martes, 28 de marzo de 2017

MIGUEL HERNÁNDEZ, EL POETA HUERTANO

Hoy, 28 de marzo, se cumplen 75 años de su muerte. “Miguel era tan campesino que llevaba un aura de tierra en torno a él…”- cuenta en sus memorias (Confieso que he vivido) Pablo Neruda. “Me contaba cuentos terrestres de animales y pájaros…Me narraba cuán impresionante era poner los oídos sobre el vientre de las cabras dormidas…Otras veces me hablaba del canto de los ruiseñores…”.


“Lo primero que leí fueron novelas de Luis de Val [Valencia, 1867-1930] y Pérez Escrich [Valencia, 1829-Madrid, 1897] (novelas por entregas como Los ángeles del hogar o El cura de la aldea)…”- contó Miguel Hernández.


Muchos de su primeros poemas están firmados “En la huerta”, seguidos de la fecha, como “¡Probe Juanica! ¡Probe güertana!/Por la sendica pal cementerio la han llevao muerta/esta mañana…” (Al verla muerta. En la huerta, 6 de febrero de 1930).

“¡Marzo viene! ¡Viene Marzo! El astro/ de rubios cabellos, la huerta satura y orea./Son las brisas tibias y llenas de efluvios…/¡Marzo! ¡Viene Marzo!¡Bienvenido sea!...”. (¡Marzo viene…!. En la huerta, 28 de febrero de 1930).

El titulado Ofrenda (Orihuela, 28 de mayo de 1930), se lo dedica a “Don José Mª Ballesteros, con toda la admiración y el respeto que siente hacia él este inculto pastor”. Ballesteros acababa de  publicar Oriolanas. Cuadros y costumbres de mi tierra [Orihuela, donde había nacido en 1897]. “…aquel libro-tesoro/de aromas…/¡Huerta: ya en tus naranjos hay otro ruiseñor!”.

A Juan Sansano, “eminentísimo poeta de Orihuela” le dedica – con fecha 11 de octubre de 1930- La bendita tierra. “Para que aspire, aunque levemente, los enervantes aromas de la maravillosa huerta oriolana”. “…¡Huerta oriolana, la que adoro!.../Lienzo que engarza entre sus hilos/jardines ebrios de albahacas,/álamos claros y tranquilos, /olmos, morales y barracas/…”.

A Ramón Sijé, le dedica Insomnio, en 1930. “Por tener juventud y ser levantino y soñador como yo”.

En sus primeros poemas, habla de la barraca oriolana, “el alma de la huerta”; del “huertanico”… Hay un delicioso poema, quizá menos conocido, lleno de humor, en el que pide a sus paisanos oriolanos en “carta abierta” que le ayuden para publicar su libro de poemas, mientras intenta apartar a sus cabras de la finca de un huertano enfadado: “A vosotros me dirijo/ desde esta carta “arrimada”,/ que escribo, teniendo por/ mesa el lomo de una cabra/ en la milagrosa huerta/ mientras cuido la manada…”. Y continúa: “(¡Ay! Perdonadme un momento./ Voy a echarle una pedrada/ a la Luná, que se ha ido/ artera a un bancal de habas,/ y el huertano dueño de ellas/ me está gritando desgracias…”. A pesar de las interrupciones, consigue comunicar cuál es el objetivo de sus letras: “Y me dirijo así, para/ deciros que pienso hacer/ con poesías de las dadas/ a la luz y de las que están/ sin ver la luz para nada/ -que son bastantes-,  un libro”. Y finaliza: “Hablaré más a las claras,/ Que os pido, ¡eso es!, que os pido/ una peseta – no falsa-,/ un duro, ¡lo que queráis!/ para poder ver mis ansias/ satisfechas…”. El poema (A todos los oriolanos) está firmado “En la huerta, 1 de febrero de 1931”.


Será a principios de 1933 cuando la editorial Sudeste, de Murcia, le edite su primer libro, Perito en lunas, que quiso llamarse Poliedros, muy influido en ese momento por el ultraísmo, el simbolismo y la escritura de Gabriel Miró. Pero su primer poema, Pastoril, había aparecido en el periódico El Pueblo, de Orihuela, el 13 de enero de 1930. Comienza así: “Junto al río transparente/que el astro rubio colora/y riza el aura naciente/llora Leda la pastora…”. Está fechado “En la huerta, a 30 de diciembre de 1929”.

El paisaje y la naturaleza forman parte importante de estos primeros poemas: En Canto exaltado de amor a la naturaleza exhorta a eso: a amar la naturaleza. “Con la humildísima grandeza/del santo Francisco de Asís,/amemos a Naturaleza(…)”, comienza. Y termina: “Amemos todo lo que es/parte de la Naturaleza!”. 

Y en Tempestad, relata: “En un árbol, metido, no oso/yo -el hatajo a mis pies-, la voz/levantar. Oigo a la natura/que, entre el agua que cae veloz, /habla y llora, canta y murmura”.

Mientras cuida del hato, lee; junto a un ciprés, acostado en la hierba, sentado…, hasta que no queda luz. De la observación y del camino nacen muchos de sus poemas; de la soledad, de la melancolía…, al atardecer.


En 1931 viaja a Madrid por vez primera… 

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viernes, 17 de marzo de 2017

UNA CIENTÍFICA (HOPE JAHREN) CUENTA SU HISTORIA DE AMOR CON LA CIENCIA

(Anne) Hope Jahren, geobióloga, considerada por la revista Popular Science  uno de sus “10 científicos brillantes” y por la revista Time, en 2016, una de las “100 personas más influyentes”, publica a sus 47 años su primer libro,  “una fusión literaria de memoria y escritura científica”, “una memoria personal y un canto de alegría al mundo natural”- según comentarios de sus críticos.


En inglés, su título fue, en 2016, “Lab Girl”, “Chica de laboratorio”, pero en castellano lo han traducido como La memoria secreta de las hojas (primera edición, en Paidós, en febrero de 2017).

Tras leer las primeras páginas, podría haberse subtitulado: “La ciencia que yo quiero transmitir”. Como “todavía no hay ninguna revista científica en la que yo pueda publicar el relato de cómo se hace mi ciencia a partir del trabajo conjunto del corazón y las manos”, ha tenido que ponerse a la tarea y escribir su propio libro.

En su blog -que inicia en  2013-, sobre “interacciones entre mujeres y hombres y la Academia”, comenta sobre Lab Girl: “Es un libro realmente bueno o, al menos, el New York Times parece creerlo así”. “He aprendido un montón al escribir este libro…” –dice. En el capítulo de agradecimientos, añade:  “Escribir La memoria secreta de las hojas ha sido el trabajo más gozoso de mi vida”.

De científico a científico

“Formule una pregunta sobre su hoja… ¿Sabe lo que ha hecho? Se ha convertido usted en un científico…Lo primero que tiene que hacer es formular una pregunta sobre su materia de estudio”. Con este comienzo, nos convierte a tod@s en científic@s para seguirle en su apasionante viaje por su vida y su objeto de estudio: los componentes químicos en las plantas.

Su madre y el jardín

A su madre, le dedica el libro y “todo lo que escribo”. En un lugar donde “había nieve en los campos nueve de cada doce meses del año – Austin, al sur del estado de Minnesota, en Estados Unidos-,…la única actividad veraniega de la que guardo recuerdo es el cuidado del jardín en compañía de mi madre”.

Su madre exigía dos cosas a su jardín: eficiencia y productividad. “Sentía predilección por las verduras robustas y autónomas como la acelga y el ruibarbo…; prefería plantar rábanos  y zanahorias porque podían atender calladamente sus propias necesidades en el interior de la tierra. Y en su jardín seleccionaba también las flores que cultivaba en función de su resistencia [peonías, lirios tigre, iris barbados]…El recuerdo más vívido que albergo  de nuestro jardín no es el de su olor, ni tampoco el de su apariencia, sino sus sonidos…en el Medio oeste se puede oír realmente cómo crecen las plantas…”.

Su madre no pudo acceder a una beca universitaria para estudiar ciencias en los años 50. A cambio, cuando sus cuatro hijos están criados, estudia a distancia literatura inglesa. “Trabajábamos juntas los textos de Chaucer y, para ayudar a mi madre, aprendí a buscar palabras en un diccionario de inglés medieval”.

Al conseguir ella misma (Hope) una beca en la Universidad de Minesota, se decanta por la literatura en un primer momento, pero “no tardé en descubrir que en realidad yo estaba hecha para la ciencia…; en las clases de ciencia nos dedicábamos  a hacer cosas…Trabajábamos con las manos y, prácticamente cada día, obteníamos algún resultado tangible…En las clases de ciencias nos ocupábamos de problemas sociales de la actualidad…La ciencia me aportaba lo que más necesitaba: un hogar”.

Científica por instinto

“Nunca había oído contar historias sobre mujeres científicas, nunca llegué a conocer a ninguna y tampoco vi nunca a ninguna por televisión [ella, nacida un 27 de septiembre de 1969, a finales de los años 60…]”.

Pero ya desde los 5 años tenía conciencia de ser distinta a los chicos, a sus tres hermanos: “Si de algo estaba segura era de que no estaba a la misma altura que ellos…Echaban carreras con sus prototipos y construían cohetes que luego lanzaban con sus compañeros. En clase de manualidades se les permitía utilizar las grandes herramientas que estaban colgadas de la pared o suspendidas del techo. Cuando veíamos en televisión a Carl Sagan, a Spock, al Doctor Who…, nunca se nos ocurría hablar de personajes femeninos como la enfermera Chapel o Mary Ann”.

Mi laboratorio, mi hogar

Y, sin embargo, “la única certeza en mi vida era que tendría mi propio laboratorio porque mi padre tenía uno”.

“Yo me pasé la infancia en el laboratorio de mi padre, jugando debajo de las mesas hasta que alcancé la altura suficiente para jugar sobre ellas…podía jugar con el material del laboratorio cada vez que lo acompañaba a su trabajo, porque él nunca decía que no cuando le pedía permiso para sacar todas aquellas cosas [imanes, alambres, cristales y metales, papel tornasol para medir el pH…]”.

Su padre era profesor de física y ciencias de la tierra en una escuela de formación superior en Austin. “Revisábamos juntos el equipo del laboratorio y arreglábamos todo lo que se hubiese roto; mi padre me enseño a desmontar cosas y a estudiar cómo funcionaban…Mi laboratorio [hoy] es el lugar en el que puedo seguir siendo la niña que todavía soy”.

¡Chúpate esa, universo!

“Un verdadero científico desarrolla sus propios experimentos, generando conocimientos completamente nuevos”.

Ese es su caso. Desarrolla su tesis doctoral sobre el almez americano, concretamente sus frutos (sus bayas, sus semillas), duros como una piedra…porque contienen ópalo, un mineraloide silíceo. Eso es lo que descubre, su primer descubrimiento científico: La formación de biominerales en las plantas.

Bill, un amigo de verdad

 A lo largo de todos estos años (desde 1994 hasta la actualidad), ha contado con la ayuda inestimable de Bill, compañero de laboratorios y de proyectos.


El primer laboratorio (Jahren Lab) propio “no era más que una habitación desprovista de ventanas, que no medía más de 55 metros cuadrados”, en el Instituto Tecnológico de Georgia, donde da clases de Geobiología terrestre en 1996.

Juntos se han turnado para seguir los experimentos día y noche, se han apoyado y han sufrido por las dificultades de financiación.

Gran comunicadora de la ciencia y activista

En una ocasión animó a las niñas a tuitear fotos de sus manos mientras llevaban a cabo experimentos científicos. La idea era concienciar sobre la cuestión científica a la vez que sobre las mujeres trabajando en ciencia.

En el epílogo del libro, nos anima a tod@s a plantar un árbol, uno fuerte y duro -más que un frutal que puede partirse fácilmente con el viento. “Aquí va una petición personal que te hago…”.

En el prólogo, ha hecho una aseveración: “Por lo general, todos vivimos rodeados de plantas, pero en realidad no las vemos”. Y nos da una cifra escalofriante: “Cada diez años, cortamos el 1% de la totalidad de nuestros árboles sin volver a repoblarlos, lo cual representa el equivalente a la superficie de Francia. De manera que, década tras década, se ha ido borrando de la Tierra una Francia detrás de otra”… 

SABER MÁS

https://hopejahrensurecanwrite.com. Su blog, desde 2013.

https://twitter.com/hopejahren?lang=es. En tuiter, desde 2011. @HopeJahren.

http://jahrenlab.com. El laboratorio de Hope Jahren, en Oslo. 

UNA NOVELA


La evolución de Calpurnia Tate, de Jacqueline Kelly. Se ha editado como novela juvenil, pero es un placer leerla a cualquier edad. En ella se habla de las niñas y la ciencia y de ser investigadora de campo.



martes, 7 de marzo de 2017

CARMEN DE BURGOS, Colombine, una superwoman en el primer tercio del siglo XX

En 1918, en la carta prólogo del texto revisado La cocina moderna, escribe: “Yo creo y practico que la mujer puede ser periodista, autor y hasta artista, sin olvidar por eso los pequeños detalles del hogar, para su acertada dirección, guarda de la salud, la paz y sosiego de la familia […]. ¡Yo no me opongo a que las mujeres vayan al foro y al Parlamento…después de haber dispuesto la cocina en su casa!”.

Así  la describe Cansinos-Assens en su autobiografía La novela de un literato:
“…vestida como de calle, pero con un delantal ceñido al cuerpo”.

Y, sin embargo, fue la primera mujer en España que apareció con el título de Redactor. En 2016, la editorial Renacimiento recupera su novela La malcasada.



Carmen de Burgos nace en Almería el 10 de diciembre de 1867 a las 3 de la mañana y es bautizada el día 19 en la iglesia parroquial de San Pedro.

Infancia (1867-1883)

“En mi inolvidable Rodalquilar [el cortijo La Unión en una zona de intensa actividad minera de minas de oro] se formó libremente mi espíritu y se desarrolló mi cuerpo…Allí sentí la adoración al panteísmo…, la repugnancia a la mentira y a los convencionalismos”. “Recuerdo mis días de Rodalquilar. Cuando el disco de plata caminaba en un cielo tan claro, tan sin nubes ni celajes, en un cielo seco, transparente, y se hundía en el agua sin perder su brillo ni su luz”.  Allí leía “todo cuanto caía en mis manos”.

Juventud (1883-1899). Almería

En 1883, con 16 años, se casa con Arturo Álvarez Bustos, quince años mayor que ella. Pierde tres hijos, “por ignorancia” de ella y falta de caso de él- dirá más tarde.

“Empecé por cajista de imprenta en la que poseía mi padre político. Después escribí con las tijeras para completar un periódico satírico [Almería Alegre]. Mi primer artículo mereció los honores de la crítica y la reproducción fuera de la provincia”.

Madurez (1900-1932). Madrid

Periodista liberal. Admiración por Larra. Colombine

Lo primero que hizo al llegar a Madrid (en 1899 se separa de su marido) fue visitar la tumba de Larra en el cementerio de San Nicolás. Como él, viajaría por Europa, fundaría una revista (Revista Crítica, 1908, 7 números) y escribiría artículos con seudónimos.

El 10 de mayo de 1900 ve por primera vez su nombre impreso en la revista Madrid Cómico, fundada en 1883 por Clarín. Firma unos versos titulados Cantares.


A finales de 1902 ofrece crónicas femeninas a El Globo y artículos sobre Derecho Penal a La Correspondencia de España.

El 1 de enero de 1903 comienza a colaborar con el recién fundado Diario Universal por Augusto Suárez de Figueroa: “Como redactora del Diario Universal, se ha encargado de la sección de Lecturas para las mujeres la ilustrada conocida escritora doña Carmen de Burgos, que firmará con el pseudónimo de Colombine”.

El 24 de marzo de 1909 se reúnen en el café Fornos más de 60 admiradores para homenajear a Larra. “La presidencia la ocupaba el festejado Mariano José…A su derecha estaba Colombine…A la izquierda, Ramón Gómez de la Serna”. “Yo leía sus obras con devoción de creyente, recorrí sus lugares consagrados por él y más de una vez fui a visitar su tumba cuando dormía olvidado en el viejo cementerio de San Nicolás, donde iban pocas personas”- lee Carmen en su discurso.

En 1909 es enviada a Marruecos por el Heraldo de Madrid. “He sido la primera mujer que en España ha sido corresponsal de guerra”- dirá en una entrevista.


Escribió cuatro tipos de obras: las prácticas, las literarias, las biografías y los libros de viajes.

Obras prácticas

En 1900 publica en Almería Ensayos literarios, un conjunto de textos heterogéneos, entre los que destaca “La educación de la mujer”.

El divorcio en España, un libro “colectivo o social”

Lo publica en 1904, tras pedir permiso al director del diario para reunir en un libro las cartas de importantes figuras del mundo cultural, donde estas opinan sobre el divorcio. Las cartas eran producto de una encuesta lanzada desde su columna diaria Lecturas para la mujer, en la que participan desde Emilia Pardo Bazán, a Baroja o Blasco Ibáñez, entre otros. Por su campaña y su libro se gana el  apodo de “la divorciadora”.

En 1904 también publica Moderno tratado de labores y La protección y la higiene de los niños. Ambas son declaradas de mérito y utilidad para la enseñanza por el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes. La editorial valenciana Sempere acoge las obras prácticas, de amplia difusión, de Carmen.

Campaña del voto de la mujer. “La sufragista”

En 1906 inicia otra campaña en el Heraldo de Madrid. En la sección del diario “El voto de la mujer”, pregunta a los lectores: ¿Debe o no concederse el voto a las mujeres? En caso afirmativo, ¿ha de ser el sufragio universal o solo para las que reúnan determinadas condiciones? ¿La mujer puede ser, además de electora, elegible? A pesar de cuál fuera la respuesta, el voto femenino tendría que esperar a Clara Campoamor en los años 30…

Obras literarias


La primera novela corta que escribe aparece en 1907; la última, en 1932, año de su muerte. Eduardo Zamacois crea la colección El Cuento Semanal el 1 de enero de 1907. Carmen publica El tesoro del Castillo ese año. “En mis cuentos era yo, era mi pensamiento el que se mostraba” (Autocrítica a Cuentos de Colombine”, 1908).

El ciclo de Rodalquilar

Son textos de inspiración naturalista ambientados en un espacio rural casi mítico. En 1909, se había definido como “naturalista romántica”.

Relatos inspirados en la bohemia


Con tintes decadentes y modernistas.

Narrativa social


En ellas, pasa revista a la injusticia del Código Penal y Civil, la sujeción de la mujer casada, etc. Incluyen: El artículo 438 o La malcasada.

Biografías y traducciones

Leopardi fue el primero de sus biografiados, en 1911. En 1919 publica Fígaro, la biografía de Mariano José de Larra, entonces la más completa hasta el momento, pues dispone de material inédito facilitado por los familiares. En 1931 publica  la de Riego, Gloriosa vida y desdichada muerte de D. Rafael de Riego (Un crimen de los Borbones), su última biografía.

Traducciones

En 1904 traduce la autobiografía de Helen Keller, Historia de mi vida (muda, sorda y ciega).

Otras son: Loca por razón de Estado, memorias del conde de Mattachich; Los Evangelios y la segunda generación cristiana, de Jules Renan; La guerra ruso-japonesa, de Tolstoi. La inferioridad mental de la mujer, subtitulada La deficiencia mental fisiológica de la mujer, de Paul Julius Moebius. A éste último, lo prologa.

También traduce varios títulos de Emilio Salgari: La conquista de un imperio, Los misterios de la India o Los últimos filibusteros.

Libros de viajes

En 1905 visita por primera vez Francia, Italia y Suiza. Es pensionada por la JAE, Junta de Ampliación de Estudios, para ampliar estudios en el extranjero, desde el 1 de octubre de 1905 al 30 de septiembre de 1906. La concesión de ayudas implica la condición de redactar una memoria a la vuelta. Esto será su libro Por Europa, el primero de los libros de viajes que escribió inspirándose en Heine, Maupassant, Pierre Loti y Edmundo D´Amicis. “[Estos] Mezclan con singular acierto las impresiones personales con el ambiente de la región que visitan”.

En Roma, invitada por la Asociación de la Prensa Italiana, da una charla  sobre La mujer en España, la primera vez que opina en público sobre las mujeres de su país.

Sus casas en Madrid. “Los miércoles de la Colombine”


En los diferentes registros han quedado las direcciones: Calle Eguilaz, número 5. En 1908 vivió en la calle Eguilaz, 7, duplicado. En 1909, en San Bernardo, 76. En 1910, en Velázquez, 54 y, en 1911, en San Andrés, 18. En 1912, vivió en la calle Madera, números 5 y 7. En 1913, en Eguilaz, 5, de nuevo, y en Divino Pastor, 1. En 1915 y hasta 1925, en la calle Luchana, 20, entresuelo izquierda interior (el domicilio social de la Liga Internacional de Mujeres Ibéricas e Hispanoamericanas, asociación creada en 1923). Y los últimos años, en Nicasio Gallego, 1, bajo derecha, donde murió.


Primero, en la calle Eguilaz (“No hay estera ni lumbre en su casa. El frío es atroz”- escribe Ramón Gómez de la Serna en su Automoribundia) y luego en San Bernardo, tienen lugar las tertulias de los miércoles. “Hablamos de literatura, de arte, de la libertad del artista, de la relación entre realismo y pornografía…”.


Los hombres en su vida

De su marido Arturo (Álvarez Bustos), de quien se separa en 1899 y que muere en 1906, un señorito andaluz, hijo del gobernador civil de Almería, periodista y amante de la juerga, “esa fatal costumbre de pasar el tiempo entre guitarras y cañas de manzanilla, lejos del hogar…Termina por llevar al alcoholismo”- dirá en su conferencia La mujer en España

…A Blasco Ibáñez, de quien algunos la hacen amante. Sin embargo, desde la revista Prometeo, en 1909, en el artículo titulado Las mujeres de Blasco Ibáñez, aclara: “Siempre he seguido la labor de Blasco Ibáñez con el interés de una amistad fraternal (pese a los que niegan la existencia de ese sentimiento entre personas de sexo distinto), y con devoción de fervorosa discípula”.

En 1908, en abril,  conoce a Ramón Gómez de la Serna, entonces de 20 años. “Por entonces aparece en mí lo excepcional, el amor compatible con el ser literato, la relación con la escritora que vive independientemente aunque pobre, gracias a artículos mal pagados, a un puesto de maestra y a traducciones: Carmen de Burgos”- relata en su autobiografía Gómez de la Serna. La describe como: “Hermosa, andaluza, noble, en la plenitud de sus treinta años” (Ya tenía 40). Serán pareja otros veinte años hasta que ella descubre que tiene una historia con su hija María. Ramón cuenta: “Ella [Carmen] de un lado y yo del otro de una mesa estrecha escribíamos y escribíamos largas horas y nos leíamos capítulos, crónicas, cuentos, poemas de la prosa…Frente a mí ha escrito sus mejores obras: El último contrabandista, Los anticuarios, Fígaro”.  “Carmen de Burgos es la liberal, la romántica, que compromete su pluma y su vida cuantas veces es menester por tomar una actitud generosa y rebelde”- es su semblanza en 1924 en La sagrada cripta de Pombo.

La malcasada, casi 100 años después. Y aún los mismos comportamientos…

Se publicó en 1923. “Se trata de uno de los relatos más autobiográficos de la autora”- escribe en la introducción Emilio José Sales Dasí. Los títulos de los capítulos ya dan mucha información: Resignación, La caricia insoportable,  Hacia la liberación, El serrallo…Otros hacen alusión a los diferentes “actores”: La familia, Las catequistas, Los “protectores”, Los perseguidores…

El costumbrismo de las tradiciones se alterna con las descripciones de lugares y paisajes y los diálogos entre los protagonistas, que los caracterizan y definen.

Dice, por ejemplo, Antonio, el marido: “La señoras deben oler a ropa limpia y a jabón”, “¡Esto no puede comerse!”, “Hazte la víctima”, “No toques el piano cuando estoy en casa”, “Las flores no sirven para nada”, “Yo no sé qué tendrán que leer las mujeres”,  “No quiero que vuelvas ni a cambiar el saludo con esa gente”, “Mira bien lo que haces”, “Tú estás aquí bajo mi dominio”,  “Estoy dispuesto a rajarte de arriba abajo, a abrirte en canal”…

Y en la mitad de una historia que se lee rápido y bien, algunas frases de tesis: “¿Por qué no separarse y tratar de rehacer cada uno su vida, en vez de obstinarse en mantener una unión deshecha?...No era menester llegar a cometer faltas graves, o a sufrir el martirio para poder separar un matrimonio. Bastaba la disparidad de caracteres para no condenar a una persona a soportar siempre a otra…Sería preciso que los jueces fueran también mujeres”.

8 de marzo de 2017: 15 mujeres asesinadas en España (hasta el 22 de febrero). Casi cien años y seguimos igual, sin pacto de Estado. No hemos aprendido nada…

Ya lo dijo Ana Mª Matute: “Podemos llegar a Marte…, pero seguimos llorando como en el siglo X. Y, sobre todo, hacemos llorar…Siempre hay unos que aporrean a los otros, y no porque sean más fuertes, sino porque unos quieren aporrear y otros no”.

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miércoles, 22 de febrero de 2017

MATILDE ZAPATA BORREGO, “UNA SIMPLE OBRERA DE LA PLUMA”

Buena oradora, vibrante con la pluma, luchadora, solidaria…, en 2017, es protagonista junto a otras siete mujeres en el libro titulado Nosotras/Gu geu. Mujeres en la cultura crítica, una publicación de las librerías La Vorágine de Santander y Louise Michel de Bilbao dentro del Proyecto Tan Cerca del Ayuntamiento de Bilbao y la Fundación Santander Creativa.


La periodista Matilde Zapata nace en Sevilla el 30 de noviembre de 1906.

Su madre, Carmen Borrego Vázquez, era de Badajoz. Su padre, Adolfo Zapata Mezquita, de Zamora. Tras pasar un tiempo en Toledo, la familia se desplaza a Santander hacia 1917, donde su padre viene destinado como conserje en la Escuela de Náutica.

Una mujer culta, ¿autodidacta…?

En sus columnas se citan personalidades como el doctor Gregorio Marañón, poetas como Rubén Darío, los hermanos Machado o Juana Inés de la Cruz. Escritores como Cervantes, Schopenhauer o Tolstoi. Blasco Ibáñez, Valdés o Valera. También aparecen nombres de mujeres, como Aspasia, Olimpia o Minerva. Reseña un par de libros de Manuel Llano: La Braña,  “un libro para el pueblo”, y Rabel. Poco más sabemos; el resto no serían más que conjeturas.

¿Primera aparición en público…?

En 1926, con 19 años, Matilde lee en el Ateneo Popular, presidido por Manuel Llano,  dos poemas de Jesús Cancio (“Brindis al Ateneo” y “Mi ceguera”, un largo poema que comienza: “Ha cegado Dios mis ojos, y en esta noche en que vivo,/de añoranzas soy esclavo, de recuerdos soy cautivo,/…”).

El 26 de abril de 1932, con 25 años, realiza su primera intervención pública en Santoña, junto al diputado Bruno Alonso y al profesor Pedro Díez Pérez (director de la escuela Normal de Magisterio), en una excursión de las Juventudes Socialistas a esa localidad.


El 27 de mayo del mismo año, publica su primer artículo en La Región (Orfeón socialista “Pablo Iglesias”). Lo firma como “Matilde Zapata, del Grupo femenino [socialista]”. El coro nace en la Casa del Pueblo (Magallanes, 6) y, su propósito, además de difundir “las preciosísimas canciones que cantaban los primeros militantes del Partido Socialista español” [La Internacional socialista, etc], es “cultivar el folklore de la Montaña y ensayar algunas zarzuelas de nuestro teatro para luego representarlas”. Está integrado “por jóvenes socialistas de uno y otro sexo”. Y sus directivos son: Manuel Zárate, presidente; Ramón Pérez, secretario; Jacinto Obregón, tesorero; y Paquita Valiente y José Cruz Higuera, vocales.

El 9 de junio publica el segundo artículo, titulado La mujer en acción.  Cuenta cómo Hildegart Rodríguez [Madrid, 1914-1933] funda en la Casa del Pueblo de Santander, un grupo femenino ligado a la Juventud Socialista. Frente a la opinión de algunos congresistas de que la mujer esté apartada en sus propias agrupaciones (liceos o ateneos), Matilde defiende que “para la mujer trabajadora, la mejor escuela es la que está en la brecha de las cuestiones sociales…al lado del hombre, en la Casa del Pueblo”.

El tercero, el 23 de junio (Jardines de la Infancia), habla de la Casa [Provincial] de Maternidad, “construida de nueva planta sobre la Inclusa vieja, gracias a la generosidad de la marquesa de Pelayo…” [en el Alta, hoy General Dávila]. “En Santander existe un jardín para la infancia desvalida, un refugio para niños que tiene todo lo que el niño puede necesitar…salas, ventiladas e higiénicas…, comedores con unas mesas enanas, con arreglo a la estatura de los comensales, adornadas de flores y manteles de alegres colores, donde campean unos minúsculos platos pintados con motivos infantiles…El ropero es algo encantador…La comida trasciende a comida sana y nutritiva…”. Y termina diciendo “…lo necesario que es…que nos ocupemos todos de que los niños, la generación de mañana, no lleven en su alma la amargura de sentirse desamparados y nos puedan culpar de muchos de sus defectos”.

La preocupación por los niños será una constante en sus escritos hasta el final (uno de los últimos, ya en 1937, en plena Guerra Civil, es el titulado Los niños y la sirena, en el que hace referencia al estado mental de la infancia santanderina producto de los bombardeos y el miedo (“Los niños, que deben reír hasta cuando están dormidos, tienen quebrada la risa en el aire…saben que cuando tocan las sirenas es que viene después la muerte…”).

Corazón, de Edmundo de Ámicis: primer contacto con la injusticia social


Lo cuenta, en 1934, en la columna titulada “Los presos y los niños de la Escuela Laica de Magallanes” (La Región, 27 de noviembre de 1934).

“…De niñas, cuando íbamos en Toledo…a la escuela graduada…, leíamos frente al ventanal escolástico…un libro, que era como un estuche del sentimiento. “Corazón” [1886], de Amicis, el Pentateuco de la vida sentimental. Nobleza. Solidaridad. Bondad. Exaltación del amor patrio. Amor universal entre todos los hombres…Leíamos a la hora de hacer labor…Corazón, de Amicis, nos iniciaba en la hermosa doctrina del desprendimiento. Garrón, el simpático Garrón, nos enseñaba a defender al débil, al pobre, al albañilito pretuberculoso a quien el atlético Garrón llevaba naranjas; el muchacho florentino nos enseñaba amor a los padres…el pobre niño fumigador a los doce años, nos hacía conmover ante la injusticia social…”.

El 18 de noviembre de 1932, constituye en Santander el Grupo Infantil Socialista, junto con Eduardo Camons (presidente de la Juventud Socialista), con un Cuadro Artístico Infantil con el que actuarán en diferentes lugares de la región (Nueva Montaña, Camargo…).

Su presidente es, con doce años, Eulalio Ferrer, que estudia en la Escuela Laica de Aurelio Herreros situada en la calle Magallanes 21, cerca de la Casa del Pueblo (Magallanes, 6). Él la recuerda así en Páginas del exilio (Aguilar, México, 1999): “[Matilde]…Me trató siempre con extremado amor. Viajé a su lado por algunos pueblos montañeses, aprendiendo a hablar en público. Era como la madrina del Grupo Infantil Socialista…”.

Nuestro norte en la vida es el niño”- escribe el 6 de septiembre de 1933 (“Algo que debe conocer todo el que ame a los niños”). De la visita a las colonias del Hipódromo [de Bellavista], colonias de intercambio con niños de Soria, Ávila y Segovia,  saca como conclusión que estas deben ampliarse y que se debe invertir porque los beneficios son enormes. Además de salud, “una fraternidad entre niños montañeses y forasteros…una fraternidad que no saldrá nunca de las famosas Conferencia internacionales” [La Haya, Versalles, Ginebra], donde los hombres “se disputan sus tratados comerciales con egoísmo fratricida: todo para mi país, todo para el interés personalista…”.

Reincide al día siguiente con/en otra columna, “Más sobre las colonias escolares”, en la que se refiere a la colonia local que sufraga el Ayuntamiento de Santander. Tras detallar en qué consiste un día en la colonia (gimnasia sueca,  lecciones, cantos regionales, lectura en la biblioteca, trato social, baños de mar y comida abundante y variada (“muchos niños, por desgracia, no conocían ni de vista” algunas de las viandas), resalta algunas deficiencias: “los dormitorios… hay que modificarlos: necesitan más ventilación y más altura de techo…Otra cosa es la carencia de agua…el depósito es insuficiente; además, para beber, sabe mal”. Y explica que, cuando el hipódromo funcionaba como tal, se tiraba una cañería desde el faro, “donde existe un manantial bastante rico, y se captaba agua para limpieza de caballerizas y caballos”. Y finaliza: “Estúdiese la posibilidad de llevar agua corriente para el año que viene…Las colonias del Hipódromo se han de intensificar”.


De los niños vuelve a hablar en otro artículo el 10 de julio de 1934, titulado Los amigos del niño y las excursiones escolares. “Sus primeros amigos son los maestros nuevos, de esta nueva República…Y luego, los otros maestros, los pedagogos “amateur”, que componen la Sociedad de Amigos del Niño y la Educación Popular. Con gran satisfacción, vemos los periódicos locales profusamente engalanados con sendas fotografías de escolares rurales que vienen a la ciudad, porque ello significa amor al niño y a la cultura…”.

Y a la generosidad de los niños vuelve a referirse el 15 de diciembre de 1934 (“Por los niños [de los presos y condenados]. Manolita Vayas”) cuando explica cómo estos han contribuido a la suscripción iniciada por Izquierda Republicana para recaudar fondos con destino a los niños que “pasan hambre por hallarse sus padres condenados a largos años de prisión, y otros, en espera de ser juzgados”. “Muchos han sacrificado sus perras chicas de juguetes, cuentos y dulzainas…Los niños de la Escuela Laica de la calle de San Roque…así como los alumnos de don Aurelio Herreros, director de la Escuela de la calle Magallanes…y un grupo de chiquillos de la calle Madrid…cuyas madres cargan carbón en el muelle…”.

Matilde, vibrante

Matilde era, por aquella época,  vicepresidenta de las Juventudes Socialistas. El domingo 12 de septiembre de 1934, participa en un mitin con Bruno Alonso y Eulalio Ferrer Rodríguez en la localidad minera de Barruelo de Santullán, en Palencia. “Buena oradora, su pluma era suelta y vibrante…Escribía con una letra grande y espaciosa, que necesitaba muchas cuartillas…”- recuerda Eulalio Ferrer.

Así, “vibrante”, la califica también el asturiano José María de la Torre (“Julio Vicente” cuando escribía) en El muchacho inédito (Mercurio, México D.F., 10 de diciembre de 1949). “…el diminuto Luciano Malumbres [n. 1890, en Palencia. Llega a Santander en 1916] y su esposa, la vibrante Matilde Zapata…eran propietarios y directores [del diario La región]. Todo a la vez…”.

En 1933, Luciano Malumbres Francés  se convierte en propietario y director del diario La Región. El subtítulo del periódico irá cambiando por meses: de Diario de la tarde de las izquierdas (en enero de 1933) pasa a llamarse Diario demócrata de la tarde (en mayo, 1933) y Periódico de clase (en octubre, 1933).

LOGROS EN EL ÁMBITO DE LA CULTURA CRÍTICA

En el libro de Ramón Viadero, Las páginas femeninas de Matilde Zapata, se hace una selección de 50 de los más de 200 artículos publicados por ella en La Región entre el 27 de mayo de 1932 (Orfeón socialista Pablo Iglesias) y el 1 de junio de 1937 (¿Por qué soy comunista?).


En ellos, pone de manifiesto contradicciones, hipocresías e incongruencias de la sociedad de la época, y apela a la reflexión, la compensación y  la lógica.

“ [el empréstito] lo han de pagar los contribuyentes; los mismos que han pagado carreras de caballos, y regatas internacionales, que en nada te beneficiaban…Aquello, dicen ellos, es de interés general. ¿Fuiste tú a las carreras alguna vez, mujer proletaria? ¿Y a las regatas? Tampoco…”- llama a votar a la mujer del obrero en febrero de 1934.

Afea a la Junta de damas defensoras del Asilo de la Caridad que pidan “en una nota ñona, empalagosa y, sobre todo…, despreciativa para el ser que ha de ir a comer al Asilo de la Caridad…”, “ropas viejas”. “¿No les sería más fácil, señoras damas, privarse ustedes de tanto lujo, de tanto automóvil y dar…prendas nuevas a los pobres…?”- les dice el 6 de diciembre de 1935.

HABLANDO DE, CON Y SOBRE MUJERES…

El papel de las mujeres en la sociedad y sus derechos políticos

En distintas columnas habla o se dirige a la mujer trabajadora: las cargueras del muelle, las pescaderas de la lonja, las obreras de Santoña, las modistas santanderinas…Describe su situación en las “Estampas” y apela a su voto ante un referéndum o unas elecciones próximas. Las incita a reclamar sus derechos o a solidarizarse con los de sus compañeros: “¡Obrera, a por el empréstito…!”. “¡Solidaridad, obreras de Santoña!”. Sea un seguro de accidente para los pescadores, o unos sueldos dignos con los que poder comprar “siquiera palometa”. “¡Deja de ser muñeca para ser mujer!”- exhorta a las modistillas santanderinas, incidiendo en que no olviden sus orígenes: que son obreras y pertenecen a la clase trabajadora por más que se compongan unos trapillos aparentes  y las alaben en coplas y zarzuelas.


Retrato de Matilde de la Torre, “un ejemplo vivo de ciudadanía”

Relatando “La excursión artística de Voces Cántabras” a Madrid, en diciembre de 1932, la califica como “la mujer más interesante que ha dado La Montaña”. Y termina el artículo, diciendo: “Esto [el homenaje que le hacen las mujeres de la Asociación de Educación Cívica de la Mujer -donde realizan una audición-, a la que pertenecen “mujeres tan ilustres como María Martínez Sierra y Pura Ucelay,…mujeres intelectuales, músicas, compositoras y literatas…”], le valdrá a nuestra ilustre paisana para seguir adelante, no haciendo caso de los agudos guijarros que la quieren poner en su camino gentes que, ciegas, ansían eclipsar una lumbrera que, pese a quien pese, brillará en el hemisferio del arte y las letras, como estrella de primera magnitud”. 

Un poco poeta, un mucho música y un todo completo…”- la describe en 1933 (“Mujeres de España: Matilde de la Torre”). La bautiza como “La Alonsa Quijano de las ideas purasLa Teresa de Cepeda…de las Casas Campesinas”. “Conferenciante, música, investigadora notable, poeta, luchadora encarnizada por y para la justicia…”. “Vigorosidad de pensamiento, fuerza de voluntad, tozudez…habla con claridad cristalina…” -cita como  sus mejores cualidades.

Se refiere a ella en otras columnas: en una, no firmada, sobre “Una conferencia” de Matilde de la  Torre en el teatro de la Casa del Pueblo, en Santander, con motivo de la “Semana de Agitación Femenina” (febrero de 1933)”, la tilda de “infatigable luchadora socialista” y habla de ella como “la calumniada y escarnecida luchadora”. Termina: “Cuando oigo calumniar a una persona, digo: ¿Cuántas verdades habrá dicho?”.

Una carta a Matilde de la Torre, Tildín, amiga

No fue solo compañera de actos, sino amiga querida y admirada, según una carta que puede datar de noviembre de 1935, transcrita por la sección político-social de la Delegación Nacional de Servicios Documentales, en 1955/1956 (durante la guerra, Delegación de Estado para la Recuperación de Documentos, la DERD, que centralizaba la documentación incautada a personas y organizaciones del bando perdedor):

“Mi estimada y admirada amiga Tildín: He estado enferma estos días con mi catarro que, por falta de tiempo para cuidarle, me va a dar la lata. Te supongo en plena propaganda por tierras de Extremadura y sé que además de dejar desparramada tu ingénita voluntad y talento, harás comprender la eficiencia y necesidad del ideal socialista, tan atropellado y mal interpretado. Ayer se reunieron las fuerzas vivas de Santander para tratar del asunto del ferrocarril Santander-Mediterráneo y no te puedes dar idea del espectáculo tan bochornoso que se produjo. No se dejó hablar ni a Bruno [Alonso] ni a  [Ramón Ruiz] Rebollo, mientras que a  [Isidro] Mateo [Ortega] y [Ramón] Menezo y comparsa, no se les puso trabas a pesar de las cosas tan absurdas que dijeron. Fue vergonzoso. La gente en la calle esperando que del Círculo Mercantil  saliera la solución y, de allí, no salió (salieron) más que insultos indecentes para los socialistas y una situación de caos que no sé cómo se va a arreglar. Razón tenías tú en aquellos artículos (en) que presentabas la idiosincrasia de este pueblo de Santander, que es un Villacaciques grande, con notarios y todo. Juanito Ruiz me ha dicho que este domingo piensan ir a Cabezón a la cuestión de la CAO [Cooperativa Alpargatera Obrera, fundada por Matilde de la Torre el 2 de octubre de 1931. Fue incautada el 2 de septiembre de 1938 por ser considerada desafecta al nuevo Régimen]. Yo he querido que me dijera algo de su impresión, pero estos representativos (representantes) son muy cucos y tuvo la habilidad de no contestarme. Me han gustado mucho tus artículos sobre la tierra llana de Castilla, así como 500 pesetas de El Socialista, en el que tan admirablemente retratas a la señora de la clase media. Cumplo tu encargo de mandarte periódicos donde me indicas. Cuídate, trabaja todo lo que puedas, que es fácil que otros pueblos que no sean el tuyo, y su madre, Santander, te hagan toda la justicia que tú mereces por tu valer. No se me olvida aquello que dijo aquel señor de que gracias a Dios que se había encontrado en España una mujer que no escribiera tonterías. Te quiere y admira muchísimo, Matilde Zapata.

“Recados” a Gregorio Martínez Sierra y a Víctor de la Serna y Espina

A Gregorio Martínez Sierra, que ha hecho un comentario en “La Región” de Orense sobre “las mujeres pobres que trabajan para ganar la vida”, exhortándolas a que “canten mientras trabajen”, en junio de 1933, le responde: “No mande usted cantar a la pobre mujer obrera española: está muy triste; tiene toda clase de hambres insaciadas. Debe usted dirigir su limpia prosa a los otros, a los “pobres ricos”…En ellos está el secreto del reír de la mujer obrera: que no acaparen ellos todas las cosas placenteras, que abran más la mano…”.

Mi prosa es dura; no tiene las sonoridades de tu estilo…”- le dice desde su columna a Víctor de la Serna y Espina, en 1933.

OTROS TEMAS SOCIALES

La Junta de Damas y la  Justicia social

En 1935 (el 6 de diciembre), encabeza la columna “La divina caridad. Junta de damas”, con una cita del sacerdote “Juan García Morales” [pseudónimo de Hugo Moreno López, Almería, 1883- Libourne, Francia, 1946] en su libro “Hipócritas, farsantes, fariseos”: “Si no fabricarais pobres, no tendríais necesidad de fundar asilos”, que ya es bastante explícita de lo que va a tratar.

Cita apellidos de estas “damas aristocráticas montañesas”, de nombre “Saráchaga, Pombo, Mendicouague”, y les afea: “…si la clase a que pertenecéis hubiera sido más justa, más equitativa, MÁS CRISTIANA…Pero en lo social…, vosotros no existiríais como clase superior; y, naturalmente, no tendríais que tomaros ahora el terrible trabajo de andar pidiendo, para esos a los que llamáis con lágrimas en los ojos “infelices desheredados de la fortuna” y “desgraciados”, y unas cuantas cosas más que terminan en “ados”. Yo añado unos “ados” más: resignados, explotados, maltratados…”.

Meditación ante una muñeca de 0´95 [ctmos.] Los antecedentes del “Comercio justo”

En enero de 1934, coincidiendo con el Día de Reyes, escribe una columna con una reflexión sobre la muñeca de 0´95 céntimos que han comprado en el periódico para obsequiar a una niña huérfana (La pensión que le ha quedado a su madre, de 2´50 pesetas, y otros tres hermanos a los que alimentar, no permiten a la familia un gasto que se les hace enorme): … “Es imposible que sin pagar el trabajo, la mano de obra, en precio de almoneda, se pudiera formar, por 0´95, una muñeca tan perfecta y tan bien vestida”. Y sigue: “Esta muñeca significa la “serie” agotadora donde el obrero fabrica en tropel piezas de automóvil, zapatos, chalecos y todo lo que supone la comodidad del hombre civilizado. Supone, las ceramistas de Valencia, y La Cartuja, y Talavera, que pintan muchas horas por escaso jornal…mientras las obreras van dejando la vista en las ánforas árabes o en los talleres de deshilachados en Lagartera…La muñeca de 0´95 simboliza que aún se gana una peseta por ocho horas, de jornal. Que una obrera ha tenido que cortar miles y miles de diminutos equipos; ha de haber pintado miles y miles de boquitas rojas, y ojos negros, garzos, azules, con pestañas a lo Pola Negri, para que le den unas pesetas semanales”. Y es lo mismo en la compra de prendas confeccionadas: “Por hacer una chaqueta de mahón, noventa y cinco céntimos; por un calzoncillo, un real; por una trinchera de tres telas, tres pesetas…La señora puede comprar barato prendas hechas gracias a las interminables horas de vela en que la obrera está incrustada en la máquina…”. Y termina: “Nos duele esta muñeca de 0´95…porque vemos el taller donde la obra muñequera se consume en el inmenso osario que es la sala de trabajo…”. Y, sin embargo, a pesar de su amargura, ha de reconocer (“Nosotros [los del periódico] somos pobres”) que “Si no hubiera muñecas de 0´95, no habría niñas huérfanas que sonrieran…”.

El mundo del circo y las condiciones de trabajo

De las condiciones de trabajo, ha hablado en “La última pirueta de Yuki-naito”, en septiembre de 1933. En este caso, refiriéndose a la joven artista (20 años) que cae en el Circo Price de Madrid, “por entretener al público con proezas…por ganar unos duros…”. Sin seguridad, con riesgo.

Según ella, hay que hacer mucho más: “Se ha perseguido la trata de blancas; unas juntas integradas por mujeres han impedido que sea más extensa la prostitución; pues bien, esas sociedades que defienden a la mujer y al niño debían encaminarse a impedir que las mujeres distiendan sus miembros bárbaramente, destrocen su aparato reproductor en la violencia de los ejercicios, y algo más: que estas mujeres trabajen en el circo en condiciones que todos hemos podido apreciar: en situación que esperaban un nuevo ser…”.

Y SIGUEN DE ACTUALIDAD, CASI 100 AÑOS DESPUÉS

Los toros…

En la columna “Las señoritas toreras, el toreo bufo y la España mejor”, de febrero de 1935, aprovecha las palabras del ministro de la Gobernación, el señor Vaquero, para distinguir entre “lo urgente y lo importante”. Al ministro, le parece “impropio de un régimen que ha venido para hacer una España mejor”, el “espectáculo de unas mujeres hambrientas” (también dice “o megalómanas…”), que “arrastran por esos ruedos el pelele de su indigencia”.


Y le contesta…: “Por los barrios de Madrid, calle del Amparo, Lavapiés, calle de Toledo…por allí, sí arrastran las mujeres el pelele de su indigencia. Son las alquiladoras de caricias que tienen hambre. Por la Puerta del Sol, por Alcalá, arrastran otras mujeres el pelele de su indigencia, pidiendo limosna con un niño de la mano…Esas son las que debe salvar la República que vino a hacer una España mejor…España será mejor cuando en los quicios de las puertas no mueran mujeres de hambre y de frío, cuando no mendiguen, cuando no se prostituyan…porque habrá acabado con la injusticia”.

Hay que distinguir lo fundamental de lo trivial o circunstancial: “Lo de las señoritas toreras es una futesa…Las señoritas toreras no desacreditan a España ante el extranjero…Y conste que no admiramos a las hijas de La Reverte [María Salomé, una mujer torera que debuta en 1888], las disculpamos nada más. Lo que no disculpamos es lo otro, lo que debe ver el ministro y debe remediar la República”- termina.

Antes, al comienzo, ha dejado traslucir su opinión sobre las semejanzas entre el “toreo bufo” y las corridas de toros clásicas. …”el toreo bufo donde un pobre becerrete es víctima del mil herejías, las mismas que hemos visto cometer por toreros de cartel en nuestras corridas de abono. Ocho, diez pinchazos, catorce, catorce descabellos después de haber destrozado los varilargueros al pobre bicho a puyas barrenadas…hemos visto cometer atrocidades  a los de los trajes  de luces, tan denigrantes como las que califica el señor Vaquero y que se ejecutan en las charlotadas. Por lo que sería preferible que se suprimiera  toda clase de toreo si se quiere evitar lo que titula el señor Vaquero “indigno de una sociedad civilizada”.

El crimen pasional. La violencia de género

El 6 de octubre de 1932, a raíz de un asesinato, escribe Matilde Zapata sobre “El crimen pasional”. “…Doctores tan ilustres como Marañón han estudiado el crimen pasional y lo han despojado de todo el romanticismo, de toda la elevación de miras con que el pueblo ha querido justificar lo injustificable y lo han quedado [dejado] en lo que es. En muchos casos, una costumbre racial del pueblo español absorbente con tendencia a hacerse amar a la fuerza…El crimen pasional es el producto neto, no de la fogosidad exclusivamente y el temperamento de los españoles, de  la afectividad de sus exaltados movimientos atléticos, sino de una deficiente educación sexual, de educación de sentimiento y educación de pensamiento…Eduquemos al pueblo. Eduquémosle en el aspecto sexual…sin rubores idiotas…Quitemos de nuestra flora literaria ese fárrago de héroes vengadores que llenan nuestras novelas, nuestro teatro…Quitemos de las canciones y de los romances los personajes de navaja y vitriolo…Eduquemos al pueblo…con los elementos que da la nueva sociología eminentemente humanista…”.

Feminismo. El doctor Madrazo, “soñador de la paz mundial”

Vehemente, admiradora del Dr. Madrazo (“soñador de la paz mundial y del triunfo de la sociología, llevada por manos de mujer”) le dedica el artículo titulado “Femeninas”, el 29 de septiembre de 1932.

Una visita a su casa, y sus palabras, le servirán para reflexionar y casi desplegar un manifiesto a la manera de Gioconda Belli en El país de las mujeres, 80 años más tarde. “¡Paso a la mujer!...Fracasado el hombre en sus deseos imperialistas e inhumanos, fracasada la sociología que ellos han querido imponer por medios distintos a los del amor, la justicia y la belleza, debe ser noble – ya que no ha sido justo-, y dejar paso a la Fémina, que con sus suaves manos de madre de la Humanidad, no consentirá nunca que los hombres, sus hijos, se maten estérilmente en luchas de egoísmos. Ella, quitará de la política lo nocivo y servil”. Y aclara que “la mujer, por interesarse en las cosas sociales y políticas, no pierde su feminidad”. “Los hombres han fracasado en su política y su sociología” – le ha dicho don Enrique. “¡¡Paso a la mujer!!”.

El 3 de marzo de 1934, en contestación a un artículo firmado por un tal José Alonso en El Cantábrico (“La paloma para el nido”), “un trabajo antifeminista rabioso y una elegía cantada a la mujer apegada a la rueca, a la “paloma del nido”, escribe la columna titulada “Para un antifeminista”.

En ella, le aclara: “…está en un error crasísimo al creer que la mujer ha perdido feminidad al meterse a política y revolucionaria. El lanzarse la mujer a la conquista de sus derechos políticos, lo ha hecho no por deseo de exhibicionismo, ni siquiera por vanidad…Ha querido imprimir feminidad, sentimiento femenino, a todo el conjunto que forma la vida en su aspecto  político-económico-social. Espectadora sempiterna de la construcción social hecha por el hombre de todos los tiempos; fatigada de llorar las leyes, se ha sentido con fortaleza suficiente…, con capacidad bastante, no para sustituir al hombre, sino para ayudar al hombre…”.

En cuanto a otra afirmación suya, acerca de que el paro se produce por la “intromisión” de las mujeres en el mercado laboral, le matiza: “La intromisión de las mujeres… en los bancos, oficinas, ministerios y comercios, ha hecho cosas tan “atroces” como disminuir los matrimonios de conveniencia…o la prostitución”.

Y termina: “Consuélese el articulista: Hay palomas. Lo que es, es que ya vuelan muy alto y no las alcanzan los palomos ladrones. Además, recuerde a la poetisa [sor Juana Inés de la Cruz, en el famoso poema que comienza: “Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón…]: “Amadlas cual las hacéis – o hacedlas cual las amáis…”.

El 15 de abril de 1937, en plena Guerra Civil, en uno de sus últimos artículos, titulado “Nosotras”, conmina a sus compañeros hombres a respetarlas: “¡Respetadlas, ciudadanos! No veáis en ellas un competidor…”. Son las mujeres que van “a  enrolarse a la guerra en la retaguardia”, a aprender en los talleres y en las fábricas. “Con nuestro auxilio se ganará la guerra, y sin él se perderá”.

Antes, hace un repaso de frases expresadas por “hombres célebres”, no muy halagüeñas para las mujeres, y de retratos realizados por escritores: “ese tipo de mujer de pandereta, de claustro, de palacio real, de cortijo cordobés”; les reprocha que “ninguno supo extraer de nuestras mujeres ni una Aspasia, ni una Olimpia”. Pero hoy, “Minerva [la inteligencia] ha ganado a Ceres [la madre nutricia]…Ha nacido ya la mujer moderna”.

ACTOS DE CONCIENCIACIÓN Y PROPAGANDA

Actos organizados por el Grupo Femenino Socialista

Las conferencias son variadas y abarcan diferentes temas de actualidad; tratan sobre: religión, el paro obrero, la evolución política de la mujer, la ley del divorcio, la nueva escuela, la sexualidad o la tuberculosis pulmonar.

Los ponentes, son médicos, maestros, políticos…Antonio Sandoval, Pedro de Castro, Antonio  Tomé;  Pedro Díez, Jesús Revaque, Lorenzo Gascón; Bruno Alonso, Matilde de la Torre, Eduardo Camons…

Participación en mítines de propaganda

Entre 1932 y 1936, Matilde Zapata acompaña a distintos oradores por la geografía de la región, hoy comunidad autónoma: La Albericia, Campuzano, El Astillero, Guarnizo, Liaño, Sarón, Liérganes, Los Corrales de Buelna, San Felices, Nueva Montaña, Santoña, Torrelavega, Solares, Santander, Peñacastillo, Escalante, Cieza, Valle de Camargo o Ruerrero. E incluso de la cercana Palencia (Guardo y Barruelo de Santullán).

En unos casos serán conferencias; en otros, actos socialistas y, a veces, inauguraciones (una Casa del Pueblo, la creación de un Grupo Infantil Socialista…).

Sus acompañantes más habituales: Bruno Alonso, Pedro Díez Pérez, Eulalio Ferrer, Francisco Noreña, José Benito y Juan Ruiz Olazarán. Mujeres, cuatro: aparte de ella, Matilde de la Torre, Josefina Granados y María Las(s)o.

SU MUERTE

En el expediente procesal de la prisión provincial de Santander no consta el motivo de su muerte (está en blanco el espacio dedicado a ello), pero el 14 de junio de 1937 había hablado por los micrófonos de Radio Santander y, el 1 de junio, una de sus últimas columnas en La Región se titulaba “¿Por qué soy comunista?”.

(Según el periódico “Euskadi Roja”, de 2 de junio de 1937 (página 4), se une ese día, 2 de junio, al Partido Comunista. La publicación recoge sus motivos: “Dejémosle que hable ella…”: “POR QUÉ YO SOY COMUNISTA”. Soy comunista porque yo iba a la escuela del marxismo. Yo iba a la escuela del marxismo y no sabía abrir los libros. Y los que me enseñaron, tampoco sabían abrir los libros. Yo tuve un hombre bueno dentro del Partido Socialista, que sabía expresar la verdad: Tomás Meabe [fundador de las Juventudes Socialistas]. Él, que puso una inyección joven al Partido Socialista en su renuevo. En la creación de las vanguardias juveniles. ¡Tomás Meabe! Él, que decía que a cada cosa había que llamarla por su nombre. Y la verdad de Meabe ha quedado impresa en mí. Yo soy comunista. Y es porque los socialistas, mis camaradas, mis buenos camaradas de lucha, prefieren tener los libros entornados. Y yo creo en los libros de par en par. Se es o no se es. Mis camaradas socialistas me hicieron creer  en una verdad y para (que) ella no se mixtifique, yo soy comunista. Tengo que agradecer sus lecciones del buen amor a la verdad. Los socialistas que (digo) me han hecho comunista. Y, después de esto, sigo pensando en Tomás Meabe”).

Por la carta que escribe a su abogado defensor en el Consejo de Guerra, Joaquín Escajedo Navedo, sabemos que le atribuían haber escrito una serie de artículos (que ella dice no ser suyos), así como que le acusaban de “repartir armas en el Ayuntamiento” o “subir al cuartel a hacer salir a las tropas”. Ella dice estar enferma en esos momentos, y que lo pueden atestiguar personas con nombre y apellidos (el doctor Santiuste y Víctor Salvador, trabajador de La Naval???). Se despide como “una persona que practica determinado credo político, pero que no ha cometido ningún acto que pueda avergonzar a ninguna conciencia honrada”.

Matilde Zapata es fusilada en el cementerio de Ciriego el 28 de mayo de 1938. Su nombre consta –desde 2001- en una lápida negra junto a otros 827 nombres, bajo el epígrafe “A los héroes de la República y la libertad”.


Su  epitafio, quizá hubiera sido: “Una simple obrera de la pluma”…

HERENCIA

Su sobrina, Mª del Carmen Zapata Victorero (1939-2016), “la hija de los comunistas”


Cuenta para el fondo oral depositado en la sede del Consejo de la Mujer de Cantabria (Archivo Mujeres de Cantabria. Memoria Viva. 2008) lo siguiente: “[Hacia 1971] Yo vendía en la Plaza de la Esperanza el Mundo Obrero [periódico comunista]… fui la que más Mundo Obrero vendí en toda la provincia de Santander… la paloma [enlace con Francia] venía directamente a mi casa… traía el cliché y tenía la multicopista… escondida en otra casa de mi propiedad… iba a llevárselos a Torrelavega y Reinosa… cuando nos detuvieron a mi marido, [Veridiano Rojo Herrero, guardia municipal] que era militante como yo, le juzgaron como dirigente… nos levantaron hasta las almohadas… nos habían rodeado la casa… también nos deshicieron la tienda [tenían una tienda de comestibles en Cueto]… y los niños [cuatro], tuvo que venir una cuñada… yo estuve en la cárcel dos meses [en 1971], no llegó, y mi marido cuatro años y dieciséis días”.  (Mª del Carmen Zapata Victorero (n. 1939, + 2016), hija de Antonio Zapata Borrego, hermano de Matilde Zapata, 1911-1981. Antonio tuvo 3 hijos: Mª Carmen, Liberto Antonio y Matilde). Del Archivo “Mujeres de Cantabria. Memoria Viva”.

Para el mismo archivo, relata que a su hermano le llevaron a Potes cuando su padre [Antonio] entró en la cárcel, en 1939. “Allí se crió hasta los 14 años…”. Su madre, Cuca (Mª Eugenia) Victorero, muere en 1947, cuando Carmen tiene 9 años. “A mi hermana Matilde la metieron en un convento, Los Ángeles Custodios, porque andaba con un chavalín que a mi tía(abuela) no le gustaba nada”. Ella tuvo su primer hijo antes de casarse, con 16 años, en 1955 (Juan Luis Rojo Zapata). “He tenido una vida muy dura”- contaba.

De su tía, Matilde Zapata, recuerda ir con su tía abuela a Ciriego; “Debajo de esa palmera, está tu tía Matilde…”- le decía. Será su marido el que le explique, más tarde. “Se quedaron con máquinas y todo de mi tía…[la imprenta] no sabemos dónde está…Me he ido enterando después…”. (El hermano menor de Matilde, Antonio -su padre-, administrativo en La región, quiso recuperar las máquinas, pero fue imposible).

Aunque reconoce entrar en el mundo de la política por su padre, 26 años encarcelado, quizá le haya sobrevolado el espíritu de su tía: “Hoy me hablan muy bien…: “Esa sí que era un mujer…”. Me dicen que era como Dolores Ibárruri…”.

Ella se ve como “una gran luchadora”, y a sus nietas, les desea “que sean activas políticamente”. “Tienen que concienciarse…”- decía en 2008.

Su hermana Matilde, que en 2016 vive en Bilbao y que dice no haber tenido nunca problemas por llevar el mismo nombre y apellido de su tía, me cuenta por teléfono lo que hoy sabe de ella: “Que era una periodista muy buena, casada con Luciano Malumbres, y que dirigían juntos un periódico, La Región…”.

“Mi hermana valdría para ser oradora…”- dice Maricarmen en su historia de vida.

Mª del Carmen Zapata Victorero, + 28 febrero 2016, a los 77 años, en La Puebla de Montalbán (Toledo) [cenizas trasladadas a Cisneros de Campos, en Palencia], ya viuda de Veridiano Rojo Herrero. Hijos (4): Juan Luis Rojo Zapata,  Francisco Javier Rojo Zapata, Veridiano Rojo Zapata y Andrés Rojo Zapata.

ENLACES

http://elpais.com/diario/2007/02/03/espana/1170457222_850215.html. Una investigación permite identificar a 850 republicanos fusilados y enterrados entre 1937 y 1948 en una fosa común en Santander.

BIBLIOGRAFÍA

Las páginas femeninas de Matilde Zapata. J.R. Saiz Viadero. APC. Asociación de la prensa de Cantabria. Santander, 2007.

Sobre nosotras...Mujeres de Cantabria. Memoria Viva. Cecilia Gutiérrez Lázaro. Parlamento de Cantabria. Santander, 2008.


RECURSOS EN INTERNET

BIBLIOTECA VIRTUAL DE PRENSA HISTÓRICA: http://prensahistorica.mcu.es (La Región, desde el 2 de enero de 1933).

Centro Documental de la Memoria Histórica (CDMH), antes Archivo de Salamanca. Correo-e: cdmh@mecd.es. Ficha de encausada de Matilde Zapata Borrego.


AGRADECIMIENTOS

A Ramón Viadero, Jesús Salas (UC), Isidoro Bermejo, Juan Luis Rojo Zapata y Matilde Zapata Victorero, por recuerdos, datos y documentos.