viernes, 12 de noviembre de 2021

PRIMO LEVI. Si esto es un hombre. Un libro que debería leerse en todos los institutos

                                              Un libro que debería leerse en todos los institutos

“Los que vivís seguros…/Considerad si es un hombre/quien trabaja en el fango…/Quien lucha por la mitad de un panecillo/ Quien muere por un sí o por un no…/Pensad que esto ha sucedido…”- este es el poema que abre el relato de Primo Levi, “ciudadano italiano de raza judía”, capturado con 24 años, el 13 de diciembre de 1943 por la milicia fascista y trasladado a Auschwitz en tren: “…uno de los famosos trenes de guerra alemanes, los que no vuelven…”. Ya en la estación de Carpi, “recibimos los primeros golpes…Solo un estupor profundo: ¿cómo es posible golpear sin cólera  a un hombre?”…

Si esto es un hombre, publicado en 1947, se considera el libro fundacional de la literatura concentracionaria.

“Tuve la suerte de no ser deportado a Auschwitz hasta 1944 [en febrero]”- dice en el prólogo. Eso le salvó, porque la guerra terminó solo unos meses después [en Europa, el 9 de mayo de 1945. Y meses antes, lo eligen para trabajar en el laboratorio: “…significa [en invierno] grandes posibilidades de no enfermar de gravedad, de salvarse de la congelación, de superar las selecciones…”]. “No lo he escrito con intención de formular nuevos cargos; sino más bien de proporcionar documentación para un estudio sereno de algunos aspectos del alma humana”.

El libro “nació en los días del Lager [campo de concentración; “la casa de los muertos o campo de exterminio” -lo llama en una ocasión]…Lo escribí…en primer lugar…, como una liberación interior. De ahí su carácter fragmentario…, por su orden de urgencia…”.

De los 650 judíos italianos (“piezas”- los llamaban) de su “remesa”, fue uno de los 20 afortunados que sobrevivió al exterminio. “Entre las 45 personas de mi vagón tan solo 4 han vuelto a ver su hogar; y fue con mucho el vagón más afortunado… Hoy sabemos que en los campos de Buna-Monowitz y Birkenau no entraron, de nuestro convoy, más que 97 hombres y 29 mujeres y que, de todos los demás, que eran más de 500, ninguno estaba vivo dos días más tarde [de la selección “rápida y sumaria” a la entrada al campo]…Solo 29 hemos sobrevivido hasta octubre [de 1944] y, de estos, 8 se han ido con la selección (selekcja, para eliminarlos). Ahora somos 21 y apenas si ha empezado el invierno…”.

El libro se lee sin poder dejarlo, hipnotizada por el horror y el sinsentido de una crueldad que ni los animales salvajes tienen.

“…Me he enterado de que soy un Häftling [prisionero]. Me llamo 174.517…; llevaremos mientras vivamos esta lacra tatuada en el brazo izquierdo”. (A los veteranos en el campo, el número se lo dice todo: la época de ingreso en él, el convoy -ciento setenta y cuatro mil, el de los italianos- de que formaban parte y, por consiguiente, la nacionalidad…Los ciento setenta y cuatro mil son los judíos italianos, llegados hace dos meses, todos abogados, médicos…).

“¡No estáis ya en vuestra casa…De aquí solo se sale por la Chimenea!…(¿qué quería decir…?, lo aprenderíamos más tarde).

Hemos aprendido… a responder Jawohl [Sí, señor], a no hacer preguntas, a fingir siempre que hemos entendido”… “Nuestra sabiduría consistía en no tratar de entender, ni imaginarse el futuro, no atormentarse por cómo y cuándo acabaría todo…”.

“Las prohibiciones son innumerables (apoyarse en las literas está prohibido)…Infinitos e insensatos los ritos que hay que cumplir…Cuando las uñas está largas hay que cortárselas, lo que no se puede hacer sino con los dientes (para las uñas de los pies es suficiente el roce de los zapatos)”…

“La muerte empieza por los zapatos [de tela con suela de madera]…ocasionan dolorosas heridas las cuales fatalmente se infectan…”.

“Todos los días se parecen…Todos son aquí enemigos o rivales…”.

“El Lager no provee de cuchara a los recién llegados…, aunque el potaje semilíquido no pueda ser consumido de otra manera…” (se produce un tráfico de cucharas que se intercambia por raciones de pan).

“Aquí lavar la camisa quiere decir encontrar el jabón, encontrar tiempo, encontrar sitio en el lavadero lleno de gente; vigilar… la camisa mojada…, y ponérsela…, todavía mojada, a la hora de silencio, en la que se apagan las luces”.

“Nuestro olor…, el olor a Häftling, suave y dulzón… el olor de las coles y de los nabos crudos, cocidos y digeridos”. “Arrancábamos del suelo cien veces pisoteado las achicorias y las escasas camomilas, y las masticábamos en silencio”.

“De octubre a abril [con la llegada del invierno y la nieve], de cada diez de nosotros morirán siete. Quien no se  muera sufrirá minuto por minuto, día por día, durante todos los días…A todos se nos abrirán heridas en las manos, y para conseguir una venda habrá que esperar toda la tarde durante horas, de pie en la nieve y al viento…Trabajar todo el día al viento, bajo cero, no llevando encima más que la camisa, los calzoncillos, la chaqueta y unos calzones de tela…”.

La lección del sargento Steinlauf (del ejército austro-húngaro, cruz de hierro en la Guerra del 14): sobrevivir para dar testimonio

Cuando Primo se cuestiona por qué y para qué lavarse en aquel campo de exterminio, unas palabras de otro prisionero, le dan “una lección en toda regla”: “…precisamente porque el Lager es una máquina para convertirnos en animales, nosotros no debemos convertirnos en animales…”.

“¿Está bien  que de esta excepcional condición humana quede cualquier clase de recuerdo?”

Es otra de las innumerables preguntas que se hace Primo Levi. La respuesta es sí. “Estoy persuadido de que  ninguna experiencia humana carece de sentido, ni es indigna de análisis…el Lager ha sido…una gigantesca experiencia biológica y social…para establecer qué es esencial y qué es accesorio en el comportamiento del animal-hombre frente a la lucha por la vida”.

Los hundidos y los salvados

Él categoriza en estos dos grupos a los prisioneros del campo, según su comportamiento. “Sucumbir es lo más sencillo: basta con cumplir órdenes que se reciben, no comer más que la ración, atenerse a la disciplina del trabajo y del campo…Si pudiese encerrar a todo el mal de nuestro tiempo en una imagen… [sería la de] un hombre demacrado, con la cabeza inclinada y las espaldas encorvadas, en cuya cara y en cuyos ojos no se puede leer ni una huella de pensamiento”.

Entre los salvados, los que tienen alguna utilidad para el campo; “además de individuos particularmente crueles, vigorosos e inhumanos, instalados… en los cargos de Kapo, de Blockältester u otros”. Sumados a los que “gracias a su astucia y energía” consiguen “organizarse con éxito”. Convertirse en un Prominent es garantía de supervivencia; ahí entran desde los cocineros hasta los barrenderos de las barracas e incluso los encargados de letrinas  (Scheissminister o ministro de mierda) y duchas.

“…sé…que me salvaré si me convierto en Especialista, y me convertiré en Especialista si supero un examen de química [en alemán]”. “En alemán sé decir: “comer, trabajar, robar, morir; también sé decir ácido sulfúrico, presión atmosférica y generador de ondas cortas…”.

“Desde que estoy en el campo he tenido que asistir a 13 ahorcamientos públicos…”.

Sueños colectivos: Estar en casa y comer. El dolor del recuerdo

“Estar en nuestra casa, en un maravilloso baño caliente. Estar en nuestra casa sentados a la mesa…”.

“Le conté que había soñado que estaba en mi casa, en la casa donde había nacido, sentado con mi familia, con las piernas bajo la mesa, y encima, mucha, muchísima comida. Y estábamos en verano, en Italia…”.

… “pensar en mis montañas, que se aparecían en el color oscuro de la tarde cuando volvíamos en tren de Milán a Turín”…

“El año pasado a esta hora [antes del 13 de diciembre de 1943] yo era un hombre libre: fuera de la ley, pero libre; tenía un nombre y una familia, tenía una mente ávida e inquieta y un cuerpo ágil y sano “…

También hay recuerdos para las madres: “¡Cuánto se parecen todas las madres. También su madre [la de Jean, el Pikolo, pinche, de su Kommando Químico] le reprochaba que no supiese nunca cuánto dinero llevaba en el bolsillo; también su madre se habría asombrado si hubiese sabido que se las arreglaba, que día tras día se las arreglaba…”.

Y, antes de partir, en el convoy de la muerte: “…las madres velaron para preparar con amoroso cuidado la comida para el viaje, y lavaron a los niños, e hicieron el equipaje, y al amanecer las alambradas espinosas estaban llenas de ropa interior infantil puesta a secar; y no se olvidaron de los pañales, los juguetes, las almohadas, ni de ninguna d  las cien pequeñas cosas que conocen tan bien y de las que los niños tienen siempre necesidad”…

Retratos e historias

A lo largo del relato, Levi deja unos cuantos retratos de distintos personajes a los que encontró en el campo de concentración (el ingeniero Alfred L, Elías Lindzin, Henri…): el más importante, Lorenzo, un obrero civil italiano: “…es a Lorenzo a quien debo el estar hoy vivo…por haberme recordado constantemente con su presencia, con su manera tan llana y fácil de ser bueno, que todavía había un mundo justo fuera del nuestro…Gracias a Lorenzo no me olvidé yo mismo de que era un hombre”.

Alberto es mi mejor amigo…, mi inseparable…”.

El final

“El 11 de enero de 1945 enfermé de escarlatina y fui de nuevo hospitalizado en el Ka-Be [la enfermería]…Tenía mucha fiebre…Sabía que tenía derecho a 40 días de aislamiento y, en consecuencia, de reposo…”.

Sobre el autor

Nacido en Turín en 1919, se graduó en Química en 1941. Tras la guerra, trabajó como químico industrial en la factoría química SIVA (una fábrica de pintura), en Turín, hasta 1977, en que lo deja para dedicarse solo a la escritura. Fallece en 1987, a los 68 años, y está enterrado en el cementerio monumental de Turín.

SABER MÁS

https://www.lavanguardia.com/historiayvida/historia-contemporanea/20190731/47309564278/primo-levi-regreso-auschwitz.html . Primo Levi y su regreso de Auschwitz.

https://www.revistasculturales.com/articulos/91/letras-libres/407/1/regreso-a-auschwitz-entrevista-inedita-a-primo-levi.html. Regreso a Auschwitz. Entrevista (inédita) a Primo Levi en 1982, por Marco Belpoliti (transcripción en 1998).

Primo Levi regresó a Auschwitz -donde estuvo internado de febrero de 1944 hasta la liberación del campo en enero de 1945-, dos veces en su vida: en 1965 y en 1982. En la segunda ocasión, lo hizo acompañado por un grupo de estudiantes y profesores de instituto, representantes de la comunidad judía y cargos electos de la provincia de Florencia, organizadora de la visita. También viajó con él un equipo de la RAI, dirigido por Emanuele Ascarelli y Daniel Toaff.

El texto de la entrevista, realizada ante las cámaras en junio de 1982, había permanecido inédito hasta su transcripción por Marco Belpoliti y su edición en 1998 en un volumen colectivo a cargo de Francesco Monicelli y Carlo Saletti.

“Yo soy un hombre que habla y escucha; el lenguaje de los otros me afecta mucho, y suelo o procuro utilizar correctamente mi lengua de italiano”…

“El químico es entrenado para identificar las substancias a través de su olor…”.

“Las cosas pueden volver a suceder…. Todo reaparece bajo nuevas formas, pero nada muere por completo”.

…”Me presenté como químico, sin saber que sería enviado a una fábrica de productos químicos; y mucho después, aquello me valió un pequeño beneficio, porque durante los dos últimos meses trabajé en un laboratorio”.

“El que se adapta a todo es el que sobrevive…”.

https://www.youtube.com/watch?v=WrqeBvruwAQ. Rosamunde Polka. https://www.youtube.com/watch?v=bhMNJySog7A . Con subtítulos. Es una de las marchas que toca la banda cuando los prisioneros vuelven al campo del trabajo. Han de ir marcando el paso.



martes, 2 de noviembre de 2021

LA ESCRITURA INDÓMITA de Mary Oliver

 

En sus palabras

“En Ohio, en la década de 1950, un puñado de amigos me mantenía cuerda…”.

Mary había nacido en 1935 en Maple Heights, un suburbio de Cleveland, en Ohio.

Y continúa: “[Walt] Whitman [el poeta] fue el hermano que no tuve… Whitman brillaba en la penumbra de mi habitación, que empezaba a llenarse de libros, y cuadernos, y botas embarradas, y la vieja máquina de escribir Underwood de mi abuelo…los poemas de Whitman se erigieron ante mí como modelo creativo cuando yo misma empecé a escribir poemas…Yo me deleitaba en la especificidad de sus palabras…Aprendí que el poema no solo se hacía para que existiese, sino para que hablase: para que hiciera compañía…”.

Leyendo a Mary Oliver me he dado cuenta de que yo también escribo para “acompañar, para hacer compañía”…

“Ya de joven decidí que no iba a dedicarme a enseñar porque me gustaba mucho enseñar. Pensé que si quería convertirme en una poeta de verdad ­­(es decir, escribir los mejores poemas que pudiera) tenía que reservar mi tiempo y energía para esa tarea, y por lo tanto no debía hacer ninguna otra cosa que me resultara interesante como ocupación cotidiana. Por necesidad trabajé durante muchos años haciendo tareas muy diversas. Ninguna de ellas, para cumplir con mi promesa, me resultó interesante.

Entre las cosas que aprendí durante esos años, hubo dos de especial interés para los poetas. La primera, que es posible levantarse temprano por la mañana y tener tiempo para escribir (o, incluso, dar un paseo y después escribir) antes de ocuparse de la agenda del mundo. La otra, que para vivir con sencillez y honradamente alcanza con tener dinero para criar una gallina, y además es posible hacerlo con alegría.

Hay algo que siempre supe: que si no vivía mi vida inmersa en la única actividad que siento propia, y que además, para ser honesta, me inspira total felicidad y curiosidad, algún día iba a llegar el arrepentimiento amargo y mortal” (traducido por Eleonora Glez. Capria).

“Me agrada la docencia, pero no me gusta dejar de lado lo demás: escritura, paseos y, por supuesto, “la ociosidad y el ensueño”, preceptivos para todo poeta…”.

En Massachusetts residió hasta 2005 (desde los años 60). Las lagunas y lugares de Herring Cove se convirtieron en los protagonistas de sus paseos: “las dunas y los espesos bosques de Province Lands, con sus búhos americanos… “Los he visto sobrevolar Great Pond…”. Las garzas azuladas de Clapps Pond o los orontium (aquaticum), “sobre todo a orillas de Blackwater Pond”.

De Massachusetts es, precisamente, uno de los “Cuatro acompañantes con alegría de vivir” de uno de sus escritos: Henry Beston, naturalista nacido en Quincy en 1888. “la historia de cómo vivió…en la casita que él mismo bautizó como Fo´castle [Castillo de proa], en el último tramo de arena de Cape Cod, ha sido el libro favorito de muchos durante largo tiempo…La casa más lejana…, publicado originalmente en 1928, y reimpreso sin cesar desde entonces, es el libro más atemporal que conozco”.

A ratos me recuerda a Jane Goodall en su acercamiento a los chimpancés: “[las crías de barnacla]…se encaramaban a mi cuerpo cuando me tumbaba junto a la laguna, o me esperaban bajo los pinos y surgían de la nada, como una nube gris y risueña, cuando yo aparecía”. O a Rachel Carson en “Azules praderas”: “He visto anchoas describir arcos y deslizarse por el agua, cardúmenes de más de media hectárea elevándose sobre la superficie de las aguas, sumergiéndose y volviendo a elevarse al punto, dentudas, temibles, espoleadas por el hambre…” . O en sus paseos por los bosques…: “Caminamos por el sendero, mi perro y yo, en la penumbra azul”…

Pluma, papel y un soplo de aire (1991)

“Durante treinta años como mínimo, y prácticamente en todo momento, he llevado encima una libreta, en el bolsillo de atrás…pequeña, de siete centímetros y medio  por doce y medio, y cosida a mano…frases…, hechos diversos que son importantes para mí…, ideas…Es el instante preciso lo que trato de aprehender…Todo lo que escribo es extremadamente preciso en términos de expresión y ritmo…”.

Ejemplos

“Una vida entera y en esto se resume todo: belleza y terror”.

“Tras una infancia cruel, una debe reinventarse. Y luego, reimaginar el mundo”.

“Cuando era joven, me atraía la tristeza. Me parecía interesante…Ahora soy más vieja…, y aborrezco la tristeza. He comprobado que no posee energía propia, sino que se alimenta de la mía…”.

“M., abriendo las cortinas de la habitación de al lado: “Hola, luna querida”, la oigo decir”.

… “Los tres ingredientes de la poesía: el misterio del universo, la curiosidad espiritual, la fuerza del lenguaje”.

… “La poesía nació de la relación entre el ser humano terrenal y la tierra misma”…

… “La poesía es fruto de nuestra historia, y nuestra historia es inseparable del mundo natural…”.

…”La poesía… es la melodía de nuestra especie”.

“…Pienso como ecologista. Pero siento como miembro de una gran familia; una que incluye al elefante y a la espiga de trigo tanto como al maestro de escuela y al industrial…”.

En el ensayo Sobrevivir, da algunas claves sobre su vida y lo que ha significado para ella  el encuentro con la naturaleza y la literatura…:

“Los adultos pueden modificar sus circunstancias; los niños, no. Los niños están desvalidos y, en situaciones complicadas, son víctimas de toda la tristeza y la desgracia y la ira que los rodea… El mundo natural y el mundo de la escritura…, la literatura…, fueron las puertas que yo franqueaba para escapar de un momento difícil.

En el primero de ellos -el mundo natural- me sentía en paz…El segundo mundo -el mundo de la literatura- me ofrecía el apoyo de la empatía…

Aprendí a fabricar estanterías y metí libros en mi habitación: los acumulé en abundancia a mi alrededor. Leía de día y hasta bien entrada la noche…Cerraba mi puerta con llave, desde dentro, saltaba desde el tejado y me internaba en el bosque, fuera día o noche cerrada…

Leía…para salvar la vida. Y así escribía también…

No concebía el lenguaje como un medio para describirme a mí misma…Lo concebía como la manera de percibir, contemplar, alabar y, por lo tanto, asumir poder…En las historias y los poemas encontré una pasión sana y sin restricciones…Comprendí que la larga tarea requería habilidad y perseverancia…Leer; luego, escribir; luego, desear escribir bien…”.

Sobre la autora

Publicó su primer libro de poemas en 1963, a los 28 años. Con American Primitive (1983), gana el premio Pulitzer en 1984.

Su pareja (“M” en sus escritos), hasta 2005, fue la fotógrafa Molly Malone (1925-2005). Tras su muerte (“la luz de mi vida…”), Oliver publica Nuestro mundo, una recopilación de entradas de sus diarios y fotografías, acompañada por los recuerdos de Mary.

Poemas

Poema de la mañana

“Cada mañana

El mundo vuelve a crearse

Bajo los rayos…”.

Gansos salvajes

… “Quienquiera que seas, no importa cuán sola estés,

El mundo se ofrece a tu imaginación,

Te llama como los gansos salvajes, áspero y apasionado,

Anunciando una y otra vez tu lugar

En la familia de las cosas”…

.

 

jueves, 21 de octubre de 2021

EL CAMINANTE. Encontrarse y perderse en la ciudad moderna. “Es tiempo de redescubrir los placeres de andar”

 

“El caminante analiza una serie de textos -dice Matthew Beaumont en la introducción-…desde Poe y Dickens a principios de la década de 1840, hasta Ray Bradbury a principios de la de 1950”, donde dichos autores “exploran la importancia del caminar solitario, sobre todo en un escenario urbano”. Aclara que se centra en “el caminante solitario masculino…de clase media”…

Caminar: un acto de distracción productiva

Frases

Roland Barthes: “Cuando camino por las calles, llevo a cabo siempre la misma actividad, una especie de lectura”.

Balzac: “¿No es realmente extraordinario ver que, desde que el hombre dio sus primeros pasos, nadie se ha preguntado por qué camina, cómo camina, si ha caminado alguna vez, si podría caminar mejor o qué logra al caminar…?”.

“De las doscientas cincuenta y cuatro personas y media cuyo modo de andar he estudiado, no he encontrado una sola que se moviera con gracia y naturalidad”.

Dickens: “Mi caminar es de dos tipos: uno, recto sin parar hacia una meta definida, a buen paso; otro, sin objetivo, holgazaneando y simplemente vagabundeando”.

En La tienda de antigüedades (1840) hace decir a uno de sus personajes: “La noche suele ser mi hora de paseo…Me brinda mejor ocasión para reflexionar sobre el carácter y profesión de los que pueblan las calles”…

Poe: “…[observando] con minucioso interés las incontables variedades de detalles, vestidos, aires, andares, rostros y expresiones faciales”.

Sobre el autor. Matthew Beaumont

Profesor en el Departamento de Literatura Inglesa en el University College de Londres. Estudió en Oxford.

Otros libros suyos: Andar de noche: una historia nocturna de Londres; 

En sus palabras: “En una ciudad…caminar es lo que habitualmente me hace sentirme vivo”…, “Es tiempo de redescubrir los placeres de andar”.

Street [calle, en inglés, significa], “el lugar en que confluyen tres caminos”.

SABER MÁS

Una curiosidad: “El caminante nocturno común fue criminalizado por ley a finales del siglo XIII por infringir el toque de queda de la ciudad medieval”.

https://www.theguardian.com/books/2020/nov/30/the-walker-by-matthew-beaumont-review-an-urban-wanderland. The Walker, by Matthew Beaumont (en inglés).

https://www.lavozdeasturias.es/noticia/opinion/2019/01/27/span-langglteoria-andarspan/0003_201901E27P60991.htm. Teoría del andar, de Balzac.

Chesterton tiene una novela del padre Brown en la que se descubre a un asesino por su modo de caminar (Pasos sospechosos).

https://www.elespanol.com/eldigitalcastillalamancha/opinion/blog-de-lecturas/20190817/viajero-sin-proposito-charles-dickens/421708912_0.html. El viajero sin propósito. Charles Dickens.

Psicogeógrafos: Iain Sinclair (Cardiff, Gales, 1943): Londres Orbital, 2002; Borde del Orison, 2005.


https://www.eldiario.es/cultura/libros/iain-sinclair-ultimo-situacionistas_1_2682680.html. Iain Sinclair: Las verdades del pasado son las predicciones del futuro. “La psicogreografía es una idea que surgió en el Paris de los 50 y 60 y está específicamente vinculado a los situacionistas…Ahora cualquier cosa que tenga que ver con ciudades y caminar se llama "psicogeografía"… Él prefiere hablar de “topografía profunda”. Y prefiere el término fugueur al de flâneur.

Will Self: (Londres, 1961): Psychogeography, 2007; Psycho Too, 2008; Walking to Hollywood, 2010.


Psicogeografía: la exploración lúdica y perspicaz del entorno urbano por el afán de descubrir el trasfondo mágico del espacio y la arquitectura que lo articula.

https://blogs.deia.eus/el-espacio-interior/2018/04/12/el-caminante-de-eguizabal-y-el-hombre-caminando-de-giacometti/. Esculturas: “El caminante” de Eguizabal y “El hombre caminando” de Giacometti.

https://www.youtube.com/watch?v=zGMD32LxOg0. Soy caminante, de Camaron de la Isla.


 

 

 

lunes, 11 de octubre de 2021

EL PRECIO DEL TRIUNFO, artículos deportivos de OTA PAVEL


El tercer libro de Ota Pavel publicado en español es el primero publicado en Praga, en 1967. Son 13 “folletines deportivos” (narraciones a medias entre la crónica periodística y el relato literario) sobre deportistas checos de la época.

Pavel, en su juventud, había sido ¿entrenador, jugador de hockey sobre hielo…?, además de minero durante un tiempo, y es capaz de trasladar  -con emoción y verdad-  la persecución y, en ocasiones,  el alcance de la gloria deportiva.

El atleta Emil Zátopek, a quien él reseñó, decía de él: “Escribe acerca del deporte de tal manera que a un deportista no le chirría al leerlo, a un lego le entretiene y a los dos les emociona”.

La introducción, escrita por la deportista Dana Zátopková (mujer de Emil y campeona olímpica de lanzamiento de jabalina en Helsinki 1952), cuenta diversos momentos desde la primera vez que encontró a Pavel, un otoño, en los bosques de los Bajos Tratas (en Eslovaquia), hasta su amistad y sus visitas a escribir a una cabaña en la zona de Troja, donde el matrimonio se había comprado un prado y construiría más tarde una casa. Le acompañaron hasta el final (“Emil y yo fuimos testigos de sus graves ataques maniaco-depresivos…el final de su vida fue un infierno…) e incluso le regalaron un perro, un foxterrier andaluz  que Emil había recibido de su amigo vasco Patxi Alcorta, una curiosidad…Otra: Emil se retiró  en el Cross Internacional de Lasarte (alrededor del hipódromo), en 1958 (regresaría a San Sebastián en 1990 para recibir el Tambor de Oro). Una novela gráfica publicada por la editorial Aloha!, con guion de Jan Novák e ilustraciones de Jaromir 99, en 2018, cuenta su carrera deportiva y su vida.

“Esto es tan bonito. ¿Os importaría que viniera aquí a escribir…?”. “He estado mirando la naturaleza, escuchando los sonidos, observando los pájaros en los árboles…”- le dijo a Dana en una ocasión. “Ota me confesó su amor por la naturaleza, me habló de cómo aprendía de ella y de todo lo que significaba para él”…

Los deportistas reseñados

Solo hay una mujer: Eva Bosáková, gimnasta artística (1931-1991). En Salto mortal hacia atrás relata cómo fue la primera vez que realiza el salto mortal hacia atrás, en suelo, en el Mundial de Moscú de 1958, cuando supera a la soviética Larisa Latynina y a la japonesa Keiko Tanaka. Con una frase, habla de la dureza de los entrenamientos y la vida de una deportista en la URSS por entonces: “Su adolescencia había sido un solo vestido de fiesta y diez maillots de gimnasta…”. Ni siquiera había ido al baile de graduación del instituto.

Ella tenía miedo a desnucarse y no había conseguido  hacer el salto hasta el día de la competición. Pavel nos hace vivir el momento junto a la música de Jan Seehák, “quien acompañaba al piano a las gimnastas [checas]…Seekák había compuesto una canción muy especial…La canción tenía la fuerza de las olas del mar…”.

https://www.youtube.com/watch?v=3z9rOF8WEJ8. Eva en la barra de equilibrio en 1958.

La de Emil Zátopek, al que llamaban “la locomotora checa”, Cómo corrió aquella vez Zatopek, es la reseña más larga. “Siempre había tenido un deseo: escribir sobre Zátopek…”. Y continúa: …”pero tengo miedo…sobre Zatopek se ha escrito mucho y bien…”.

Empieza a escribir la semblanza en 1960, en Velká Fatra (una cadena montañosa de Eslovaquia): “Emil y su mujer Dana celebraban su duodécimo aniversario de boda…”. Y sigue hablando y preguntándole a lo largo de los años: “Era un conversador estupendo”…-como hace el periodista estadounidense Joseph Mitchell con el personaje neoyorquino Joe Gould en la maravillosa obra El secreto de Joe Gould. “Cuál era la historia de Emil Zátopek?”…Nos enteramos de que trabaja en una fábrica de calzado y empieza a correr en una carrera de la empresa, “el circuito de Zlín”. De que ingresa en el ejército y ahí sigue corriendo. Hasta que llegan los éxitos deportivos. Y ganar un maratón, que era la primera vez que corría, en 1952, en los Juegos Olímpicos de Helsinki. “Tenía su plan: pegarse al más veterano de los maratonistas, el inglés Jim Peters”…

Pavel nos narra sus sufrimientos: “…en el kilómetro veinte le empiezan a doler los muslos y las pantorrillas…”, cómo “le asalta el terror de la soledad" (“Él, que no había corrido nunca un maratón, tenía que marcar el ritmo a decenas de especialistas…”), o a morir (“¿Acaso no había muerto por agotamiento el portugués Lázaro [en los JJ.OO. de Estocolmo de 1912] y el griego Stamulis…?”). “En el kilómetro treinta…aumenta el sufrimiento físico…Le duele cada pisada…”. “Desde el treinta y cinco, cada kilómetro es sencillamente infinito…No siente ya las piernas y el corazón le late con fuerza en las sienes…Sigue corriendo en medio del dolor, la cabeza le va a estallar…”. Ya en la villa olímpica, “no tiene fuerzas ni para sonreír”, ni para levantar la mano y saludar. “Nunca ha corrido entre enormes hileras de gente como aquellas…Nunca le han gritado tan fuerte…”. Los lectores vamos viviendo el relato de Pavel y visualizando lo que cuenta. Su generosidad, contando a entrenadores y corredores, su método...

Pavel nos habla también de sus máximas: “El dolor es misericorde. Cuando dura mucho tiempo sin interrupción y es muy intenso, acaba por no sentirse”, “En el deporte y en la victoria se alcanza la felicidad”, “Si no puedes seguir, ve más rápido”.

“Llego y se fue. Como suele ser habitual en el deporte…”- es una de las últimas frases.

Lo que no cuenta Pavel es lo que pasó después, porque el libro está publicado en 1967…En 1968, por el apoyo que mostró durante la Primavera de Praga al político reformista Alexander Dubcek (que apostaba por un “socialismo de rostro humano”), fue expulsado del partido comunista y del ejército y, para sobrevivir, tuvo que trabajar incluso de barrendero (hasta su rehabilitación, en 1975. El deportista falleció en el año 2000, a los 78 años).

https://www.sport.es/es/noticias/juegos-olimpicos/heroes-olimpicos-emil-zapotek-11919926. Héroes olímpicos: Emil Zápotek.

https://www.diariovasco.com/deportes/atletismo/zatopek-estrella-tercera-20180127111024-nt.html. Zatopek, estrella en la tercera edición del Cross Internacional.

https://www.elnacional.cat/es/cultura/emil-zatopek-libro-jean-echenoz_106983_102.html. La locomotora checa inspiró al escritor francés Jean Echenoz a escribir una novela (Correr, 2008) que, entre el relato biográfico y la ficción, narra la vida de una leyenda del atletismo que corría para huir de la dictadura soviética.

LEER MÁS, SABER MÁS

https://quefluyalainformacion.blogspot.com.es/2012/05/ota-pavel-lo-mas-hermoso-de-mi-vida-el.html . CÓMO LLEGUÉ A CONOCER A LOS PECES, de Ota Pavel.

https://quefluyalainformacion.blogspot.com/2012/12/pavel-despues-de-praga.html. EN PRAGA, CON OTA PAVEL.

En 2002, se creó en Bustehrad un museo dedicado a su vida y su obra.

En palabras de Pavel:

“Enloquecí [era una depresión bipolar] en la olimpiada de invierno de Innsbruck…”. A partir de entonces, 1964, y hasta su muerte, de un infarto, en 1973, fue hospitalizado 16 veces. “Pasé cinco años en una institución para enfermos mentales…”.

“Fue la pesca la que me enseñó a ser paciente y los recuerdos los que me ayudaron a vivir…”.

“La pesca es, antes que nada, libertad…Caminar kilómetros y kilómetros en busca de truchas; beber agua de las fuentes, estar a solas y libre al menos durante una hora, unos días, o hasta semanas y meses. Liberado de la televisión, de los periódicos, de la radio y de la civilización…”.

“La naturaleza te habla, con su lenguaje directo y claro, tan solo de la belleza, del amor, del odio, del sustento, de la muerte…”. El sol le servía para “ahuyentar la tristeza y levantar el ánimo”.

https://www.mntnfilm.com/es/film/portre%CC%81t-vile%CC%81ma-heckela-1995. Retrato de Pavel, por  Vilém Heckel, fotógrafo y alpinista.

https://m.facebook.com/pages/category/Author/Vil%C3%A9m-Heckel-fotoarchiv-420333571338656/?locale2=es_LA. Fotoarchivo de Heckel.





jueves, 30 de septiembre de 2021

CARMEN LAFORET, VISTA POR SÍ MISMA. En sus palabras

 

Su hijo Agustín (Cerezales Laforet) es el encargado de seleccionar los textos. En Agradecimientos, cita a su hermano Manuel (que murió durante el transcurso de su trabajo de edición y “hasta el último aliento supo darme ánimos”) y a sus hermanas Marta, Cristina (“a la hora de reunir materiales y señalar el interés de algunos, que yo desconocía”) y Silvia, que confiaron en él y le ayudaron.

La recuperación de una maleta de su madre, que estaba en Roma, con viejos papeles y los álbumes de fotos, añaden inéditos y textos difíciles de encontrar hoy.

Agradece también a Mónica Fernández Vela, “una joven estudiante de Barcelona que fue la primera en interesarse e investigar la obra periodística de Carmen Laforet”,  y a Ana Cabello y  Blanca Ripoll, que “rescataron…los artículos que Carmen escribió para la revista Destino entre 1948 y 1953”, entre otras personas valiosas.

Hilos que recorren sus escritos: el mundo Laforet

Carmen hacía suyas las palabras de Virginia Woolf en Orlando: Todos los secretos de un escritor, todas las experiencias de su vida, todos los rasgos de su espíritu están patentes en su obra”…

En 1963, para un libro escolar, escribe un pequeño texto autobiográfico, dedicado a los niños: “Nací en Barcelona, un seis de septiembre a mediodía. Me bautizaron en la catedral. La casa donde nací era la de mis abuelos, los padres de mi padre. Mi padre era el hijo mayor de mis abuelos, y yo la primera nieta. Según creo me recibieron con gran alegría. Hasta los dos años de edad viví en Toledo y en Barcelona. Mi padre era arquitecto y también profesor de dibujo en la Escuela Industrial de Toledo. Cuando pidió el traslado a Las Palmas (en la isla de Gran Canaria), mi padre, mi madre y yo nos marchamos allí. Allí nacieron mis hermanos, Eduardo y Juan, y allí viví yo desde poco antes de cumplir los dos años, hasta poco antes de cumplir dieciocho”.

“A los cuatro años empecé a ir al colegio de unas monjas, las madres teresinas…El colegio me divertía…Mi carácter era alegre. Me gustaba jugar y leer cuentos. Me divertía la llegada del verano con las vacaciones y la libertad de la playa y me divertía la llegada del curso con el colegio, las compañeras y los libros nuevos”…

“De mi infancia recuerdo mucho el sol, el mar, los juegos con mis hermanos y mis amigos…yo me daba cuenta de que era feliz. Lo sentía. Y, sin embargo, deseaba crecer. No me daba ningún miedo enfrentarme con la vida…”.

“Mis largas, mis magníficas vacaciones salvajes…Yo tuve la suerte de poder inventar mis juegos…”.

“A los diez años hice el ingreso de bachillerato y empecé a estudiar en el Instituto de Las Palmas…El mundo de mis amigos se amplió y mis horas de libertad también”…

Fantasmas familiares (borradores). Recuerdos fantasmales. Hacia 1970

“Los cuentos de mi abuela [Carmen Altolaguirre]…eran recuerdos de la infancia de mi abuela en Sevilla…recuerdos familiares o personales…Nosotros, los Altolaguirre…”.

“No era mi padre -su hijo- quien me había transmitido el amor a mi abuela. Era mi madre, su nuera…, …Mis abuelos eran sevillanos…A mi abuelo viajar le horrorizaba…Mi abuela…había convertido su piso del ensanche barcelonés en una casa sevillana llena de flores…donde sus siete hijos podían recibir a sus amigos y donde ella se encontraba siempre siempre”…

Recuerdos menores (borradores). Años 70

“…El gallo… que vivía en algún lugar del inmenso patio de manzana adonde daba la galería de mi casa…la gata Martita, la preferida de mi abuela…Fotografía perdida porque una mujer que dedicó sus celos a la infancia de mis hermanos ya la mía, la rompió -junto a otros recuerdos- en pedazos…”

“Los primeros juguetes que recuerdo son el papel y el lápiz…”,…mi amistad con una cabra blanca del zoo…”.

LEER MÁS

https://quefluyalainformacion.blogspot.com/2021/01/carmen-laforet-otra-chica-rara.html . CARMEN LAFORET: OTRA CHICA "RARA".

https://quefluyalainformacion.blogspot.com/2021/04/puntos-de-vista-de-una-mujer-articulos.html . CARMEN LAFORET. Puntos de vista de una mujer.

SABER MÁS

Sus cuentos preferidos eran Rosamunda, Al colegio (CL lo consideraba más una "estampa") y La muerta.

Publicó más de 400 artículos, muchos de ellos todavía por rescatar.

Reportajes como el del viaje a Polonia, en 1968, está aún esperando a ser publicados.

Cantan. Cantan…Poema de JRJ

“Cantan. Cantan.

¿Dónde cantan los pájaros que cantan?

 

Ha llovido. Aún las ramas

están sin hojas nuevas. Cantan. Cantan

los pájaros. ¿En dónde cantan

los pájaros que cantan?

 

No tengo pájaros en jaulas.

No hay niños que los vendan. Cantan.

El valle está muy lejos. Nada…

 

Yo no sé dónde cantan

los pájaros –cantan, cantan–

los pájaros que cantan.