domingo, 31 de enero de 2016

JOSÉ RAMÓN SÁNCHEZ, MEMORIAS DE UN DÍA (EN SANTANDER)


Las rutinas de un día le sirven al ilustrador (n. Santander, 1936) para contar toda su vida. También para narrar sus paseos diarios…

A punto de cumplir los 80 (el próximo 4 de octubre), José Ramón se despierta sobre las 5.30 h, pero aguanta en la cama hasta las 6.15. Esos 45 minutos los dedica a reflexionar: “¿Qué me deparará el día…?”. Luego, la ducha diaria y el ritual del afeitado.

De 7 menos cuarto a 7 y cuarto, medita, “un pequeño y necesario encuentro con Dios”.


A las 7.15 h baja a la calle, en Reina Victoria 27. “Desde que volví a Santander, la misa de las 7:30 en los Carmelitas ha sido “mi misa”. Cuando sale, todavía la luz no es total: “Es un momento de la mañana que me apasiona. Ese tramo del tiempo entre luces”.

En el semáforo de la esquina de Canalejas cruza la calle de vuelta a casa. “Siempre recorro ese ángulo donde estuvo tantos años el Popular Victoria”.

“Compro una barra de pan y el periódico en el kiosko de Antonio… Mis desayunos son muy sencillos… Me bastan unas galletas o unas pastas para acompañar el café”.  Y a leer el periódico (en el váter)…

El paseo del mediodía

Luego, a trabajar hasta la 1. “Estoy cansado. Necesito una pausa… Bajo la cuesta de Castelar, sigo hasta Puertochico y cruzo por el semáforo de la rotonda. Rebaso el Club Marítimo… Me paro y me siento entre dos raqueros desnudos… Hasta que el trasero me dice… que ya es hora de levantarlo para seguir el paseo… De Puertochico al Palacete del Embarcadero… El paseo del mediodía tiene el Palacete del Embarcadero como punto de retorno…”.


La pausa

Tras la comida, la pausa…“La pausa es tumbarme en la cama donde duermo. Sobre la colcha rayada”. Habitualmente, dura diez minutos. Lo máximo, media hora.

A las 15 horas, ¡a caminar!


“Me gusta caminar… andar con ritmo… Pasear me gusta menos”. “Salgo a la calle, enfilo Reina Victoria y me planto en el balconcillo del paseo en 7 minutos… Estoy un rato contemplando el panorama… Un poco más adelante, me topo con el poeta [Gerardo Diego]… Recorro el tramo entre el balconcillo del paseo y el cruce de la Magdalena…Cuando llego al cruce sigo en dirección a la puerta de hierro de la finca… Bajo las escalerillas de acceso a la Bikini… La Bikini es mi playa de verano…, de junio a primeros de octubre…".


Barrio Camino 19

"Muchas tardes siento el impulso de subir a Barrio Camino… remontar las escaleras del Gurugú, atravesar Canalejas y enfilar Barrio Camino donde termina Tetuán. Subo la cuesta y llego a la altura del 19. Ya estoy ante la casa que albergó mi vida hasta los doce años…”.


Los “MUST” del Chiri

El Chiri, como le llamaban de niño, se autodefine como “un tanto esmirriado, bigotudo, parlanchín…”. Estos son algunos de sus “must”:

Su película: Blancanieves (“Esto es lo que yo quiero hacer de mayor”). “Rebecca me abrió las puertas del cine adulto a los 13 años”.


Sus guardianes: Víctor Hugo y Robert Louis Stevenson (“Mis libros, Mis amigos. Mis compañeros de soledad”). Sus amigos fieles: Dickens (“el amigo de siempre”… “Tuve etapas de niño desgraciado, como Oliver Twist”) y Dostoievsky (“el amigo de ruta”… “Me sobrecogió Crimen y castigo en mi primera juventud, recién llegado a Madrid”). Sus amigos primeros: El libro de la selva, Tom Sawyer, Búfalo Bill, El príncipe Valiente, Tarzán, Flash Gordon, Jim Hawkins…  “Ahora solo puedo leer una hora al día…”.

Sus “escritores de culto”: Víctor Hugo, Dickens, Shakespeare, Oscar Wilde, Stendhal, Kafka, Conrad, García Márquez, Dostoievsky, Tolstoy (“Leer en profundidad Anna Karenina y Guerra y paz te convierten en un lector de verdad”), Melville, Poe, Thomas Mann…


Sus “amigos de horas”: Tolstoy y Thomas Mann (“Soy un adicto incurable a novelas como Los Buddenbrook, José y sus hermanos y La montaña mágica”).

Sus “asignaturas pendientes” con la lectura: el Ulises (“Nunca he pasado de la página cincuenta”) y “leer poesía de manera continuada… A los únicos poetas que entiendo son a San Francisco de Asís y a San Juan de la Cruz”.

Sus comidas. “Mis primeros platos son siempre una ensalada (lechuga, tomate y bonito) o una sopa (de sobre) con sus “trucos”. Durante todo el año.

Su lugar mágico: “Una pequeña hondonada rocosa enfrente de la isla de Mouro”.


Uno de sus refugios: “La Filmoteca de la calle Bonifaz… es el refugio de muchas tardes...En las películas, buenas o malas, he encontrado cobijo, entretenimiento y consuelo… Ir al cine era vivir”.

Sus objetivos, pasados los 70: “Procuro ser un viejo vivo”. Hasta los 70 años era capaz de leer dos horas seguidas y andar hasta el faro de Cabo Mayor, y vuelta. Ahora se conforma con una hora de cada…

Su muerte ideal: “Con un pincel manchado de azul en la mano...”.


SABER MÁS


[Memorias de un día está publicado por Ediciones Valnera. Solo 300 ejemplares].

sábado, 16 de enero de 2016

MARIE KONDO: LA MAGIA DEL ORDEN


Marie Kondo dice haber comenzado a leer revistas de decoración a los 5 años y analizar a partir de los 15 cómo ordenar las estancias (El arte de desechar, de Nagisa Tatsumi fue para ella una revelación). Dice haber leído todo lo que se ha escrito sobre el tema, y haberlo practicado ella misma, antes. Lo cual parece ahorrarnos todos los pasos anteriores para llegar directamente al meollo: Desechar y organizar teniendo la vista puesta en guardar solo lo que nos hace felices tras tener cada objeto en nuestras manos.

En vez de centrarnos en qué tirar, centrarnos en los objetos que nos producen alegría, para guardarlos; pero solo esos. Poner el foco en las cosas que, una a una, nos proporcionan felicidad y deshacernos del resto. Para estar, al final, rodeados solo de las cosas que amamos.

Compartir lo que sé y lo que he aprendido. Deshaciendo mitos.

Su imagen da paz y su rostro irradia felicidad. Su voz en los vídeos es suave y reposada:

“Los métodos de almacenamiento no resuelven el problema de cómo deshacerse del desorden”.

El índice del libro ya es fantástico…:

-       Si organizas un poco cada día, nunca acabarás.
-       Lo que tú no necesitas, tampoco lo necesita tu familia.
-       Libros no leídos: “Algún día” significa “nunca”.
-       Cómo ordenar los papeles: La regla de oro es “desecha todos”.
-       Primero desecha, luego guarda.
-       Las cosas que están en el suelo van al armario…

Organiza tu casa y organizarás tu vida: 2 objetivos por el precio de 1

Al organizar tu casa y haber tenido que decidir -tras evaluar con determinado criterio-, también estás haciendo emerger tus prioridades, necesidades  e intereses reales. Por ello, la experiencia de sus “clientes” es que, a partir de entonces, han visto también más claro qué querían hacer con sus vidas.

El libro


Son menos de 200 páginas con letra grande en las que se explica -de forma práctica y “gráfica”- cada paso, con ejemplos propios de la autora y de much@s de l@s asistentes a sus cursos.

(En) Mi caso: Tenemos ¡tantas cosas…!

Me pasó con Pennac y sus 10 derechos del lector: para mí fue revelador oírle decir que si un libro no te gustaba/interesaba, no tenías por qué acabarlo. Supongo que lo pensaría muchas veces, pero verlo escrito fue como darme permiso para dejar sin leer libros que no me decían nada.

Igual me ha ocurrido ahora con Marie Kondo: decir que hay cosas que  ya han cumplido su función y que puedes despedirte de ellas sin sentirte culpable, es un alivio. Aunque sean heredadas o regalos, incluso dedicados…

Ya había confirmado que necesitamos muy poco haciendo el Camino de Santiago con mi mochila al hombro o cuando me perdieron la maleta en un viaje y no apareció hasta tres días después.

Otro ejemplo: hubo una inundación en mi casa y se mojaron todas las revistas que tenía en lo alto de un armario. Tuve que tirarlas, pero nunca las había echado, antes, de menos, ni las eché de menos, después.

Mi antes y después: nada por el suelo, todo en los armarios

En la cocina, el primer espacio que acometo: Dejo solo una vajilla, una cubertería y 6 de cada (que son los máximos que cabemos en mi mesa de cocina). Tiro botes de cristal “por si acaso un día…” y cartones, por  lo mismo; zapatillas de un pie (siempre el mismo, el izquierdo, por si un día se me estropea el del otro pie, y las puedo combinar…). Me deshago de paños para secar (más de 12, la mayoría, regalos): siempre dejo la vajilla en el escurreplatos y me seco las manos en los pantalones…Y de trapos y textiles para echar al suelo si un día estoy de obras…Cuando termino, en el espacio que me queda libre, consigo acomodar los botes de  pintura que tenía por el piso y dejar el espacio diáfano, también en la encimera. Visualmente, todo resulta más despejado y ligero. Ahora, mis ojos respiran cuando recorren el lugar.



Antes de empezar, visualiza qué quieres lograr al final del proceso

En mi caso, la imagen era “lo que me enamoró de mi piso la primera vez que lo vi”: la luz, el silencio y el espacio diáfano (entonces no había muebles ni objetos que interrumpieran la vista, claro…). Volver a ver el dibujo de las alfombras, tener libres los espacios centrales de las habitaciones y lugar donde poner los pies, se han convertido en mis objetivos finales.



¿De qué te das cuenta al ordenar? 

En mi caso, de algo que – intuitivamente-, ya sabía: Que “Andar es la vida”, que andar es “mi vida”. He encontrado mapas y planos de  muchos de mis destinos, reales y soñados; al hilo de artículos, salidas de fin de semana o “vacaciones de trabajo” con organizaciones de voluntarios...


Numerándose. Lo que “coleccionamos”...

12 cepillos de dientes (por si algún día se queda alguien a dormir, y se le ha olvidado).

5 desodorantes de barra “Sanex” (ante el temor de que desaparezca y solo me quede el de “bola”, que no me gusta).

7 hueveras de cartón (de media docena, para acercar a la panadería, donde también venden huevos).

Sellos usados (para el marido de una amiga, que los colecciona, y a quien no veo hace años)…

El placer de ir deshaciéndose de cosas

Me encanta ver en el pasillo las bolsas que voy a tirar al contenedor o a dar a alguien. Y hacer “palitos” con cada nueva bolsa que bajo (Ya llevo 20...). Es como que me incentiva.

Lo que menos me ha costado: deshacerme de objetos de cocina y ropa (sea de cama o de uso diario). Incluso de las fotos. Pero libros y papeles me están costando un montón.

Para ir descartando libros, he decidido hacer una categoría: “Los que he leído enteros y me han gustado”. Así dejo en la librería, en primer lugar, aquellos que me han hecho feliz, separándolos de los que aún no he leído (pero me gustaría…algún día), o los de consulta, de los que he leído algún capítulo, pero no el libro completo.

He intentado guardar lo más posible en los armarios, pero hay cosas que me gusta tener a mano: como la escalera. No quiero tener que sacarla cada vez y prefiero dejarla apoyada en un lateral del armario de la cocina, fuera. Igual me pasa con la tabla de planchar: yo no plancho nunca, pero pensar en tener que sacarla,  aunque sea una vez en la vida…

Con los papeles, primero me he planteado liberar las alfombras y volver a ver sus dibujos. Luego, ya vendrán los armarios, cajones y archivadores…


Los días de lluvia son ideales para ello. Pero tengo que hacerlo con luz del día. Con luz eléctrica, ya por la tarde, es como que no veo bien: no me apetece. I am not in the mood- que diría un inglés…

Tenemos tanto, de todo…

Aun después de quitar, sigo quitando. He hecho dos bolsas con cosas para los refugiados de Siria, fundamentalmente ropa y elementos de aseo, restos de hoteles y “por si se acaban”…

Prendas de abrigo, solo me he dejado una gabardina y un tres cuartos. Pero aún conservo muchas toallas de pies: me encantan…

Guardo solo un chándal, que ni siquiera casa: el pantalón lo compré en Portugal, azul marino, de terciopelo. La parte de arriba es negra, de algodón, y tiene  capucha. Procede de unas rebajas hace años. Pero muchos años…

Deshacerme y desprenderme de materiales escolares

En el Museo Escolar de Polanco disponen de  abundantes manuales y libros escolares (muchos colegios los donan). En cambio, les faltan cuadernos y ejercicios escolares que revelan el día a día de colegios y escuelas. Un buen lugar para dejarlos, donde sé que los cuidarán bien.


Lo que me quiero quedar

Esa es la clave según Marie Kondo. No de lo que quiero deshacerme, sino lo que me quiero quedar.

Me lo explico a mí misma así: En orden de prioridades, del 10 al 1, de qué cosas no me desharía nunca (o sería lo último de lo que me desharía). Eso sí que me ayuda.

Ahora que me ha dado el arrebato…

Siento la presión de mi amiga Cristina que me dice que el plazo “para el orden” era de “seis meses” a partir de leer el libro...

Como siempre me pongo tareas que me van posponiendo la de “tirar”, tengo que esperar uno de mis días de arrebato -en que no soy tan mirada con las cosas-, y presto menos atención…

Libros “fondo de armario”

Esos que siempre citas o a los que vuelves siempre, los que siempre recomiendas. Esos son los que me interesa salvar. Debería buscarles un rincón especial. Y ponerles el cartel: FONDO DE ARMARIO.

Tengo que quitar libros hasta que se ajusten a las librerías que tengo, no más.
La solución que me proponen las amigas: prolongarlas hasta el techo, no resolverían nada y me daría la impresión de estar bajo los rascacielos de Nueva York.

Libros no leídos: “Algún día…” significa “nunca”

Me cuesta mucho esta tesis de Marie Kondo…, aunque sea/fuera verdad. Lo que estoy intentando es deshacerme de los libros que, a pesar de haber sido subrayados, no me han dejado ningún recuerdo, ni siquiera general.

A veces, no es  que me acuerde del tema o de alguno de los personajes, pero al menos queda un comentario en mi mente como: “planteamiento original”, “temática inusual”, “punto de vista peculiar…”.

Ay, pero qué difícil es librarse de libros que dicen es “imprescindible leer”, o “haber leído”. Y si mañana, por un casual…

Comprar solo un libro cada vez…, y leerlo

Lo que he aprendido es a no comprarme más de un libro cada vez, acuciada por el “y si luego ya no me acuerdo”, “y si desaparece de las mesas de novedades de las librerías”. 

Antes, en época de bonanza, llegaba a casa con un montón de títulos…que eran sepultados por la siguiente tanda, y ya quedaban en la parte “baja” de la bandeja clasificadora, sin tener la posibilidad de ser leídos nunca.

Señalalibros a tutiplén

También tengo que recordar decirles a l@s librer@s que, por favor, por lo que más quieran, no me regalen señalalibros. Además de que nunca los uso (siempre acabo dejando dentro el boli o el rotulador con el que subrayo -a pesar del escándalo de mi madre- es que ya me superan. No sé cuántos he regalado y así y todo me salen por las orejas.

PROPÓSITOS DE PRENAVIDAD 2018…, CUMPLIDOS

Yo me adelanto a los propósitos de Año Nuevo y ya he comenzado la limpia…

- He liberado los cajones del baño de todo lo caducado y/u obsoleto.
- He quitado la ropa de cama y baño que excedía de mis “tres juegos, máximo”.
- He quitado, o dejado para otros usos, la vajilla “picada”, con “besos” (para mezclar acrílicos, por ejemplo).
- En el desván de casa de mis padres he revisado álbumes de cromos y otros recuerdos que acumulaba sin más. He llevado los álbumes al Museo de la Escuela, de Polanco.
- He descongelado la nevera, que estaba haciendo mucho hielo y consume así más energía.

- He dejado sin tiestos mi balcón, porque no hacían nada allí  y porque todo lo que planto se me muere.

Y UNA PROMESA para 2019: Si sale bien lo de mamá, haré un “maricondo” de libros y papeles definitivo.

He decidido convertir en “Meacuerdos” los papeles y libros que guardo: así podré deshacerme de ellos (porque perduran en la letra escrita).

Me pongo a digitalizar como una loca (al menos, en el ordenador, ocupan un espacio “virtual”, que no se ve…).

Coloco toda mi ropa, de verano, invierno y entretiempo en perchas; así nada se arruga y todo se estira. En las cajas, solo calcetines, bragas y sujetadores.


Deshacerme de libros y papeles tengo que hacerlo con la luz del día; con la luz eléctrica es como que me cansa mucho más: no me veo con fuerzas…

Cosas que me encuentro:

-       Una calculadora solar (yo, que nunca he usado calculadora y que sigo haciendo las cuentas con los dedos).

-       Unas gafas de cine 3D que usé una vez en Aguilar de Campoo¿¿¿
-        
En Territorio del nómada, libro de Rafael Argullol, me encuentro -en la primera hoja- con una anotación del 7 de marzo de 1993, a las 11.45 de la noche: “Leer menos y vivir más…No me puedo dormir. Estoy tan nerviosa…Siento que no doy a vasto con lo que me he propuesto. Son tantas cosas…Y creo que me alejan de las personas y de las relaciones verdaderamente interesantes. Me quitan demasiado tiempo para dedicarlo a causas o personas, y eso me desazona. Tendré que dejarlo.

Necesito más el contacto con la naturaleza, vivir de una forma más sencilla. Constantemente tengo que hacer un esfuerzo por estar en el mundo porque podría prescindir de él para ser un ratón de biblioteca. Creo que mis actividades sociales son un intento, quizá desesperado, para no sepultarme en la cueva. ¿Quizá es que necesito que me necesiten…?”.

SI QUIERES SABER MÁS

http://konmari.com/en/. Página web de Marie Kondo.

https://www.youtube.com/watch?v=zuknka1V3kw. Doblar en vertical. Ejemplo.

https://www.youtube.com/watch?v=6RIJYKm5WeI. El objetivo de Marie Kondo (en japonés, con subtítulos en inglés). 


http://verne.elpais.com/verne/2015/11/10/articulo/1447151617_649753.html. La magia del orden en nueve pasos.

http://ficcionesdeloreal.blogspot.com.es/2016/01/diario-de-una-no-ama-de-casa.html. DIARIO DE UNA NO-AMA DE CASA. (Si quieres reírte con el "antes"...).


viernes, 11 de diciembre de 2015

EL CAMBIO CLIMÁTICO YA HA EMPEZADO: ES REAL

“¿Qué se necesita para derretir el hielo que envuelve al corazón humano?”. Estas fueron las palabras  de Angaangag Lybetta, líder de la nación inuit de Groenlandia en el año 2000 ante la sede de las Naciones Unidas. “En el norte cada día sentimos todo lo que hacéis allí abajo. En el norte el hielo se derrite. ¿Qué se necesita para derretir el hielo que envuelve el corazón humano…?”.

Los científicos predijeron hace ya tiempo que las repercusiones más visibles de un calentamiento global se percibirían primero en las latitudes altas.

ALGUNOS SIGNOS

Las famosas nieves del Kilimanjaro se han fundido en más de un 80% desde 1912. En todo el mundo desaparecen los glaciares.

En el Ártico, una cuarta parte del hielo ha desaparecido en los últimos 40 años y la temperatura media se ha incrementado en un grado. La banquisa es un vivero para el krill. Si desaparece, el krill y los que se alimentan de él pueden tener problemas.

El nivel del mar ha ascendido entre 10 y 20 cm en los últimos 100 años según el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC).

Doscientos científicos de 50 países han determinado que el cambio climático es, junto a la escasez de agua, uno de los dos problemas más acuciantes del nuevo milenio.


LOS EFECTOS

Las enfermedades humanas son uno de los indicadores más sensibles y perturbadores del cambio climático.

Según el informe Acacia, encargado por la UE a un buen número de especialistas de toda Europa, la zona del Levante español será la más afectada por el cambio climático: malaria, brotes de cólera, más casos de asma, leishmaniasis o encefalitis contagiada por la garrapata…

El calentamiento de la tierra es una de las principales causas del deterioro de los arrecifes de coral. Aunque éstos comprenden menos del 0´5 % del fondo del mar, se calcula que el 90% de las especies marinas dependen directa o indirectamente de ellos. Cuatro mil especies de peces  (la cuarta parte de todas las especies de peces marinos) habitan en los arrecifes de coral de todo el mundo. Su decoloramiento constituye una amenaza grave para su salud.

Los cambios en la temperatura y la salinidad del agua pueden tener efectos considerables en la llamada cinta transportadora oceánica y en las corrientes oceánicas, vitales para la vida.

Las altas temperaturas en el segundo tercio del periodo de incubación producen mayor número de hembras y la descompensación entre los sexos.

Dificultades para el esquí: habrá que desplazar las estaciones a mayor altitud; las temporadas serán más breves y habrá que utilizar más nieve artificial. El calor en lugares como Alaska está fundiendo el permafrost que hay debajo de las carreteras, viviendas  e infraestructuras: los árboles se tuercen; aparecen baches y se erosionan las orillas.

En las playas, cada centímetro de ascenso del nivel del mar puede suponer un metro de retroceso de sus arenas. La intrusión de agua salda en los acuíferos pone en peligro la agricultura y el agua potable.

Habrá más muertes relacionadas con el calor.

Los árboles experimentan grados de estrés desconocidos en los últimos mil años.

Los ciclos de muchas especies interdependientes – especies de plantas y sus insectos polinizadores- están quedando peligrosamente desfasados. Por ejemplo, la mariposa de ondas rojas de Edith ha desaparecido del 80% del área de su distribución histórica: el aumento de las temperaturas hace que se sequen  antes de tiempo las plantas de boca de dragón que servían de alimento a las larvas. Pérdidas de especies y sustitución de unas por otras…

QUÉ SE ESTÁ HACIENDO: EL PROTOCOLO DE KIOTO (1997)

Esta ha sido hasta el momento (hasta la Cumbre de París de 2015) la última respuesta internacional para luchar contra el cambio climático.

En 1997 se dijo que el Protocolo entraría en vigor cuando lo hubieran ratificado al menos 55 países, que a su vez representaran  el 55% de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) del total de los países en 1990.

Hasta octubre de 2004, más de 100 países  lo habían ratificado (El 3 de febrero de 2002, España aprueba el Protocolo de Kioto), pero no llegaban al 42 % de la producción de CO2. (Estados Unidos, el mayor productor de CO2, 36%, no lo firmó), con lo cual no podía entrar en vigor. Pero con la ratificación de Rusia y su 17%, se consiguió superar el nivel exigido del 55%.

Los 6 principales gases de efecto invernadero cubiertos por el protocolo de Kioto son: dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N20), hidrofluorocarburos (HFC), perfluorocarburos (PFC) y hexafluoruro de azufre (SF6).

Hasta ese momento, a título particular, los países de la UE (24% de las emisiones) y otros (Japón, 8´5 %) habían decidido seguir unilateralmente las indicaciones que se pedían en el Protocolo para lograr que entre 2008 y 2012 las emisiones se redujeran en un 5%, teniendo en cuenta los niveles de 1990.

En 2004, España, debía trasponer al ordenamiento jurídico la Directiva sobre el comercio de derechos de emisión, que tendría que entrar en vigor en enero de 2005. Y  también debía constituirse el Mercado Ibérico de Electricidad.

QUÉ PODEMOS HACER INDIVIDUALMENTE

El cambio climático se encuentra entre los tres temas de mayor preocupación para los europeos.

El transporte es el responsable del 24 % de todas las emisiones de CO2 en la UE. En España, es del 31%, y, en medio urbano, llega al 40%.  Compartir el coche, coger el transporte público, ir en bici o andar los trayectos inferiores a 2 km (media hora a pie) son algunas opciones que podemos adoptar individualmente.

Energía. Adoptar medidas de eficiencia energética y de ahorro de energía.

Cómo producir menos CO2 (www.ceroco2.org)

En esta página web puedes conocer las emisiones de CO2 derivadas del consumo de electricidad y calefacción, tanto en la oficina como en el hogar; calcular las emisiones de CO2 producidas por el uso del automóvil o por los desplazamientos en avión. Y aprender a reducir emisiones.

Cambiar nuestros modos de producir y de consumir

El 70 % de la tierra cultivable se destina a producir piensos y a alimentar el ganado, con lo que conlleva de consumo de agua (por ejemplo, producir un tomate cuesta 13 litros de agua; producir una hamburguesa precisa de ¡2.500! litros de agua...).

Si el desperdicio alimentario fuera un país, sería el tercero del mundo (tras China y Estados Unidos) en producción de emisiones contaminantes. No tirar alimentos es fundamental.

LA RED APHEIS: SALUD Y MEDIO AMBIENTE

Es un sistema de información europeo de profesionales sanitarios y expertos en calidad del aire que estudia la relación entre la contaminación del aire y la salud. La red comparte datos sanitarios y de contaminación para elaborar estudios epidemiológicos.

En su último informe, realizado en 26 ciudades europeas, 5 de ellas españolas (Madrid, Bilbao, Barcelona, Valencia y Sevilla), aporta datos como estos:

En Madrid, la reducción del nivel de las partículas gruesas en suspensión (llamadas PM10)  a 20 microgramos por metro cúbico (la media ahora son 37, casi el doble) evitaría 260 muertes al año y más de 500 hospitalizaciones.

CONCLUSIONES DE LA EVALUACIÓN PRELIMINAR DE LOS IMPACTOS EN ESPAÑA DEL CAMBIO CLIMÁTICO

El estudio, realizado por 50 autores y elaborado por la Oficina España de Cambio Climático con la colaboración de 400 científicos, ha sido dirigido por el profesor José Manuel Moreno, catedrático de Ecología de la Universidad de Castilla-La Mancha.

Estas son algunas de sus conclusiones (www.mma.es/oecc/pdf/conclusiones_impactos.pdf):

España será uno de los países más vulnerables al cambio climático (en los últimos cien años, mientras el incremento de temperatura global ha sido de 0´6 º C y en Europa de 0´95 º C, en España la temperatura ha subido 1´5 º C).

En el último tercio del siglo XXI la temperatura media podría subir hasta siete grados en verano y el nivel del mar un metro, según los cálculos más pesimistas.

A finales de siglo, la reducción global media de los recursos hídricos podría superar el 22 %, y las precipitaciones reducirse en un 8 %.

Los efectos sobre la salud humana incluyen un aumento de la mortalidad a causa del calor; un aumento de enfermedades transmitidas por parásitos (malaria) o por garrapatas (encefalitis).

En cuanto a los riesgos naturales, se prevé un aumento de los incendios forestales, el riesgo de aludes y corrimientos de tierras como consecuencia de la mayor inestabilidad de las laderas.

En el estudio se proponen algunas medidas de mitigación del impacto como:

La reconversión de determinados destinos y productos turísticos.

Ayudas públicas de tipo financiero o fiscal en inversiones en infraestructuras.

LA CUMBRE DEL CLIMA DE PARÍS, EL RELEVO DE KIOTO, EN  ALGUNOS ENLACES


http://www.eldiario.es/sociedad/Teresa-Ribera_0_463004337.html. El Acuerdo, comentado por Teresa Ribera, ex secretaria de Estado de Cambio Climático.




SABER MÁS: ALGUNAS PELÍCULAS SOBRE DESASTRES ECOLÓGICOS

La más impactante (por ser la más vista), es El día de mañana, de Roland Emmerich. Antes, en 1993, Tom McLoughling  dirigió The fire next time sobre los efectos del agujero de la capa de ozono. En 1987, Godfrey Reggio, puso en pie Powaqqatsi (Vida en transformación, en la lengua de los indios hopi), parte de una trilogía sobre el futuro del planeta Tierra.


MIS CONCLUSIONES DEL XII CONGRESO DE PERIODISMO AMBIENTAL. VALENCIA, noviembre 2017



El cambio climático es un feroz enemigo de la sostenibilidad.

El cambio climático no se refleja ni en la agenda política ni en la mediática. Hay falta de liderazgo.

Hay que movilizar a la sociedad y a la clase política. Comunicar para movilizar y dar esperanza. Nada moviliza más que las buenas noticias.

Hay que hablar de soluciones y de quiénes son los responsables. Identificar, señalar, combatir y desmontar los “micronegacionismos”.

Los periodistas quizá podamos, y debamos, por una vez, ser más activistas en este tema, y tomar partido.

El periodista debe educar (la información sola no es suficiente) al público sobre el cambio climático: con una perspectiva grande; evaluando tendencias de una manera crítica y dando contexto, contextualizando. Hay que vincularlo con la vida cotidiana: “A la gente no le importa el clima: le importan las cosas”, y buscar referentes cercanos.

Las redes sociales hoy son fundamentales.

La información ambiental cada vez está más esponsorizada. Los suplementos ambientales no salen si no hay publicidad.

El cambio climático no es SOLO energía y transporte.

El cambio climático interactúa con otros factores como el de los usos del territorio, el cambio de usos del territorio.

Hay que hablar de cambio GLOBAL y no tanto de cambio climático. El cambio global incluye más cosas que el cambio climático: por ejemplo, la pérdida de biodiversidad. Necesitamos muchas especies y muchas interacciones para mantener la funcionalidad y los servicios ecosistémicos. La naturaleza  funciona por “equipos”. Habrá nuevas relaciones e interacciones entre las especies.

En las migraciones hay multicausalidad. El IPCC (Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático) reconoce la naturaleza multicausal de las migraciones inducidas por el clima y la influencia específica de los factores socioeconómicos (incremento de la vulnerabilidad y la desigualdad social).

El cambio climático es un problema social, no ambiental. Solo con personas protegidas podremos proteger el medio ambiente. Justicia social como respuesta.

La agricultura puede resolver muchos de los problemas. Solo un pequeño porcentaje de la tierra es cultivable y, de ella, el 70 % se emplea para producir piensos y alimentar el ganado (producir un tomate cuesta 17 litros de agua. Conseguir una hamburguesa necesita ¡2.500! litros de agua). Hay que producir y consumir de una manera diferente. Si el desperdicio alimentario fuera un país, sería el tercero del mundo, tras China y Estados Unidos, en producción de emisiones.

Tenemos el conocimiento y la tecnología. Sin periodistas, sin científicos, sin expertos, no se puede divulgar nada. Hay que trabajar con amor y con autenticidad; transmitir verdad y mostrar la belleza en vez de la catástrofe.

El cambio climático es la noticia más importante: una cuestión de Estado, de agenda. Y sin embargo,  en una posible reforma de la Constitución no se habla del derecho al medio ambiente, a un patrimonio natural a salvo…

[Inédito, escrito en 2004 y revisado a la luz de la Cumbre del Clima en 2015, y en 2017, tras el XII Congreso Nacional de Periodismo Ambiental]