.theguardian.com/global/2014/nov/21/martin-chalmers. Obituario de Martin Chalmers (en inglés).


lunes, 23 de octubre de 2023

LA BIBLIOTECA DE LOS NUEVOS COMIENZOS. Un libro para cada lector

 

La biblioteca de los nuevos comienzos tiene algo de libro de autoayuda, que invita a la reflexión.

Tomoka, 21 años, dependienta en una tienda de ropa de mujer

Para Tomoka, “el álbum ilustrado de dos ratones que viven en el bosque… un clásico muy famoso”, Guri y Gura, será el detonante de su cambio de vida: valorar su trabajo, el trabajo de los demás, y cuidar de sí misma. “Trabajar bien y comer bien”.

“Volver a leer de mayor los cuentos de la infancia resultaba interesante porque te das cuenta de cosas nuevas”.

“Pondría en orden mi vida, haría cuanto estuviera en mis manos y aprendería de lo que se me presentara delante”- es el propósito de Tomoka.

Ryo, 35 años, contable en una empresa de muebles

El libro que adjunta -de extranjis- la bibliotecaria Sayuri Komachi al final de la lista de sus libros pedidos sobre “abrir un negocio” y “dejar el trabajo” es, en este caso, Diviértete con la horticultura. Descubre el maravilloso mundo de las plantas. Darse cuenta de las relaciones entre lo que está en la superficie y lo que existe en el subsuelo, le lleva a redefinir su trabajo en la empresa y a poner en marcha, en paralelo, su sueño de tienda de antigüedades, sin dejarlo para “algún día”…

“He comprendido que, más que esperar a que ese “algún día” llegue, lo que tengo que hacer a partir de ahora es empezar a moverme”.

Natsumi, 40 años, exeditora de una revista (y madre)

La puerta de la luna es el que le deja caer a la exeditora, un libro de astrología. Natsumi se queda con el capítulo de “Los dos ojos del corazón”… El ojo del sol para ver las cosas lógicas y racionales…y el ojo de la luna que ve las cosas con emoción e intuición”. Aplicándolo a su nueva vida, “Los dos ojos son necesarios. Ambos deben estar bien abiertos y cooperar”.

Hiroya, 30 años, en el paro [ilustrador]

En el papel tecleado a mano por la bibliotecaria Komachi solo hay un título, La evolución en imágenes. El mundo a ojos de Darwin y sus colegas, “una colección de magníficas fotografías de aves, reptiles, platas, insectos… A pesar de que eran reales, parecían sacadas de un mundo fantástico”. Ellas le dan la clave para redefinir su trabajo.

Masao, 65 años, recién jubilado

“ A partir del día siguiente…,  ¿qué iba a hacer?”… Masao se da cuenta de que tiene “una terrible falta de aficiones” y que todo su mundo era el trabajo. Cuando acude a la señora Komachi, esta, además de facilitarle libros de Go, una actividad a la que le ha apuntado su mujer, incluye en su lista el titulado Genge y las ranas, un libro de poesía para niños. En el prefacio, el editor anima a los posibles lectores a copiar los poemas o versos que les gusten para crear la “propia antología de poemas”. Y, ¿por qué no…?, su propio poema.

Sayuri Komachi, la bibliotecaria

Tenemos su descripción, que se completa con las palabras de cada uno de los asistentes: “una mujer pálida y corpulenta…Parecía Baymax, de los dibujos animados de Disney”- la define Natsumi. “Parecía el Hombre de Malvavisco de Los cazafantasmas”- es la apreciación de Ryo. “Llevaba un delantal beige con una tosca chaqueta de color marfil encima”. “Me recordó a un oso polar invernando en una cueva”- la describe Tomoka. “Llevaba el pelo recogido en un moño alto con una pequeña horquilla de la que colgaban tres elegantes florecitas blancas [acacias]”. “Me recordó a un kagami mochi de los que se ofrecen en los santuarios en fin de año, pero de un tamaño gigantesco”- explica Masao. Una mujer enorme…La camisa blanca que llevaba parecía que le fuera a estallar y los botones a salir volando”… Pero lo más importante son las preguntas que hace y su intuición para captar a cada uno de los protagonistas. Hasta el punto de que el obsequio (en fieltro de lana) que les entrega con los libros siempre da en el blanco.

Sus palabras…, y otras

“En todos los libros, más que la fuerza que puedan ofrecernos, lo importante es la lectura que les damos…El lector relaciona algunas palabras del libro consigo mismo de un modo que no tiene nada que ver con la intención de quien lo escribió: así es como obtiene algo único para él”.

“En la poesía no hay que entenderlo todo al detalle; basta con percibir la atmósfera y dejar volar la imaginación”.

“La sociedad son las relaciones humanas. Todo ocurre gracias a los puntos de conexión que tenemos con otras personas, tanto en el pasado como en el futuro”.

“Lo importante es lo que te pide el corazón”.

Nozomi, la ayudante

 Y se cierra el círculo

Sin hacer espoiler, el círculo de personajes se cierra al final del libro, como para decir que todos estamos interconectados, de una manera u otra.

Sobre la autora, Michiko Aoyama

Nace en 1970 en la prefectura de Aichi, en Honshu, Japón. Estudió periodismo  y durante varios años fue corresponsal en Sidney. De vuelta a Japón, trabajó como editora de una revista hasta que decidió dedicarse solo a escribir. La biblioteca de los nuevos comienzos es su segunda novela. Fue finalista del Premio de los Libreros en su país.


viernes, 13 de octubre de 2023

HARRIET MARTINEAU: NOVELAR LA ECONOMÍA EN EL SIGLO XIX

 

A la mayoría nos suenan Adam Smith y Malthus, pero ¿quién conoce hoy a Jane Marcet o a Harriet Martineau…? Y eso que esta última fue un éxito de ventas compitiendo con Dickens, el mayor autor de best-sellers de la época.

“Ilustraciones de Economía Política” se llamó la serie de 25 novelas “didácticas” dedicadas a explicar conceptos económicos básicos a las clases más humildes.

La idea se la dio la lectura de Conversaciones sobre la naturaleza de la Economía Política, de Jane Marcet, que escribía para clases más preparadas.

El primer libro de la colección se tituló Life in the Wilds (La vida en territorio salvaje). En apenas 120 páginas desarrollaba el re-comienzo de una pequeña colonia británica tras ser destruidos todos sus bienes y tener que empezar de cero, organizarse y asignar tareas.

“…Los salvajes se habían llevado todas sus herramientas y armas, quemado los escasos muebles de las casas, y no habían dejado nada excepto las ropas que llevaban y la semilla que estaba plantada en el suelo…perecieron algunos, cuyos servicios eran imprescindibles…Williams, el carpintero…; el primer aspecto a considerar era asegurar el alimento y el refugio…, que todos renunciasen a su egoísmo y que dijesen qué provisiones tenían en su poder o en sus terrenos…, ahora nuestras manos son nuestras herramientas…”.

Los títulos de los capítulos -mirados con los ojos de hoy- no son muy “apetecibles” ni creativos/sugerentes precisamente: “¿Qué es la riqueza?”, “Trabajo manual y trabajo mental”…, (pero son fieles a los conceptos que desarrollan; claros y precisos). Parecen más de un manual económico que de un “cuento” -como Harriet llama a sus novelas populares.

“La Economía Política se ocupa de la Producción, Distribución y Consumo de la Riqueza, entendiendo por tal cualquiera de los objetos/bienes materiales que contribuyen a mantener y hacer más agradable la vida” -define Harriet en el prefacio.

Y en el capítulo 2, el señor Stone (“el hombre más formado del asentamiento”), explica: “…La riqueza se compone de muchas cosas: de tierra, casa, ropa, muebles, alimentos y de los medios que nos permiten conseguirlos…Todo lo que vive, crece o puede reproducirse, y que es necesario, útil o agradable a la humanidad, es riqueza”. Pero…, “no hay riqueza sin trabajo”…

En el prólogo, Harriet Martineau cita La Riqueza de las Naciones, de Adam Smith, “un libro excelente…, pero que no está elaborado ni diseñado para enseñar esta ciencia a la mayoría de la gente”. “Una explicación de los principios que regulan la sociedad sería más clara e interesante si, a la vez, se exponen las ilustraciones de esos principios” -dice (de ahí el nombre general que aglutina todas sus novelas, Ilustraciones de la Economía Política). “Una explicación de la ciencia que sea familiar y práctica…”. Vamos: el famoso “instruir deleitando” del siglo XIX.

Sobre Harriet Martineau

Economista inglesa nacida en 1802 en Norwich, Inglaterra. También socióloga, y feminista, una de las primeras periodistas en ejercer en Reino Unido. En 1822, con 20 años, publicó un artículo titulado “La educación de la mujer” en el que decía que si los niños y las niñas llevaran el mismo proceso educativo, el progreso de sus capacidades intelectuales sería el mismo.

Además de las novelas “económicas”, escribe libros de viaje… y su autobiografía, publicada después de su muerte.

La novela Una huelga en Manchester, de 1835, se considera hoy la primera obra de ficción en presentar la lucha industrial.

En castellano, también están Brooke y la granja Brooke...

Y La colina y el valle.

SABER MÁS

https://www.youtube.com/watch?v=FN7TwelIa9Q. My Memories, por Martineau.

lunes, 2 de octubre de 2023

EMILY DICKINSON, VIDA INTERIOR

Escribe con símbolos, convive con la naturaleza y el silencio y, en 2016, protagoniza una película de Terence Davies…

Nace alrededor de la medianoche del 10 de diciembre de 1830 en Amherst, Massachussets; en la casa familiar de la calle Mayor, conocida como The Mansion o The Homestead, construida en ladrillo por su abuelo en 1813, el mismo lugar en el que pasaría toda su vida y en el que habría de morir cincuenta y cinco años después, en 1886.

 “Los datos más interesantes sobre su vida los encontramos en sus poemas y en sus cartas” -explica Margarita Ardanaz, traductora de sus cartas. De los 1.775 poemas que escribió, solo 8 se publicaron en vida de la autora y, además, anónimamente. Escribió 1.049 cartas.

El 25 de abril de 1862, le dice en una misiva a Thomas Wentford: “No he escrito ningún verso, sino uno o dos, hasta este invierno…Me pregunta sobre mis compañías: las Colinas, y el Crepúsculo y un Perro… y el ruido del Estanque al Mediodía…Todos son religiosos, menos yo”. “La religión de Emily Dickinson era la Poesía” -escribe Susan Howe, poeta y profesora estadounidense.

En julio de 1862 se autorretrata para Wentford: “No tengo ningún retrato, pero soy pequeña como el Gorrión y tengo el Pelo hirsuto como el Zurrón y la Castaña, y los ojos como el Jerez que deja el Huésped en la Copa”.

 “No establecía diferencias entre vida y escritura” (Margarita Ardanaz)

Sus tareas culinarias, domésticas, el cuidado de sus flores y plantas, o los paseos con su perro Carlo, resumían sus actividades extraliterarias.

La casa familiar, y aun más, su habitación, son protagonistas de su poesía. Para ED “el mundo es su habitación”.

La muerte y sus múltiples caras es el tema que más aparece en sus poemas.

“Emily Dickinson no quiere explicar nada. Quiere que el lector entienda” (MA).

La profusión de elementos naturales (fauna y flora), la elipsis, la utilización del riddle (acertijo, enigma) son algunas de las características de su poesía, junto a ecos lejanos de la Biblia y  la asimilación del mundo dramático de Shakespeare.  “Mientras Shakespeare permanezca, la Literatura se mantendrá firme”- escribe a Wentford en 1871.

En 1862, su año más prolífico (escribe más de 1 poema al día), decide dirigirse (el 15 de abril) al director de la revista literaria The Atlanctic Monthly, Thomas Wentford, pidiéndole consejo literario. Es el principio de 72 cartas dirigidas a él.

Tras la muerte de su padre, en 1874, su reclusión se hace más absoluta. Antes, solo algún viaje esporádico a Washington y Filadelfia, en 1855, con su hermana Lavinia, por motivos culturales (Jenny Lind será la única cantante que llegue a escuchar en vivo), o a Boston, por motivos médicos, para consultar sus problemas de visión en 1864, son las únicas salidas del entorno de Amherst.

Al final de su vida, solo se comunicaba con la gente por medio de notas. “La vida social excluye el progreso espiritual” –explica Susan Howe.

En 1882, muere su madre y le visita un juez de Salem, viudo, amigo de su padre, que le hace una propuesta de matrimonio. Pero este muere dos años más tarde, en 1884, sin que nada haya sido resuelto.

En mayo de 1886  escribe su última carta a sus primas de Boston (les escribirá 77 cartas). Solo dice: “Primitas: Me reclaman”. Muere alrededor de las seis de la tarde el sábado 15 de mayo de 1886. El día 19, en el funeral, Tomas Wentford  lee unos versos de su admirada Emily Brontë: “No coward soul is mine…”.

La poeta Susan Howe en Mi Emily Dickinson, escribe: “Emily Dickinson y Gertrude Stein… se ubican entre las precursoras más innovadoras de la poesía y la prosa modernistas”. Influencia de James Fenimore Cooper y amor por la escritura de Charles Dickens, con quien comparte su obsesión/pasión por los nombres alegóricos y los disfraces. “La vida de ED era el lenguaje, y el léxico su paisaje. La distinción vital entre encubrimiento y revelación es la esencia de su obra”.

Usa a menudo el simbolismo. “Mi Vida ha sido un Fusil Cargado”. “En la estructura de los poemas de Emily, cada palabra es una cifra; a través de su signo sensible se oculta otro signo…”. (Susan Howe).

SABER MÁS

http://www.elcultural.es/noticias/letras/Emily-Dickinson-la-poesia-encerrada/7500?intcmp=HEMSUPL. Entender a E. Dickinson.

https://www.youtube.com/watch?v=7C5XaoNrapQ. Tráiler oficial de la película.



viernes, 22 de septiembre de 2023

DIARIOS DEL BOSQUE, una vida entre árboles

“En 1969 [tenía 26 años], Roger Deakin compró una casa [estilo Tudor] construida “unos veinte años antes de que Shakespeare naciera [hacia 1544]”, con madera de roble y castaño, y él mismo se encargó de repararla con sus propias manos para convertirla en su hogar…”- se lee en la contraportada.

“He permanecido en la misma casa [en Suffolk] más de media vida… Cuando la encontré, en 1969, la casa estaba en ruinas… Poco a poco, desnudé la casa hasta dejarla en su armazón de roble, castaño y fresno; la reparé con maderos de roble que recogí del granero que uno de los granjeros de la zona había demolido…”. Calculando las vigas de su casa, llega a la conclusión de que se necesitaron unos 300 árboles, “un bosque pequeño”. El alzado tiene la altura de un árbol y, el tamaño de las habitaciones, el de un roble joven (cinco metros y medio de ancho), con el grosor adecuado.

Está dedicado a Alison [Hastie], su pareja. Ella, con el crítico y novelista Terence Blacker, publica en 2008 Notes from Walnut Tree Farm, un compendio de los fragmentos más interesantes de los diarios de Deakin sobre su vida en el campo. Él había muerto en 2006 de un tumor cerebral.

Sobre él mismo

“Durante un tiempo me gané la vida fabricando y reparando sillas, que vendía en un puesto en Portobello Road. Más tarde, trabajé para Amigos de la Tierra por la defensa de las ballenas, los bosques y las selvas, y fundé Common Ground, que todavía hoy lucha por los antiguos huertos de frutales y las seis mil variedades de manzanos registrados en nuestras tierras”.

Sobre Diarios del agua

“Fue en el punto álgido de aquel aguacero de verano de 1996 cuando empezó a tomar forma la idea de recorrer Gran Bretaña en un largo viaje a nado. Quería seguir el sinuoso itinerario que realizaba la lluvia por nuestra tierra hasta reunirse con el mar… Me había inspirado en El nadador, el clásico relato de John Cheever, donde el protagonista, Ned Merrill, decide recorrer los trece kilómetros que separan una fiesta en Long Island de su casa nadando por las piscinas de sus vecinos… Seguir el agua, fluir con ella…”.

“Yo vivía solo, y triste, pues acababa de salir de una larga relación, y, como era escritor y autónomo, tenía cierta libertad para emprender un viaje si me apetecía. Mi hijo, Rufus, también estaba de aventura por Australia, trabajando de camarero y surfeando en Byron Bay, y lo añoraba. Al menos, en el agua podría unirme espiritualmente a él.

Al igual que el ciclo infinito de la lluvia, empezaría y acabaría el viaje en mi foso, partiendo en primavera y nadando durante todas las estaciones del año, y escribiría un diario con mis impresiones y peripecias”…



lunes, 11 de septiembre de 2023

LOS DISCURSOS DE DELIBES

 

Son 15 discursos, en orden cronológico, desde el primero en 1975, El sentido del progreso desde mi obra, leído al entrar en la RAE, hasta el último, Un ecologista de vanguardia, en 2008, dos años antes de su muerte. Por primera vez se publican todos juntos.

Naturaleza (relación hombre-naturaleza, el sentido del progreso) literatura y vida -es el subtítulo que agrupa sus grandes temas.

En su discurso de 1975 ya se refiere a la inquietud de algunos naturalistas de todo el mundo sobre que “la Humanidad no tiene sino una posibilidad de supervivencia…: frenar su desarrollo y organizar la vida comunitaria sobre bases diferentes a las que hasta hoy han prevalecido”… ¡hace casi 50 años!... (y seguimos igual…, o peor).

Según el Manifiesto para la supervivencia, elaborado por el Club de Roma en 1972, “el hombre debe retornar a la vida en pequeñas comunidades autoadministradas y autosuficientes, los países evolucionados se impondrán el desarrollo cero y procurarán que los pueblos atrasados se desarrollen equilibradamente sin incurrir en sus errores de base”…

Este es también su credo: “el verdadero progresismo no estriba en un desarrollo ilimitado y competitivo…, sino en racionalizar la utilización de la técnica, facilitar el acceso de toda la comunidad a lo necesario, revitalizar los valores humanos…, y establecer las relaciones hombre-Naturaleza en un  plano de concordia”.

SABER MÁS

“Mis dos grandes pasiones: escribir novelas y cazar perdices rojas”.

Se considera “hombre de campo, simple cazador”.