viernes, 1 de febrero de 2013

PATIOS ESCOLARES: UN LUGAR PARA LA EDUCACION AMBIENTAL




A finales de octubre de 1995 tuvo lugar en Eastbourne (Inglaterra) la I Conferencia Internacional Infantil sobre Medio Ambiente. Durante tres días, 800 delegados -con edades comprendidas entre los 10 y los 12 años- de 85 países, mantuvieron debates, expusieron sus proyectos y redactaron sus desafíos al mundo.

La conferencia se articuló en torno a tres ejes: la basura y el reciclado, los animales en peligro de extinción, y el desarrollo sostenible y los medios de comunicación. Las tardes se dedicaban a talleres relacionados con diferentes aspectos ambientales.

Uno de ellos se titulaba “Mejorar los patios escolares”. Lo impartía una arquitecta perteneciente a la asociación Learning Through Landscapes (Aprender a través del Paisaje): http://www.ltl.org.uk

La asociación, integrada por diferentes profesionales, (arquitectos del paisaje, paisajistas, jardineros, profesores...) preocupada por la infrautilización y el empobrecido entorno que rodeaba a los edificios escolares en el Reino Unido,  llevaba trabajando en el proyecto desde 1986, casi diez años antes.

De su experiencia surge el estudio “Lugares especiales, gente especial”, en 1994. Hasta entonces existía muy poca investigación sobre los niños y los patios de recreo, y casi ninguna que involucrara  a los niños en el proceso de investigación.

Lo que se plantean es si el diseño de los patios escolares y el modo en que estos se gestionan  tienen una influencia sobre las actitudes y el comportamiento de los niños y, si es así, por qué y cómo. Ayudados por especialistas en semiótica, llegan a la conclusión  de que los patios de recreo, por su diseño y el modo en que son gestionados, transmiten mensajes y significados a los niños que influyen en sus actitudes y comportamientos de diversos modos. Es lo que llaman el curriculum escondido de los patios escolares.

Por ejemplo, el elemento y la palabra “alquitrán”, presente en muchos de ellos de forma avasalladora, significaba para los niños un espacio duro de juego y, a la vez, juego duro. Se asociaba con juegos agresivos y con la dominación del espacio por parte de los chicos mayores o más fuertes. Incluso en aquellas escuelas donde el fútbol estaba prohibido simbolizaba un “lugar peligroso” porque todo lo que los niños podían hacer era correr, luchar o golpearse unos a otros.

Estéticamente, la apariencia les disgustaba porque lo veían como algo “feo, aburrido y negro”. Por el contrario, la hierba era símbolo de un espacio de juego agradable porque “cuando te caes, no te haces mucho daño”. Permite una amplia gama de conductas referentes al contacto físico blando: rodar, reptar... Y estéticamente, se considera una superficie amable.

Por otro lado, la encuesta demostró que los niños identificaban elementos tales como la basura, las verjas rotas o las pintadas como una manifestación de que “los adultos no se preocupan en realidad por el medio ambiente”. Para ellos implicaba  dejadez y una contradicción con lo que los mayores predicaban.

1997: I CONFERENCIA INTERNACIONAL SOBRE PATIOS ESCOLARES

En 1997 tiene lugar en Winchester (UK) la I Conferencia Internacional sobre Patios Escolares auspiciada por la OCDE (en concreto, el Centro para la Investigación y la Innovación Educativa que, en 1986, había lanzado en 12 países  la Red de Iniciativas sobre Medio Ambiente y  Escuela en un intento  de introducir la educación ambiental en el currículo escolar). Los 120 participantes de lugares tan lejanos como Noruega, Austria, Las Bermudas, Alemania,  Australia y Estados Unidos, entre otros,  ponen en común sus experiencias sobre el impacto del diseño, uso y gestión de los patios en la conducta de los alumnos; el desarrollo de las clases fuera de las aulas, las escuelas ecológicas, la agenda local 21 o la biodiversidad.

Ese mismo año, la ESSO, una compañía privada,  en colaboración con LTL publica un paquete con material didáctico diseñado especialmente para los colegios donde desarrolla 12 posibles actividades que pueden llevarse a cabo en un día tomando como base el patio escolar. También se publica, apoyada por el Gobierno británico “Patios escolares: una guía de buenas prácticas”.

El 3 de mayo de 1997 miles de escuelas en 11 países diferentes celebran el Día Internacional de los Patios Escolares   (Desde 1995, en que LTL en la U.K. junto con una escuela sueca y otra de Canadá, celebra el primer sábado de mayo el I Día Internacional de los Patios Escolares hasta la I La Semana Nacional de los Patios Escolares, en junio de 1999 en la UK).

12 ideas para actividades informales y extra-curriculares utilizando plantas en los patios escolares:

1.   Inicia un club de jardinería.
2.   Realiza una escultura o un laberinto con sauces/salgueras.
3.  Corta ramas de avellanos o sauces y deja al alumnado que construya chozas.
4.  Crea obras de arte efímero con flores, hojas y ramitas (collares, guirnaldas, cestas).
5. Diseña un área tranquila rodeada por plantas aromáticas (lavanda, romero, tomillo...)
6.   Planta flores de temporada y cuida de ellas.
7.   Haz cadenas de margaritas.
8.   Utiliza un árbol para jugar o para sentarte debajo.
9.   Recoge las hortalizas o la fruta que has cultivado.
10. Planta pequeños árboles o arbustos que sirvan de escondite.
11. Inventa juegos  con castañas de Indias, etc (medallones).
12. Organiza un picnic sobre la hierba o bajo un árbol. 

QUÉ SE ESTA HACIENDO EN ESPAÑA

En 1992 la Escuela Infantil Belén, de Granada, publica en forma de libro (agotado) su experiencia de tres años bajo el título “Algo más que un patio de recreo”. El subtítulo ya lo dice todo: “Del patio de recreo a la recreación del medio”. Se trata de acercar a los más pequeños a “ese espacio de la escuela, normalmente tan poco aprovechado y valorado” y convertirlo en un lugar de búsqueda, de aventura y de descubrimientos gozosos.



Según su experiencia, un espacio exterior bien estructurado debe brindar ocasiones para estar cerca o lejos de los adultos, para jugar en grupos grandes, pequeños, o aisladamente, si se prefiere.

Además, puede proporcionar experiencias como la observación de insectos u otros animales (pájaros, reptiles), la observación de fenómenos naturales, el juego con el agua y el barro; y elementos para trepar, saltar, correr, lanzar, subir y bajar,  que aportan vivencias muy gratificantes.

También puede ofrecer enormes posibilidades para preguntarse y comprender sobre acontecimientos cotidianos como el impacto ambiental de jugar al fútbol  (plantas tronchadas) o el de realizar una fiesta en el patio de recreo (papeles, bolsas de gusanitos...). Tel: 958 132 900. Blog: http://escuelainfantilbelen.blogspot.com.es

En el País Vasco, el CEIDA, Centro de Educación e Investigación Didáctico Ambiental, ha publicado materiales específicos sobre “El recinto escolar”. El recinto se puede mejorar, dice. Y propone diversas actividades y sugerencias: sustituir las verjas por setos de arbustos autóctonos, construir comederos para pájaros, colocar jardineras en las ventanas y pintar con murales los muros, planificar senderos y paseos por la escuela, crear un huerto o un estanque, colocar bancos de madera u otros elementos reciclados para permitir actividades sosegadas... Tel: 94 4114999. Correo-e: ceida-bilbao@ej-gv.es.

En Galicia, el Taller de Educación Ambiental “A Curuxa”, con el objetivo desde su nacimiento, en 1988, de mejorar el entorno del centro escolar e ir de lo particular a lo general: escuela, barrio, ciudad, etc, dispone de un vivero escolar de robles y crea y utiliza compost para fertilizarlo. Además, participa con otras organizaciones y colegios europeos en la conservación de ríos y en el ahorro energético. Correo-e: ies.arcebispo.xelmirez1@xunta.es.   

En Cataluña, en concreto en la localidad de Cornellà, en la provincia de Barcelona, se inicia durante el curso 1991-92 un Programa Integrado de Educación Ambiental que, a lo largo de cuatro cursos escolares, consigue implicar a todas las escuelas de educación infantil, primaria y secundaria, las escuelas de adultos y algunos centros de ocio y tiempo libre. Las actividades concretas de mejora del medio en los centros de enseñanza incluían la mejora de los espacios de uso común, entre ellos, los patios escolares. Jardineros y técnicos municipales colaborarán en el embellecimiento de estos espacios. Teléfono del Departamento de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Cornellà: 93 4758718.  La Vola, Equipo de Educación Ambiental,  fue la encargada de diseñar el programa. Correo-e: lavola@lavola.com.

En Segovia, en noviembre de 2000, el CPR (921 461991) organiza un Curso-taller con el objetivo de elaborar materiales para realizar eco-auditorías en los patios escolares.

Esto forma parte de un Plan municipal más amplio para 4 años y de lo que en toda Europa se conoce como el fenómeno de las Eco-escuelas (Eco-schools) desde mediados de los años 80. Esta campaña, que se desarrolla en 22 países europeos (http://www.eco-schools.org/html/spainfo-esp.htm) y casi 4.000 escuelas, pretende potenciar la educación ambiental en los centros escolares y sus entornos centrándose en tres temas básicos: el agua, la energía y los residuos.  En el cuestionario  de auditoría ambiental interna para eco-escuelas que se facilita en la sede española hay un apartado específico dedicado a “Jardines y otras zonas comunes “donde se hacen una serie de preguntas como: En los jardines y alrededores del Centro, ¿hay papeleras en número suficiente? En zonas con plantas interiores o ajardinadas, ¿se encuentran rotulados los nombres de las plantas y/o existen paneles informativos sobre la flora o fauna que albergan?¿Cuenta el centro con una zona de aparcamiento para bicicletas? ¿Se usa?¿Cuenta el centro con zonas ajardinadas propias? ¿Se ha cuidado la presencia de plantas autóctonas? ¿Se utiliza para el riego de las zonas ajardinadas agua reciclada? ¿Existen sistemas de captación de aguas pluviales para el riego de jardines u otros usos? ¿Se emplean para el riego sistemas de goteo de bajo consumo? ¿Cuentan los jardines con elementos de la naturaleza (bosque o zona ajardinada natural, pradera, huerto, invernadero, estanque, acuario, casetas para pájaros o similares) para la educación, observación y disfrute por parte de los escolares? En caso de existir huerto, ¿se practica la agricultura biológica? ¿Se utilizan en los jardines pesticidas y/o otros productos químicos de síntesis? ¿Los restos vegetales son utilizados para la elaboración de compost?

El material apareció en el año 2001 como fichas de trabajo con el nombre “Hagamos ambiental nuestro patio” (Cuaderno de actividades en torno al patio escolar).

En Cantabria, el C.P. Pablo Picasso de Laredo, tras tres años de preparación, inicia en el curso 1997-98 el proyecto de innovación educativa titulado “Por un colegio ecológico”. Su objetivo es poner en práctica un programa multidisciplinar e internivelar de EA  para conseguir hacer del centro una escuela ecológica.  En el patio, una placa declarando su compromiso: “En el día de hoy (13 de junio de 1997) los alumnos y profesores de este colegio nos comprometemos en la defensa de la naturaleza y el medio ambiente como medio de conseguir un mundo mejor”. Pero la conservación de la naturaleza no es su único reto: también están la racionalización del consumo y el buen uso del tiempo libre, con el concurso de las familias en visitas y paseos. Al taller de reutilización de materiales y de reciclado de papel se suman la revista Ecopicasso,  las I Jornadas ecológicas el curso 1998-99 bajo el lema “Ecologistas: compromiso activo” o la recogida de latas y cartuchos de impresora y la utilización de energía solar. Su proyecto obtuvo el premio especial en el V Certamen “Humanidad y Medio” convocado por el ayuntamiento de Camargo (Cantabria) durante el curso 1998-99. 
RECOMENDACIONES EN UN BORRADOR DEL MEC

En abril de 1998 el MEC (Ministerio de Educación y Cultura) elaboró un documento de trabajo con una serie de orientaciones y recomendaciones a la hora de diseñar y acondicionar los espacios exteriores de los centros escolares. A la hora de zonificar los espacios exteriores, además de las habituales pistas polideportivas, se contemplan áreas para juegos no reglados; zonas tranquilas y de descanso donde los alumnos puedan reunirse a charlar o estar solos; un área de actividades colectivas concebida a modo de agora, plaza o anfiteatro, que sirva como espacio de concentración en casos de evacuación de emergencia o en acontecimientos culturales escolares. Una zona para actividades artísticas, otra de horticultura y jardinería...

El borrador adjunta un ejemplo de ordenación del recinto escolar teniendo en cuenta las mejores ubicaciones según los usos y, sobre todo, el sentido común: P. e. Es aconsejable por razones de seguridad tener entradas independientes para vehículos y peatones. La zona de estacionamientos debe estar situada próxima a la calle de acceso para evitar recorridos interiores dentro del recinto escolar. La zona de porches (zonas exteriores cubiertas) debe estar próxima a las zonas de juegos y pistas deportivas sirviendo de acceso cubierto a dichas zonas desde el centro...

También se dan algunas cifras y datos, siempre a título orientativo y partiendo de la idea de que cada centro es un mundo: La puerta o verja de entrada será de 2'5 m mínimo para permitir el paso a los servicios y suministros o al coche de bomberos.

Debe preverse una superficie de porches de 1 m2 por alumno. La valla tendrá una altura mínima de 2'25 m. También se incluyen indicaciones sobre los costes: P. e. El costo del acondicionamiento exterior no debería suponer más del 15% del costo de inversión del edificio. O el costo del mantenimiento de los espacios exteriores no debería superar un 0'5% anual del costo total de inversión.

En cuanto a las especificaciones de materiales, se insiste en que estos deben ser sólidos y resistentes al uso y a la intemperie, antideslizantes y de fácil limpieza. Y, sobre todo, de bajo mantenimiento. Este debe ser acometido por los miembros de la comunidad escolar con la participación del ayuntamiento y la ayuda de empresas contratadas al efecto.

El objetivo final es que los espacios exteriores se conviertan en un recurso educativo y en una muestra de lo que es la propia institución escolar.

PATIOS Y  LITERATURA

En “Puente hasta Terabithia”, de Katherine Paterson, aparece una descripción sobre el juego en un patio escolar, que podría aplicarse a muchas escuelas del mundo:  “La escuela primaria de Lark Creek carecía de todo, especialmente de equipamiento para atletismo, así que a la hora del recreo, después de almorzar, los mayores se quedaban con las pelotas. Si algún chico de quinto empezaba el recreo con una pelota, seguro que se la quitaba alguno de sexto o de séptimo antes de llegar a la mitad. Los chicos mayores se adueñaban siempre del centro del campo de arriba para jugar a la pelota, mientras que las chicas exigían la pequeña superficie superior para jugar a la rayuela, saltar a la comba y andar por allí parloteando. De ese modo, los chicos de los cursos inferiores habían empezado con lo de correr. Se ponían en fila en la parte más alejada del campo de abajo, donde había barro o profundos surcos costrosos. Earle Watson, que no valía nada como corredor, pero que chillaba muy bien, gritaba “Bang”, y todos corrían hasta una línea que habían trazado con los pies en el otro extremo”.

UNAS SUGERENCIAS FINALES

Si el suelo es de cemento o alquitrán, suavizarlo redondeando los bordes y trazando una senda sinuosa para cruzarlo.
- El color azul y las plantas de estructura pequeña incrementan la sensación de lejanía.
En sitios pequeños, disimular los márgenes y usar líneas curvas o diagonales.
Tener en cuenta que donde no se proporciona un camino directo, este se abre ( los famosos atajos pisando el césped).
- No olvidar una pérgola para cobijarse del sol, un espacio para aperitivos o merendolas  y prever accesos para los minusválidos.
Pensar en plantas con hojas bonitas, árboles y arbustos con color en invierno, esculturas...
Diseñar las vallas y puertas con materiales locales y diseños tradicionales (investigar sobre costumbres populares).
Recordar la instalación de una pequeña fuente para beber y oír el sonido del agua.
El huerto debe estar cerca de la puerta de la cocina. Junto a él, el sitio para hacer compost.
Acordarse de poner un arenero para los más pequeños.
Los lugares tranquilos pueden incluir áreas de vida silvestre (prado, zonas de sombra, mesas y sillas, lugares para pintar...)
- Los lugares ruidosos pueden incluir un anfiteatro para bailar, tocar música, representar una obra de teatro, cantar...
¿Has pensado en una granja de gusanos que fabriquen compost con los residuos orgánicos (peladuras, espinas de pescado...)?
Contratar un paisajista profesional acostumbrado a trabajar con niños que dé forma a las diferentes ideas y las aúne de forma coherente.

BIBLIOGRAFÍA

- En Internet (en inglés): Greening Schoolgrounds. www.schoolgrounds.ca. Desarrollado en Canadá, contiene -entre otras cosas- una completa Guía para transformar los patios escolares.
- Schoolyard Habitats. http://www.nwf.org/nwf/habitats/schoolyard/index/html. En Estados Unidos.
- Boletín E-Scape de Learning Through Landscapes. Con el lema “trabajando para transformar el paisaje educativo”, contiene noticias, proyectos y críticas. Son 16 páginas de artículos, ideas prácticas e información sobre los patios escolares.


- Revista Ciclos de comunicación, interpretación y educación ambiental. El número 9, de junio de 2001, trata el tema de las ecoauditorías escolares. Información, también en inglés y francés, en: http://www.geaweb.com.


[Publicado en 2001 en las revistas Padres y Maestros y Educar Hoy]

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada