lunes, 19 de febrero de 2018

SERGIO DEL MOLINO: LO QUE A NADIE LE IMPORTA



“Esta historia empieza en Francia a mis quince años, aunque arranca de verdad en España a mis diecisiete, el día que oí hablar…a mi abuelo real…doce palabras justas…: “Calla, que de ti no quiero ni que me cierres los ojos…”. Toda mi literatura se expande a partir de ese instante primordial. La última sentencia de mi abuelo fue también mi primera frase…”.

A partir de esa frase, del Molino  se pone a investigar sobre la vida e historia de su abuelo, un personaje hopperiano. “Hopper había pintado el silencio de mi abuelo. El mismo silencio de posguerra…”. Miro en internet los cuadros de Hopper, e intento asignarle uno a su abuelo José Molina. Al final, elijo, y encuadro, dos: en uno está mirando por la ventana; en otro, está hablando con alguien. Lleva la ropa del trabajo, un traje con chaleco. En uno está más joven, con las mangas remangadas. En el otro, ya cano, parece estar fumando, absorto…


Su abuelo nació en Bubierca, un pequeño pueblo de Zaragoza (66 habitantes en 2017), pero pasó la infancia en la calle Miguel de Ara, en el barrio del Gancho, en Zaragoza. Empezó a trabajar en la tienda de telas Gómez y Sancho, de la calle Manifestación. “Mi abuelo y yo encontramos nuestro lugar en el mundo en la misma calle”. Sergio iba a los 20 años a “La Caja de los Hilos”, tras una noche de farra, un local “chic” frente al  bar de copas que había sustituido en los 90 a la tienda de tejidos de su abuelo.

Sabe poco de él cuando empieza a investigar: “No sé nada de los amores de José Molina antes de mi abuela…Sé que tenía dos amigos inseparables…Sé que compartían la propiedad de una piragua…, y que remaba por las aguas siempre turbias del Ebro”. Hasta la Guerra Civil…que le alcanzó con veintiún años.

Una guerra de la que su abuelo no habla; solo en una ocasión, cuando Sergio tiene 15 años, le cuenta un episodio (la batalla del Segre del amanecer del 22 de mayo de 1938), que concluye: “Nunca pasé tanto miedo…”. Su nieto reconstruye con libros y documentos (su expediente militar) lo que debió de ser su experiencia en la comarca de la Terra Alta. “He invertido muchas horas para romper el silencio de José Molina…He hecho solo, y de muy adulto, la excursión que debería haber emprendido con mi abuelo”…

Tras la segunda herida de guerra le destinan a vigilar prisioneros en campos de trabajo, “labores de vigilancia e instrucción en las provincias de Cuenca y Guadalajara”- dice su expediente militar, un eufemismo para referirse a los campos de concentración… "Mi abuelo, derrotado en una guerra que ganó”…

“La crónica oficial de la familia, dice: Después de la guerra, el abuelo se fue a Madrid”. Pero Sergio descubre que hay 4 años en blanco entre 1939 y 1943. El hace sus hipótesis… En la capital, José Molina entra a trabajar en la entonces poco conocida firma de confecciones El Corte Inglés. En Madrid, conoce y se casa (en 1948) con Carmen de Lara, la Currita, una madre soltera de familia roja, venida a menos, con ínfulas. Sergio la describe como “infantil, mentirosa, niña malcriada, celosa de sus muñecas de porcelana que nunca cerraban los ojos”.

A partir de ese momento, 1948,  vivir el presente, el día a día. “Yo tengo que convertir el presente de indicativo de mis abuelos en pretérito perfecto simple…, el tiempo de las crónicas y de la historia…Estas supuestas memorias familiares son lo más fabuloso y ficticio que he escrito nunca…”.

Sabemos cuáles son las costumbres de José Molina: fumar (cigarrillos) Ideales; ir a trabajar en la segunda planta del Corte Inglés de Preciados; un afeitado apurado con brocha, espuma Lea y loción after shave Nivea; su asistencia, los sábados, a las veladas de lucha libre en el Campo del Gas (de hecho, Sergio quiso titular el libro El campo del gas; pero su mujer le dijo que sonaba a Auschwitz); sus paseos, los domingos, por la sierra del Guadarrama, “con una cámara réflex y un bastón”; leer (“tenía buenos libros sobre la guerra civil y buenos libros sobre Aragón”)…Y, tras la jubilación, en la casa que se compra en Bubierca, el pueblo donde nació, insomne y sordo, “pasar la siesta despierto en su silla de bambú, dando vueltas al bastón, acariciando su botijo y contemplando la boina colgada en la percha”. Es entonces cuando su nieto intuye que sus silencios no están hechos de ausencias, sino de presencias…Es entonces cuando Sergio del Molino empieza a poner juntas las cosas que intuye  y ve desde niño, sin saber entonces interpretarlas. “Los niños lo ven todo…ven las grietas…Si al crecer tenemos suficiente memoria y paciencia, podemos enlazarlo todo y darle incluso forma de libro…”.

Lo que a nadie le importa. Una posible interpretación del título: El silencio de un abuelo. ¿Qué hay detrás de los silencios de nuestros mayores…? Cualquiera da para un libro…

SABER MÁS






https://www.youtube.com/watch?v=h2O5hVl2LgQ. Suites para chelo, de Bach, por Pau Casals.


viernes, 9 de febrero de 2018

LA HORA VIOLETA: EL TIEMPO SUSPENDIDO


Dos textos abren el relato de Sergio del Molino: Uno de Paco Umbral en Mortal y rosa y otro de T.S. Eliot en La tierra baldía, donde precisamente se habla de “La hora violeta”.

“Este libro es un diccionario de una sola entrada…”. La que busca la palabra que nombra a los padres que han visto morir a sus hijos. No existe; hay huérfanos, viudos y viudas…, pero, ¿cómo se llama un padre, una madre que pierde un hijo, una hija…? “Que nadie haya inventado una palabra para nombrarnos nos condena a vivir siempre en una hora violeta”.

Ese es el tiempo que va entre el diagnóstico de leucemia mieloide (luego, refractaria) a su hijo Pablo con diez meses, y su muerte, sin llegar a cumplir dos años, un tiempo suspendido, seguido de la hora del duelo y el luto.

“No soporto el silencio ni la sombra” -nos confiesa el autor-, cuando llega a casa. “No puedo dormirme con música, tiene que ser alguien hablando de algo”…

Sergio del Molino nos comparte su pena, “los días de lucha y rabia”. “Hemos entrado en la parte del mapa dominada por los monstruos”… De soledad. En los momentos de aislamiento, cuando Pablo es más vulnerable, “no recibimos visitas…y nos sentimos más solos que nunca”.  


Nos habla de sus recursos, de sus defensas: “Cuando pierdo pie, me refugio en Leño [la música de Leño, el grupo de rock]”. Otro es la lectura. “Llevo varios días enfrascado en El día del Watusi, la trilogía de Francisco Casavella…Su lectura me absorbe y me fascina. Hacía tiempo que  un escritor español no me gustaba tanto”. Y el paseo, los paseos…”Prohibido encerrarse a mirar la pared de la habitación. Prohibido ensimismarse…”.


“Me he vuelto adicto al olor de mi Cuque…Hijo, ¿qué te duele, qué puedo hacer…?...Qué guapo estás, hijo…Qué hermoso eres…”.

Por sus páginas, van pasando las etapas de la enfermedad, las explicaciones médicas, los periodos del año: su primer cumpleaños, la Navidad…El día a día de unos padres que no claudican. El miedo… “El miedo es una presencia ajena a mí, pero que me sigue; que no está dentro de mí sino a mi lado, delante, detrás, debajo y, a veces, encima”.

“El cáncer tiene que ser residual para proceder al trasplante [de médula]…La médula está limpia…Nos vamos a Barcelona…”.

…Y la muerte, a pesar de la lucha, a pesar de que “todo el poder de la ciencia [está] al servicio de Pablo”. Con gran pudor, no se narran los últimos momentos: es como un fundido a negro. El siguiente capítulo ya es cómo vivir sin el hijo, cómo volver a la vida “normal”. “Camino solo por una casa sola y busco como un perro la compañía de mis libros…”. 


Vuelve a leer uno que leyó con 18 años: Mortal y rosa, de Francisco Umbral. “Me ha traído mucho bien y a la vez me ha desgarrado…De todo lo que he leído sobre niños muertos, sobre padres huérfanos y sobre enfermedad y ruina, Mortal y rosa es, con mucho, el libro más bello, hondo y suicida que he sufrido…Yo, como Umbral, deliro y hablo con mi hijo por los rincones de mi casa y por las calles de mi ciudad…Vivo atrapado en la hora violeta…”.

Solo en las páginas finales, nos dice: “He domesticado la pena”…, -aunque su intensidad es idéntica a la del día de su muerte. El libro se lo dedica a su segundo hijo, Daniel. “Que el ejemplo de Pablo siempre le guíe y nunca le pierda”…

Confesiones de escritor al hilo del relato

Soy literatura. Vivo por ella…La lectura…entrena mi cuerpo”.

“No me importaría ser un escritor…poco hábil en técnicas narrativas, pero con un estilo lo bastante poderoso como para hacer olvidar mis carencias…”. Le gustaría poseer la intensidad de Umbral.

“Yo no suelo usar grabadora y no tomo demasiadas notas…Prefiero confiar en mi memoria y apuntar solo los datos fundamentales o las frases que más me interesen”.

En eso, nos parecemos: yo dejé de usar grabadora desde que un día, en prácticas, me jugó una mala pasada en una entrevista muy técnica, y no grabó nada. Creo que tomo más notas que él, pero también suelo decir que si redacto el texto sin dejar pasar mucho tiempo después de la entrevista, puedo reconstruir bien el discurso del entrevistado.

“Yo no soy meditabundo. No me solazan los paisajes ni tengo la paciencia necesaria para quedarme quieto sin hacer nada…Me emocionan más una fábrica en ruinas o una estación de tren abandonada que una cordillera de montañas…”. Pero ante el mar de su infancia…, ante él es consciente de la fragilidad de las personas, de la vida, de la familia, y de su propia familia.

SABER MÁS

https://www.youtube.com/watch?v=4dpppZSdddQ. Saskatoon Tonight, por NQ Arbuckle. “En los 4 minutos y 27 segundos que dura siento algo parecido a la paz”. “Nada me sosiega tanto como la noche de Saskatoon”.

https://www.youtube.com/watch?v=_1qfIPXjGn4. Streets of Laredo, por Johnny Cash. “Hay noches en que incluso Saskatoon se me queda pequeño, y tengo que marcharme al sur, a la frontera con México…Entre Saskatoon y Laredo paso mis noches”.

https://www.youtube.com/watch?v=yH3Jxc98I-U. Leño, Que tire la toalla. … “La música de Leño, los cuatro discos del grupo…los llevo incorporados a la piel…Cuando pierdo pie, me refugio en Leño”.


https://www.youtube.com/watch?v=LeLRf0vCoLo. Sylvia Plath, de Ryam Adams. “Creo que armé uno de mis mejores cuentos, Malas influencias, bajo su influjo”. 


martes, 30 de enero de 2018

LA MIRADA DE LOS PECES, LA MUERTE SIN SUBRAYADOS NI EUFEMISMOS


“Pescar es una mierda”- dice Sergio hacia el final del libro. El origen del título, y antes, de un cuento, es su experiencia infantil en el puerto de Gandía, cuando iba a pescar con su padre, y los ojos de los peces que “caían” se parecían a los suyos cuando, negado, torpe, sin coordinación, quería dejar de tirar canastas a baloncesto en el cole.

La ¿novela? oscila entre los años 1993-1996, cuando del Molino era un adolescente, y 2003-2017, ya trabajando y profesional. El pivote alrededor del cual gira toda la historia es su profesor de filosofía en el instituto, Antonio Aramayona, y la vida en el barrio de San José de Zaragoza.

“Mi mente es como mis libros: sin línea cronológica coherente, divagadora, obsesiva y olvidadiza a la vez…”.

SUS REFERENTES EN 1995-1996

“[Era] Un chico de pelo largo y camiseta Iron Maiden… Vestía de negro, escuchaba heavy metal [Led Zeppelin, Iron Maiden…], leía libros argentinos [Cortázar]…Escuchaba el Purple Haze de Jimi Hendrix. Leía las desventuras de Dolores Haze, Dolores Niebla [la Lolita de Nabokov]. También una novela de un señor aburrido que se titulaba Niebla… En aquel tiempo me fascinaban dos cosas: los años 70 y Nueva York…Mi peli favorita era Asalto en la comisaría del distrito 13”.



1993. El BARRIO DE SAN JOSÉ


“Estaba lleno de descampados, las vías al descubierto, bancos rotos donde nos sentábamos a comer pipas…A los diecisiete…no tenía más mundo que los descampados del barrio de San José…De camino al instituto pasaba por dos descampados…A la hora de cenar, San José olía a fritanga y a vidas no vividas…”.

1995-96. EL PROFESOR DE FILOSOFÍA, ANTONO ARAMAYONA

“Parecía inofensivo con sus gafas, su maleta, su coche adaptado, sus camisas como compradas al peso y su pelo teñido de un pelo oscuro, sin una sola cana a la vista. Un interino más…Venía de otro instituto, en un barrio parecido y aledaño al nuestro, y le precedía una cierta fama de escandaloso…Sus alumnos… le adoraban…Antonio había venido a hacer de nosotros unos terroristas… Tengo aquí un botón…Cuando lo pulse, seis millones de judíos morirán en el acto…Os doy cinco minutos para convencerme de que no lo haga…”.

“Me gustaba la casa de Antonio, donde vivía solo, doblemente divorciado, con sus libros, sus discos y sus películas de vídeo…Antonio aprovechaba para hablarnos de La flauta mágica, su ópera favorita…Nos contaba cosas de Pasolini…Nos enseñaba libros de José Hierro, nos leía los poema que le emocionaban, que nunca eran políticos, siempre hablaban de amigos, ausencias y muerte”.


2016. “SERGIO, VOY A FINALIZAR MI VIDA”

“Antonio se mueve por la ciudad con una silla de ruedas eléctrica…desde 2008…Escribe un blog titulado Diario de un perro-flauta motorizado…Antonio tiene una pierna amputada desde hace varias décadas…los nervios del muñón se necrosan y le dan pinchazos súbitos de dolor…toma 31 pastillas al día…No tiene setenta años aún, pero está casi roto”.

La entrada 745 en su blog,  “Mirando estrellas”

… “Sigue una lista de nombres (de estrellas) que describen su biografía intelectual: Thoreau, Beethoven, Machado, Nietzsche, Kant, Camus. Y al final, como la agenda de agradecimientos de un libro, un montón de nombres propios encabezado por sus dos hijos. Todos los que han sido importantes en su vida y sus alumnos de Alcalá de Henares, Torrejón de Ardoz y Zaragoza”.

“…Jon [Sistiaga] me informa de que murió en su cama, con unos pocos amigos, durmiendo y escuchando a Beethoven…”. Fue el 5 de julio de 2016.


En resumen

Se puede escribir desde cualquier lugar y empezar por donde se quiera, pero lo importante es hacerlo. “La vida se vuelve insoportable si no se pone en forma de novela”- escribe Sergio del Molino.

Al final, uno solo vive en los recuerdos escritos de otro, porque los orales se desvanecen con la muerte de los allegados. “Escribir es lo único que ordena el mundo y lo hace habitable” – quiso decirle Sergio del Molino a Antonio Aramayona en 2003.

“El relato generacional nunca está en los blancos ni en los negros, sino en esa inmensa maraña de grises donde todos somos culpables e inocentes a la vez”- escribe en el apartado de “Agradecimientos” [“Gracias”], al final del libro.

SABER MÁS

https://lautopiaesposible.blogspot.com.es/2016/07/ultimo-y-final-mi-ultimo-articulo-para_5.html. Último artículo en el blog de Antonio Aramayona (n. Zaragoza, 1948), el 5 de julio de 2016.


http://www.huffingtonpost.es/2016/10/26/story_n_12660848.html. El suicidio de Aramayona en el último capítulo de Tabú.

http://www.huffingtonpost.es/antonio-aramayona/la-muerte-que-viene-a-mi_b_5683867.html. Artículo de Aramayona “La muerte que viene a mí porque yo quiero”.

…”Haciendo mías las palabras de Nietzsche, "esta es la muerte que deseo: la muerte libre, que viene a mí porque yo quiero"…



https://www.eutanasia.ws/. Asociación Derecho a Morir Dignamente.

https://www.youtube.com/watch?v=k62WGpU7lNA, Canción California Stars.

Más peces…

Ota Pavel






viernes, 19 de enero de 2018

EL VIENTO DE LAS HORAS, una incitación a vivir de Ángeles Mastretta


Publicado en 2016, cuando Ángeles tiene 67 años, está dedicado a sus lectores (“Para ustedes, que cantan y sobreviven”). También a “Cati con Dani. Para Mateo con Greta. Para Rosario. Y para Héctor”.

El título está sacado de un poema de Jaime Sabines:… “El viento de las horas barre las calles, los caminos…este es el tiempo de vivir, el único”. “Solo tenemos el presente, aunque a veces nos dé miedo mirarlo”- como dice Mastretta, “Mastre”.

El libro está lleno de nostalgia y de melancolía. “¿Qué ha pasado en la calle donde crecimos?”, “¿Qué habrá sido de mi mochila?”, “Mi casa de la infancia viene conmigo a todas partes”, “¿Hasta dónde alcanzaremos a ver…?”.

También de buenos momentos y alegrías: “Es abril y hace un mes que estallaron las jacarandas”, “A mí me gustan los domingos”, “la Navidad me sigue pareciendo la mejor de las fiestas”, “No hay bahía, ni mar, ni fortaleza, ni templo, ni rascacielos  que superen la emoción de andar la muralla china”, “Yo soy de esas a las que convoca sin dificultad el llamado a la conversación y a la memoria, de las que se pierden en el arte de divagar…Tomar el sol, estirar las piernas, dar una vuelta, son lo mío”...

Hay homenajes: a la señorita Belén, “mi profesora en tercero de primaria”; a Ofelia, “que lleva más de cuarenta años peinando cabezas” (más de treinta, la suya); a doña Migue, en la isla de Cozumel, “esa joya en mitad del Caribe”; a Toña, que desde hace veinte años, los domingos, les prepara el desayuno; a Covadonga, “gente buena” que, mientras ayuda, cree que la ayudan a ella; a Inés,  que le habla de la increíble y verdadera historia de  sus abuelos…


Y memorias familiares: tía Julia, tía Cata, su abuelo, “un hombre que con las manos hacía dientes y con las palabras milagros”…

Hay humor y risa de una misma: “Me he puesto pellejuda como Rocinante”, “tengo la panza desmalazada”, “apenas alcancé el uno cincuenta y ocho [de altura]”,  “[en los años 70] padecí todo tipo de hambres y de dietas”, “la exageración es lo mío”…

Y reflexiones sobre la escritura: “Escribir es un modo de jugar  a las adivinanzas. De adivinar, adivinando”.

“A mí, si de elegir se trata, que me paren en una tienda de sinónimos, en una de metáforas, en otra de adjetivos y en la más exquisita de cuantas haya: la de los sustantivos”, “Para mí las mejores palabras tienen diptongos”.

“Siempre hay alguien, aquí y en otras partes, con una vida a la mano, diciéndome que debería escribirla”.

“No sé si alguna vez olvidaré hasta el recuerdo de quién fui en la infancia…”.

Nos comparte cosas y personas en las que cree: pags. 108, 109 y 110. "Creo en la madre naturaleza y en los seres humanos que son generosos y buenos...Creo en la memoria, en la escuela primaria, en el amor de los quince años y en el sexo de los cincuenta...Creo, ingenua yo, en que les irá mal a los malos...[Creo] en la esperanza de quienes, a pesar del miedo, siguen viviendo en Michoacán". 

Y sus deseos: “Si tuviera que pedir un deseo, solo uno, ligado a lo imposible y a lo mágico, …pediría el gozo de tocar un impromptu de Chopin, aunque solo fuera una vez”.

En resumen: “Vivo en un país [México] en el que a diario nos espanta el espanto”. Y, sin embargo, “ninguna nostalgia mueve lo que un deseo”. Por eso, el futuro, para ella, está en desear.

SABER MÁS

https://www.nexos.com.mx/?p=27312. Sobre La partida de la nostalgia, una película que filma “la última comida en casa de los hermanos…, donde han vivido dieciocho años”.

http://delabsurdocotidiano.nexos.com.mx/?p=3184. Del absurdo cotidiano, blog de Ángeles Mastretta en la revista Nexos. “…este blog en el que he de escribir lo que veo y lo que imagino, lo que me asombra y me lastima, lo que no quiera olvidar mi desmemoria…una bitácora cuyo deseo es honrar los misterios de la incierta vida cotidiana, asir lo efímero. Y, a veces, guardarlo”.

http://www.lashorascontigo.com/. Las horas contigo, de Catalina Aguilar Mastretta. https://www.youtube.com/watch?time_continue=46&v=80fyzwvV_Bo. Tráiler.




lunes, 8 de enero de 2018

DOLORES MEDIO (ESTRADA), otra mujer olvidada (y descatalogada)


Siempre he tenido curiosidad por ella. Muchas veces quise leer su Diario de una maestra (1961), pero no conseguí encontrarlo en las bibliotecas. Nunca entendí por qué es tan famoso Historia de una maestra (1990), de Josefina Aldecoa, y cuesta tanto dar con su Diario en las librerías. Tampoco sabía que había escrito tanto, antes y después de ese libro: obras infantiles, otras publicadas muy tarde, y algunas más, que no encontraron editor, incluso después de desaparecer la censura…Es como si solo fuera la autora de Nosotros, los Rivero, premio Nadal en 1952, y nada más. La memoria de las mujeres no es importante para la sociedad…

NOVELAR ES MEZCLAR REALIDAD Y FICCIÓN


“Yo he defendido siempre lo autobiográfico en la novela, porque, si bien encierra pocas dificultades para el autor, y por tanto resta mérito a su trabajo, valora en cambio a la novela como documento humano, dándole un sentido de autenticidad, de precisión indiscutible, que puede faltar en una obra puramente imaginativa” – dijo la autora en una entrevista.

Para Dolores Medio “novelar es mezclar realidad y ficción”- dice la profesora universitaria Covadonga López Alonso, quien la entrevista para la preparación de la edición del Diario de 1993 para Castalia. “Según la autora, el Diario retomaba una novela no publicada en aquel entonces –Mi compañera– y que, por problemas de censura, adaptó en gran parte a la estructura de diario”. “Dolores Medio me comentó que en el Diario todos los personajes son reales, pero que utilizó nombres falsos, un argumento parcialmente imaginario y hay fechas modificadas. Además, según sus palabras, en esta obra  “se refleja su experiencia educadora y su relación amorosa parcialmente veraz con Máximo Sáenz”.

DIARIO DE UNA MAESTRA


Está dedicado a “mis compañeros de Magisterio, soldados anónimos de la mejor guerra”. Y le sigue una cita de San Juan de la Cruz: “Donde no halles amor, pon amor y encontrarás amor”.

15 años de la vida de España, de primera mano, hoy ninguneados (el libro no está ni en las bibliotecas ni en las librerías).

El diario empieza el 22 de mayo de 1935, con una conferencia del profesor Máximo Sáenz a los que van al curso preparatorio intensivo antes de iniciarse como maestros en sus destinos. Irene Gal, 19 años, es la muchacha del primer banco. Él, cercano a los 40, recién llegado de Alemania,  habla de las new schools inglesas y de distintos centros experimentales en Europa dentro de  la nueva filosofía de la educación.

La siguiente entrada es del 17 de septiembre de 1935, ya en su escuela rural de La Estrada, ante sus 56 alumnos de todas las edades “que la miran con curiosidad”, a la sustituta de la señora Obaya (jubilada tras 50 años de servicio) y su método “machaca” bajo el lema “La letra con sangre entra”. Irene viene con nuevas ideas y otra metodología: “¿Qué os parece que hoy, que hace sol, nos vamos a trabajar y a jugar a la orilla del río?”.

Las fechas van marcando momentos importantes de la vida política -y ciudadana- del país: 19 de febrero de 1936 (terceras elecciones de la Segunda República y victoria parlamentaria del Frente Popular), 5 de octubre de 1936 (“estamos en guerra…refugios por todas partes…”), 18 de diciembre de 1937 (“Comisión Depuradora…El pliego de cargos…A la calle…Una maestra destituida…Ha de contestar los cargos que le hacen, tiene que justificarse”), 1 de abril de 1939 (“La guerra ha terminado…Son muchos los vencidos, los que tienen que renunciar a sus ideas y someterse a la justicia del vencedor”), 12 de enero de 1943 (“Decíamos ayer…[En el pueblo] Hay una lista de muertos, desaparecidos, y huidos al extranjero. Gajes de la guerra…”), 12 de noviembre de 1943 (“[II Guerra Mundial] ruptura del frente alemán… y el avance… de los aliados… [En España, el maquis] Año de nieves…mal año para los que andan por esos montes… ¿Todavía…?”), 9 de mayo de 1945 (“Los aliados dan cuenta de la rendición oficial de Alemania”). Hasta la última, el  4 de mayo de 1950, en que Irene y Máximo Sáenz se reencuentran (tras ser él indultado y salir del penal del Puerto de Santa María, en Cádiz). Él ha cambiado: “No es el hombre que la enseñó a pensar y a sentir. El hombre que soñaba un mundo mejor para la Humanidad”. Ella sigue con el mismo lema: “poner amor” y dedicación en su trabajo y en su vida.

LA BIBLIOTECA DE DOLORES MEDIO/IRENE GAL


Varios libros y autores son citados en la novela: poetas, filósofos, educadores…Helen Parkhurst, fundadora de la Escuela Dalton en Estados Unidos, en 1919, una escuela sin asignaturas concretas; Ortega y Gasset, Lorca (“El lagarto está llorando…”, “La luna vino a la fragua con un polisón de nardos…”), Juan Ramón Jiménez y Platero (“…un burro que come flores y anda paseando por el pueblo con un poeta loco”), Tagore, Rubén Darío, Iván Bunin, Max Müller…

Algunos datos mínimos

Dolores Medio Estrada nace en Oviedo en 1911.

Estudia Magisterio (ingresa en 1925 en la Escuela Normal de Oviedo, y en 1930, con 18 años, obtiene el título) y ejerce como maestra en Piloñeta, una aldea de Nava, en Asturias (desde 1934 hasta 1953, con intervalos y sustituciones).

En 1945, con 24 años, gana el premio Concha Espina (de Cuentos) con Nina (que no se publicará hasta 1988).


En este año se traslada a Madrid para colaborar con el semanario Domingo bajo el seudónimo de “Amaranta” (sección “La correspondencia de Amaranta”), mientras se matricula en la Escuela de Periodismo.


En 1952, obtiene el premio Nadal con Nosotros, los Rivero.



En 1963 comienza con Bibiana su trilogía Los que vamos a pie. La otra circunstancia continúa la trilogía en 1972.


En 1967 consigue el premio Sésamo  de Cuentos con Andrés.


En 1980 publica el primer volumen de lo que iban a ser sus memorias: Atrapados en la ratonera (Memorias de una novelista), dedicado a los 14 meses del sitio de Oviedo y, un año más tarde, en 1981, crea la Fundación Dolores Medio (calle Jovellanos, 11), que anualmente concede el Premio Asturias de novela con el objetivo de apoyar nuevos talentos literarios. En 1991, publica En el viejo desván, otra parte de sus Memorias.



En Celda común, publicada el año de su muerte,1996, relata su paso por la cárcel de Ventas, tras participar, en 1962, en una manifestación solidaria con los mineros asturianos en huelga.

Datos obtenidos de la tesis. Testimonios

“…mi infancia concluyó (...) cuando murió nuestro padre; perdimos nuestro comercio y nuestra forma de vida cambió radicalmente. Y lo mismo mi hermana Teresa [+ 1989], que acababa de cumplir diez años, que yo, con mis doce a cuestas, tuvimos que empezar a trabajar para sacar la casa adelante”.

“…mi primera novela larga, escrita cuando yo tenía once o doce años [nunca publicada]…, era una deliciosa novelita rosa, influenciada también por mis lecturas de El Castillo de Terciopelo y otros folletones de la Ilustración Católica que yo leía cuando me encerraban en el desván”.

“[Con la República] mi mundo era ya otro: el Ateneo, el Centro Obrero, los compañeros y camaradas de ideas más amplias”.

[Pliego de Cargos en enero de 1938 por la Comisión Depuradora de Magisterio]:

“CARGO PRIMERO. - Haber orientado la Enseñanza en sentido izquierdista.
CARGO SEGUNDO. - Haber atacado en público las ideas de  Religión, Patria y Moral.
CARGO TERCERO.- Hacer alarde de ultramodernismo, dando a esta palabra el sentido opuesto a las tradiciones más respetables.
CARGO CUARTO.- No practicar la religión Católica.
CARGO QUINTO.- SIMPATIZAR CON LOS MARXISTAS.
CARGO SEXTO.- Haber hecho propaganda favorable a las izquierdas y a la A.T.E.A. (Asociación de Trabajadores de la Enseñanza Asturiana).
Debe responder en el plazo de ocho días a los cargos que se le imputan.”

Ella, responde...



“Ellas [las cartas de la sección “La correspondencia de Amaranta”, a partir de 1945, en el semanario nacional Domingo, de Madrid] han sido el mejor laboratorio de psicología experimental que podía conocer. De ellas pueden salir muchos cuentos y novelas. Es, al fin y al cabo, vida auténtica”.

“A principio de semana cobro mis colaboraciones periodísticas y entonces me voy a comer a restaurantes buenos; pero a medida que avanza la semana, voy descendiendo de categoría y acabo los sábados, a lo peor, tomando un bocadillo en cualquier mostrador".

“En 8 años [1939-1946??] no leí más novelas que Lo que el viento se llevó, Cuerpos y almas (1946), La montaña mágica  y Nada (1945)”.


“En Celda común aparecen muchas vidas que tuve junto a mí en aquel año de 1962 que pasé en la cárcel de Ventas a consecuencia de lo de la Puerta del Sol. En mi estancia allí conocí a rateras, prostitutas, asesinas... Mi novela será “la vida en una cárcel de mujeres”. Pude conocer los problemas que plantea la prostitución.”


“Publiqué Juan sin tierra [El fabuloso imperio de Juan Sin Tierra, 1977], una de mis mejores obras, y prácticamente la crítica no se ha ocupado de ella. Aquí en seguida se olvidan del escritor. Los nuevos críticos no conocen más que a los autores que por alguna razón están en lo que se dice la “cresta de la ola”…


DOLORES MEDIO Y LA CENSURA



Dice Covadonga López Alonso: “En mi entrevista con la autora, me comentó que ella temía enormemente a la censura a causa de cuatro circunstancias: por su condición de republicana;  por su relación personal con su novio filósofo racionalista orteguiano encarcelado durante la guerra civil y la posguerra; por su visita a la cárcel de Castropol y, especialmente, por sus ideas sobre la educación y sus prácticas pedagógicas siguiendo los modelos de la Institución Libre de Enseñanza”.

“[Según Dolores Medio], en la novela tuvo que atenuar y suprimir:

Una serie de descripciones sobre la relación entre Irene y Máximo e Irene y Bernardo Vega, alegando que, según el censor, esos relatos atentaban contra la moralidad de la época y eran “pecaminosos”; muchas de sus opiniones didácticas y de sus actuaciones en las clases por considerar que, según el  censor, faltaban al rigor que debía tener una maestra con sus estudiantes- eran prácticas demasiado lúdicas y trasgresoras-, y la enseñanza debía retomar los modelos pre-republicanos; y algunos párrafos sobre sus opiniones acerca de la posguerra. De ahí que fuera muy velada su crítica”.

A pesar de ello, y puesto en boca de los personajes, hay cosas como esta: “Es en la escuela, precisamente, donde se elabora la auténtica democracia, y no con gritos histéricos en la prensa y en el Parlamento”.

[Gracias a la tesis de 1995, La proyección cuentística en Dolores Medio, de la UCM;  a las notas de Covadonga López Alonso, a la Biblioteca Nacional de Madrid y al Archivo General de la Administración, de Alcalá de Henares].

ENLACES. SABER MÁS

http://biblioteca.ucm.es/tesis/19911996/H/3/H3000801.pdf.  Tesis universitaria. La proyección cuentística en Dolores Medio.





http://www.abc.es/cultura/libros/abci-trinchera-femenina-posguerra-201703050055_noticia.html. La trinchera femenina de la posguerra. Mujeres de  la posguerra, por Inmaculada de la Fuente.

http://redmeda.com/web/?page_id=3407. Museo de la Escuela rural de Asturias.

Curiosidades: El Oviedo de los años 30

“Pasear, para Irene, es caminar despacio, sin rumbo fijo, recreándose en cada pequeño descubrimiento…”.

“Al llegar a la Plaza de la Escandalera, cruzan la calzada, suben por la Avenida de Santa Cruz, que bordea el parque de San Francisco y salen al campo…Bordean el antiguo campo de fútbol y sus pasos se encaminan por la carretera del Montecerrado”.


Dolores Medio explica su obra

En prólogos y conferencias varias, ha ido contando detalles sobre la confección de sus cuentos y novelas y los intríngulis de la edición…

“Hay en Nosotros, los Rivero [1953],…muchos recuerdos de mi infancia…La novela se desarrolla en la ciudad en la que pasé los primeros años de mi vida [Oviedo]…”.

Compás de espera [1954], que se desarrolla en la cuenca minera asturiana, narrando una de sus continuas tragedias…”.

“En Funcionario público [1956], cuya peripecia se desarrolla en el Madrid de 1954…sucedió así: Un mal día perdí mi agenda de notas…Y empecé, preguntándome, dónde habría perdido yo mi pequeña agenda…seguramente, ante los buzones de correos de la Central…Fui…y observé a las personas que en aquel momento se acercaban a los buzones. Cualquiera de ellas podría ser el personajillo que hubiera encontrado mi carné… ¡Ya está: es telegrafista!”…

… “En El pez sigue flotando [1959], la forma llamada fragmentaria o disociativa, de posible influencia faulkneriana, según me han señalado algunos críticos…”.

“En Diario de una maestra [1961], volvemos a encontrarnos con el factor autobiográfico…la trama, el argumento de la obra es imaginario…he aprovechado para escribirla mis experiencias como educadora”.

“Respecto a Bibiana [1963],…su portada no es la que le correspondía, sino la de la novela Lola espejo oscuro, de Fernández Flórez, que la rechazó por no agradarle y, para aprovecharla, se la pusieron a mi desdichada Bibiana. En ella, aparece una mujer sentada sobre la cama, medio desnuda, y al fondo un hombre que figura estar pintándola o escribiendo algo sobre ella…”.

Celda común [1996], escrita en principio como novela, que no llegó a publicarse por razones de censura, narra también algunos recuerdos…”.

“[Atrapados en la ratonera, 1980] fue, en principio, un Diario de la Guerra y con este título figuraba en una carpeta entre mis papeles. Años más tarde, cuando la convertí en novela, se titulaba Todos somos culpables de algo…hube de cambiárselo por Sin novedad en el frente Norte hasta…el actual”.

“A la guerra le dedico este tomo de mis Memorias en el que cuento mis peripecias en el Frente de Asturias…Para vosotros, camaradas y amigos, muertos en el exilio, anónimamente, perseguidos, torturados, fusilados o caídos en los dos frentes de la guerra civil española, con la esperanza de que vuestro sacrificio no haya sido estéril”.

En otro tomo de mis Memorias, Los árboles nuevos, dedicado especialmente a la educación, defiendo aquellos principios con valentía…”.

 Se describe a sí misma y su escritura

“No soy una intelectual ni he presumido nunca de serlo. Mi narración ha de ser directa, lineal y sin recovecos ni profundidades…He sido siempre una persona que, sobre toda otra cosa, amó la libertad y la independencia…Yo he luchado siempre mi camino en solitario…sigo mi camino, el que yo he elegido y el que he seguido desde mi infancia. De sobriedad, de pobreza y, en consecuencia, de libertad”.

“…mi propósito es no escribir más que sobre aquello que conozco profundamente… recojo a mis personajes en la baja clase media y en el pueblo, entre los que he vivido siempre”.

“En todas mis obras, en las novelas cortas y en los cuentos, los personajes han sido extraídos de la realidad…”.

“…siendo bastante desordenada para escribir, empiezo al mismo tiempo un montón de obras…”.

Una mujer lúcida a sus casi 70 años, sin pelos en la lengua, que habla claro.

Los lugares

En la conferencia Asturias, patria querida, habla de los distintos pueblos por los que pasó en su labor de maestra, o por querencia familiar:

“Mi amor por Asturias se me despertó muy tempranamente, porque mi padre, que fue emigrante,…añoró siempre la suya y nos enseñó a amarla apasionadamente y de modo especial a Villaviciosa, donde estaban clavadas las raíces de su familia…”.

Avilés, mi segunda patria chica…”.

“Pasábamos largas temporadas en Santiago del Monte. Diario de una maestra se desarrolla en buena parte en Santiago del Monte…y mi última novela El fabuloso imperio de Juan sin Tierra se desarrolla también en este pueblo”.

“Siendo ya maestra, ejercí durante más de un año mi profesión en la aldea de Villa, perteneciente a Corvera, pero tan cerca de Avilés que yo vivía durante ese tiempo en una Residencia avilesina encima del Café Colón”.

“En Intriago, precioso pueblecito de Cangas de Onís…tuve mi primera escuela”.

“En Llanes ejercí el magisterio durante tres meses. Sustituía en su enfermedad a la Directora del Grupo Escolar- la traviesa y contestataria doña Solita- y me hospedaba en su casa…Doña Solita era republicana…”.

“En Pravia…viví durante dos años largos en los que desempeñé en su magnífico Grupo Escolar…En Pravia he desarrollado mi cuento Nina, que obtuvo el premio Concha Espina”.

“En Nava viví casi tantos años como en Oviedo”.

 Algunas curiosidades más


El fabuloso imperio de Juan Sin Tierra [1977], el ejemplar disponible en la Biblioteca Nacional de Madrid, tiene una dedicatoria [y la faja con la dirección a donde se envió desde Ática, Divulgación Cultural y Literaria, sita en la calle Bretón de los Herreros, 55, donde en esa época estaba la Fundación Dolores Medio]: “Para mi querida amiga y compañera de fatigas literarias Carolina Dafne [Alonso Cortés de Lázaro], con mis mejores deseos de dicha en estas fiestas navideñas, y que 1982 te colme de cosas buenas y de éxitos profesionales. Te abraza con cariño, Dolores. Madrid, Navidad 1981”.

Pero el libro va dedicado “A la memoria de mi padre Ramón Medio, un hombre extraordinario que gastó en América su juventud; a la de mis tíos paternos y maternos, los inefables Rivero y Estrada, que también la patearon de norte a sur y en América vivieron lindas aventuras. Con amor”.

En el viejo desván [1991], que contiene el mismo prólogo que Atrapados en la ratonera, está dedicado: “A la memoria de mis padres, Ramón Medio-Tuya Rivero y Mª Teresa Estrada Pastor, que me regalaron una infancia feliz; de tía Lola Estrada Pastor, que nos relataba viejas historias; de mi hermana Finy, que nos contaba historias nuevas; de Teresita y Sidi, mis compañeritos de juegos y aventuras infantiles, personajes todos de este verídico relato. Siempre en mi recuerdo”.

Después, los versos de Antonio Machado de “Caminante, no hay camino…”.

Y ya en el texto: “…Tía Lola Estrada, que para mí fue la cronista de la familia y de la ciudad [Oviedo]…”.

Continúa interrogando a la memoria...

El primer recuerdo claro que conservo de mi infancia es el del viejo desván de la vieja casa de la calle de la Universidad, en que yo nací [el día 16 de diciembre de 1911]. Una casa del siglo XVII, edificada sobre la muralla que en el siglo IX encerraba al Oviedo  de los Reyes Caudillos…Calculo que debía tener tres o cuatro años cuando por primera vez subí al desván de mi casa…De crear un mundo maravilloso tas de aquella puerta, se habían encargado nuestra madre y nuestra tía Lola y, de manera especial, nuestra hermana Finy. Hasta que murió nuestro padre en el año 1924, no supimos que Finy era hija de su primer matrimonio y había nacido en Florida (Estados Unidos) a principios de siglo [XX]; que había vivido en la plantación y en Nueva York los primeros años de su infancia hasta que su padre decidió enviarla a España para que completara aquí su educación”.

Oviedo en mi recuerdo (1990), una publicación de la Fundación Dolores Medio, está dedicado “A la memoria de mi hermana Mª Teresa, que compartió conmigo su infancia y su adolescencia en nuestra querida ciudad de Oviedo, y no pudo volver para morir en ella”.

Su hermana Teresa nace en 1913, dos años después que ella.

“…recuerdos de mi vieja y querida ciudad… recogidos en conferencias, artículos y en algunas de mis obras anteriores”.

“…siendo como soy y he sido siempre, una persona dinámica, activa (ultramodernista, que decían en el Pliego de Cargos de cierta Comisión Depuradora), una persona que siempre mira hacia adelante…”.

“Caminante, son tus huellas…Tantas veces he meditado sobre estos versos, que he llegado a hacerlos míos, identificándome con el poeta”.

¿Podrá la ciencia resucitar al hombre? (1991), otra publicación de la Fundación, está dedicado “al ilustre psiquiatra, excelente escritor y gran amigo José Luis Mediavilla”.

“…una recopilación de algunas de mis conferencias…”.

La primera, que da título al libro, desvela que la pronunció en el Colegio de Médicos de León el 29 de abril de 1967, publicitada con otro nombre, El nacimiento y la muerte en la novela actual, para que pasara la censura…

La segunda se titula El autor enjuicia su obra y la pronuncia en el Ateneo de Madrid el 19 de mayo de 1965. “Yo he defendido siempre lo autobiográfico en la novela…”-afirma. Y termina: “En resumen, creo que el arte de bien novelar, exige al novelista: respeto a sí mismo, fidelidad a sus principios, independencia en la elección del tema y en la forma de tratarlo…Estilo sencillo…y una gran humildad…”.

En la presentación, se refiere al “semanario Domingo, en el que trabajé a presión durante veinte años…artículos y producciones…que fabricaba con seudónimo [Amaranta]…”.

“Mi trilogía novelesca sobre el campo asturiano…” [Bibiana, La otra circunstancia y Kilómetro 0; esta última, nunca publicada].

SABER MÁS

Funcionario público fue llevada a la pantalla con el título La cartera”.

“La Biografía de Selma Lagerlof, convertida más tarde en un telefilm para Televisión Española, por cierto, realizada desacertadamente…”.


http://www.rtve.es/alacarta/videos/el-premio/premio-saga-selma-lagerlf/3917041/. 2 dic. 1968. Dramatización de la vida de Selma Lagerlof.

La otra circunstancia [1972] está dedicada a “Ella Braquinskaya, de Moscú, mi gran amiga y traductora”.