jueves, 12 de marzo de 2015

ANDARIEGAS: MARÍA MARTÍNEZ SIERRA, UNA MUJER POR CAMINOS DE ESPAÑA



En este mes de marzo, protagonizado por Teresa de Jesús, una andariega inquieta, es un buen momento para hablar de otras mujeres, más desconocidas u olvidadas…

“Este libro no es una autobiografía ni siquiera parcial” –comienza María Lejárraga, que firma con los apellidos de su marido, Gregorio Martínez Sierra. “Una mujer por caminos de España es un breve recuento de impresiones casi meramente pictóricas, recogidas durante unos cuantos años- de 1931 a 1938…”- dice.

Mis andanzas de propaganda

María cuenta cuáles son sus discursos y cómo se plantea su faceta pública (“Se trataba de hacer propaganda política”) entre 1931 (al instaurarse la República) y 1938 (ya durante la Guerra Civil): “Hablaré de la vida cotidiana, de su miseria, de su dolor, de cómo hay que vencerlos a fuerza de unión, de saber, de conciencia…hablaré a las mujeres, siempre a las mujeres, que son las que hacen el alma de los pueblos…”.  “Cuando hablo en un meeting nunca empiezo hasta que una sutil telepatía me da el tono en que he de comenzar, hasta que una mirada o dos o tres han dicho: “Nos fiamos de ti”.  … “Hablo, más que como en un meeting, como en una escuela…mi propósito, siempre que hablo en público, es lograr que los que están oyendo entren en sí mismos y hallen dentro de sí y por sí la razón o el error de lo que les propongo”.

En La Mancha, en 1932; en Almansa: “Hay que unirse, hay que comprender por qué y para qué nos hemos unido, hay que ser leales a la unión, hay que ayudar a los hombres a romper las cadenas y a salir del pantano, hay que aprender”.  En el Ateneo de Cartagena (El anuncio: “La compañera María Martínez Sierra dará esta noche en el Ateneo una conferencia con el tema  “Por qué soy socialista”. No faltar”): “Soy socialista por puro realismo…Soy socialista, en primer lugar, porque me espantó el drama de la clase media: médicos, profesores, ingenieros, arquitectos, periodistas. La inquietud (económica)…”. En Granada, como candidata, en 1933, “por primera vez van a ser electoras las mujeres”. “Vengo de propaganda electoral…No encontré mujeres a quienes convencer. Porque en Granada y su provincia la mujer no existe…Socialmente no existe. No cuenta; jamás se le ha ocurrido que pudiera contar. Ni a ella ni a nadie…Nadie había pensado en utilizar para nada la fuerza formidable del elemento femenino”.  En Castril, un pueblo del altiplano de Granada. “A Castril me tocó ir de propaganda electoral en octubre de 1933”. Loja, Alfacar, “un buen rato de argumentos materialistas – vamos a echar la cuenta juntas para que os convenzáis- que son los más eficaces para convencer  al sexo femenino que tan errónea fama tiene de soñador, sentimental e ilusionista”.

A Granada de nuevo a celebrar el Primero de mayo de 1934 con sus electores (a pesar de haber perdido las elecciones en noviembre de 1933). Va con Fernando de los Ríos y Ramón Lamoneda (a él le dedica Una mujer por caminos de España, “A Ramón Lamoneda, mi compañero de diputación y preocupación por la trágica provincia de Granada, político sincero, hombre honrado y amigo leal”), los tres con acta de diputados socialistas. “Yo, en este haz, represento el realismo”.  Por la noche, les invita a su casa García Lorca y toca al piano, solo para ella, “unas cuantas canciones que he recogido últimamente por esos caminos de Dios”. Nunca más le vuelve a ver.

A La Rábida, un pueblecillo al sur de la provincia de Granada, donde están “los ojos más hermosos de la tierra”, pero con tracoma, “conjuntivitis purulenta, plaga y maldición de la costa mediterránea”. Allí habla a las mujeres de las bondades del saber leer. “ El saber leer sirve para todo: sirve, en primer lugar, para ya que han nacido los hijos, aprender a criarlos, a limpiarles los ojos siquiera dos veces al día con agua y no con saliva, para que no tengan legañas ni tracoma; a frotarles el cuerpo, si el jornal no da para comprar jabón, con agua también, hay tanta en el mar, y arena fina de esa  que parece oro que está en aquel remanso de la orilla, lo mismo que frotaríais un caldero de cobre, hasta que reluzcan de limpios, a peinarles las greñas…El leer sirve para aprender a ser personas, para darse cuenta de cómo es el mundo…”.

En El Ferrol, en primavera, durante la Cuaresma de 1936 en un mercado “en el cual acostumbraba a distribuirse y venderse la pesca”. Les dice: “No hay que dejar de ser cristiano para ser socialista…Leed el Evangelio, y entenderéis lo que en lenguaje más parecido al vuestro, intentamos deciros…las Epístolas…”.

“Guardo grata memoria de una reunión en la Casa del Pueblo de Águilas, provincia de Murcia…”.

En un pueblo pequeño de los alrededores de Madrid. “Por razones de familia, estuve en él repetidas veces durante mi juventud…”. “Sus antiguos conocidos no nos tienen simpatía alguna”- me dijeron mis compañeros de propaganda”. Ella empieza dirigiéndose a los niños. “Empecé a hablarles de sus derechos. ¡Los derechos del niño, oh Ginebra!, la limpieza, el alimento suficiente, la ropa bastante, la escuela risueña, el hogar tranquilo, a satisfacción del padre, el buen humor de la madre, la esperanza, ¡la seguridad! De llegar a ser hombres y mujeres que sirviesen para algo, ¡para mucho!, en el mundo y gozasen la vida que es buena para quien la sabe buscar y dominar…Todo esto que os acabo de decir quería habérselo dicho a vuestros padres y a vuestras madres, pero da lo mismo: vosotros se lo diréis por mí, vosotros reclamaréis todos los días…Y, a fuerza de oíroslo decir y repetir, vuestros padres, que para ellos se resignan a la pobreza sin esperanza, seguramente s decidirán, por vosotros, a pensar que puede haber un camino que os lleve a vida más grata…, puede que hasta digan: “ Si ese camino existe, vamos a buscarle”.

En un pueblo de Asturias, oficia de oradora junto a Matilde de la Torre y Dolores Ibarruri (Pasionaria)… “No tengo la elocuencia tribunicia de Matilde de la Torre, su filosofía, su profundo sentido de la Historia; no tengo el entrañable fervor de Pasionaria, su fe en la teoría y en la jerarquía…”. Pero ella también tiene su modo: “Sé que, cuando hablo, con frecuencia muevo a reír y a llorar sobre la misma frase, y más especialmente a los hombres que a las hembras…todavía no he llegado a comprender por qué…”.

Firmado en Niza en 1949, cuenta en su prólogo -para “la versión norteamericana”-  algo sobre su infancia “feliz y llena de curiosidad”.

“Antes de los cuatro años, me veo leyendo…una Guía de balnearios de España…¡Lo que habré yo leído de los cuatro a los siete años!...hasta los siete no estudié lecciones…mi madre me puso en las manos mis dos primeros libros de texto, una Geografía y una Historia Sagrada…Los inviernos de su infancia desde los cuatro años  a los dieciséis, los vivió en la ciudad, en casa de su abuelo…Hacia 1880, la llevaba todas las tardes a dar un paseo por las afueras…[En la adolescencia] trabé conocimiento y entrañable amistad con mi padre. Primero habíase trasladado a un pueblo al pie de la Sierra de Guadarrama, Buitrago…De casi todos aquellos colegios y asilos [de la periferia de la capital] llegó durante los últimos lustros del pasado siglo, a ser médico [mi padre]”.

A pesar de no ser “autobiográfico”, descubrimos en cada capítulo breves notas sobre su vida. En el primero, por ejemplo, escribe: “Mi padre era médico rural…Mi madre, mi única maestra- que hasta que tuve que estudiar carrera no he ido jamás a escuela ninguna…leyendo vorazmente como siempre he leído…Entre doce y trece años, por azar, conocí a Pablo Iglesias…oí por primera vez la tremenda palabra “socialismo”…La primera Casa del pueblo en que entré fue la de Bruselas, teniendo ya más de veinticinco años (Ignoraba yo entonces que tal institución existiese en España…Hasta que acaeció la República, ingresé en el partido socialista, y empecé en 1931 mis trabajos de propaganda, no conocí la emocionante red de Casas del Pueblo españolas…Bélgica fue mi iniciadora en el socialismo), en un viaje de estudios que me tuvo un año entero fuera de mi patria, corriendo Europa ( Yo corría desde por la mañana a cumplir mi deber visitando escuelas , tomaba notas, redactaba apuntes; en las horas libres, visitaba museos; algunas noches, iba a algún espectáculo)…Fui en mi juventud, de los veintitrés y los treinta y tres, maestra de escuela en uno de los barrios populares de Madrid”.

En el tercero, “Guardia de honor”, dirigiéndose a los asistentes a una conferencia suya en el Ateneo, empieza: “Voy a hablar de mí misma…Soy la hija mayor de un médico que trajo al mundo a otros siete varones y hembras…”.

En el décimo, titulado “La Pasión de Cristo, proceso político”,  narra: “De los quince a los veinte, la casa de mis padres, en la cual habitaba la mitad del año, estaba situada en el atrio mismo de la parroquia…el párroco me enseñó latín…el sacristán me daba los pedazos de caña que servían para alisar los largos y brillantes tirabuzones…tenía mi Cartilla de rezos, mi Misal, mi Manual de administración de Sacramentos, sabía de memoria la liturgia de entierros y bautizos , el color de los ornamentos para cada domingo del año…”.

En el capítulo XII, Tres voces de mujer, explica: “Pasé todo el año 1935 recorriendo prisiones para confortar a los compañeros encarcelados [tras la revolución de octubre de 1934]  y trabajando en los Comités formados para auxiliar a las familias de los muertos y los presos, asegurar la defensa ante los tribunales de los procesados y facilitar la huida al extranjero de los perseguidos”.

En el décimo tercero, relata: “Cuando el 17 de octubre de 1936 salí de mi casa de Madrid camino de Berna, a cuya Legación había sido destinada como Agregada Comercial…”.  También habla de uno de sus sueños: “vivir en la ciudad y tener un jardín como en el campo, como en la infancia”. 

En el décimo cuarto, ensalza y agradece a Bélgica: “Pensaba detenerme allí una semana. Estuve seis meses…desde noviembre de 1937 a abril de 1938…Acogiste a los niños españoles no como  a refugiados…sino como a hijos propios…No escribían: “los señores en cuya casa vivo, tienen…” sino “tenemos…”…No les consintió que olvidaran ni un solo día que eran españoles…más de cuarenta meetings y fiestas brillantemente organizados para recoger fondos”.

Así narra sus andanzas esta andariega, otra mujer inquieta y vagamunda- como decían de Teresa de Jesús.



viernes, 27 de febrero de 2015

MONTSERRAT DEL AMO Y GILI. Una biografía a través de sus palabras

Ayer, 26 de febrero, murió en Madrid a los 88 años, una estupenda narradora oral, maravillosa conversadora e inteligente desarrolladora de conflictos, pegados a la realidad.

Sus cuentos, su escritura toda está basada en observar. “Yo no presento temas (la droga, la convivencia, la democracia…), sino personajes… Busco calidad literaria” -son algunas de sus máximas.

RECUERDOS DE INFANCIA: UNA FAMILIA DE LIBREROS Y EDITORES

“Empecé a leer por mi cuenta novelas de aventuras…En los tres años de la guerra me lancé a leer vorazmente. Leía en las colas de la cárcel; y en las colas para comprar comida; y en el sótano, bajo los bombardeos…Julio Verne, Karl May y, en seguida, Dickens. También Robinson Crusoe y La isla del tesoro…Uno de mis libros preferidos fue A través del desierto y de la selva, de Sienkiewicz”.

“Mis hermanas [es la más pequeña de 9 hermanos] no habían estado como yo a los nueve años en la cola de la cárcel para llevar ropa y comida a su padre aguantando miedos e insultos, ni habían jugado en el sótano con los evacuados de Navalcarnero bajo los bombardeos, ni se habían peleado por las últimas cebollas del mercado”.

“Después de la guerra, a los doce o trece años, empecé a ir al teatro de verdad con frecuencia. La primera obra que vi representada fue La vida es sueño. Vivíamos entonces en la calle de Villalar, en el barrio de Salamanca…Me impresionaron especialmente Nuestra ciudad, de Thornton Wilder, que plantea el tema de la muerte, y La herida del tiempo, de Priestley, historia de la descomposición de los ideales y el fracaso personal de todos los miembros de una familia a través del tiempo…Las funciones de teatro son el mejor recuerdo que tengo de los años de colegio, casi el único bueno”.

“Montse debe llevar las cuentas de la librería”

“A los quince años (1942) fui a caer a la Escuela de Comercio…Estudié el Peritaje de la Carrera de Comercio, tres años en el colegio y después en la escuela estatal, y empecé el Profesorado Mercantil, que me negué a terminar después de la muerte de mi madre (+ 1947) y la publicación de mi primera novela   [Hombres de hoy, ciudades de siglos. 1948].

ESCRIBIR

“Tengo siempre varias ideas bullendo en mi cabeza…Primero aparecen los personajes, después invento la trama argumental…Antes me documento a fondo… Escribo deprisa, como al dictado, cinco, seis horas al día por lo menos…No escribo nunca por la noche. Así, hasta tener treinta o cuarenta folios. Los tres o cuatro primeros capítulos del relato agotan mi impulso inicial…Cuando la historia está escrita, corregida y en limpio (El título es lo último que decido), es cuando me planteo en qué editorial, en qué colección me parece que ese libro puede llegar a un mayor número de lectores…”.

Sus favoritas: La piedra y el agua y La casa pintada.


“La piedra y el agua es la crónica de una crisis familiar…Fue una dura prueba. Estaba sola, me enfrentaba a los finales de mi familia (su padre había muerto un año antes). Creo que en este volumen  hay mucho de los míos y de mí misma”.

Rastro de Dios

“Nace del deseo de escribir mi propio cuento de Navidad, yo que tantos y tan bonitos había escuchado y leído”.

“Es el primer libro de verdad que tuve” -cuenta Paloma Díaz-Mas en su obra Como un libro cerrado (Anagrama, 2005), de recuerdos literarios. “Debió de regalármelo algún amigo de la familia cuando hice mi primera comunión, es decir, cuando yo tenía siete años…La historia estaba escrita en un lenguaje sencillo y hermoso y aún hoy me conmueve; y, sobre todo, iba acompañada de unas bellísimas ilustraciones de Dora Roda…”.

Paloma coincidió años más tarde con Montserrat del Amo en la Facultad de Filología, “entonces era una autora bastante conocida”. Pensó en abordarla y pedirle que le dedicara su primer libro de verdad, pero no se atrevió. “Y me quedé sin decirle lo agradecida que estaba por haber escrito ese libro…”.

Seguro que hoy tiene, como yo -que estuve un día en su casa y me regaló un libro suyo sobre la pandilla de los Blok (siempre he pensado por qué esa colección,  y la de Oscar, de Carmen Kurtz, no  estaban, al menos, al nivel de la serie Los cinco de Enid Blyton…) -un recuerdo para ella.


Y POR SI QUIERES SABER MÁS…

http://www.cervantesvirtual.com/bib/bib_autor/Montserrat/. Página de la autora en el Centro Virtual Cervantes

http://www.conoceralautor.com/entrevistas/ver/MjEwNg==.  Entrevista a Montserrat del Amo.

Vocación y oficio: Montserrat del Amo, por Rosario Hiriart. Anaya, Madrid, 2000.

(Muchas de las citas están tomadas de este libro. Gracias).


jueves, 26 de febrero de 2015

OLIVER SACKS: GRATITUD EN LA HORA DE LA MUERTE

Hace casi dos años, publicó un artículo al filo de los 80 años en el que se mostraba emocionado por iniciar una nueva década, que su padre - muerto a los 94-, había definido como una de las mejores de su vida.


Ahora, a los 81, nos revela que le quedan pocos meses de vida y, a pesar de ello, su sentimiento predominante sigue siendo el de la gratitud y el agradecimiento por lo que ha recibido y lo que le ha sido dado. Un ejemplo de positividad y  de disfrute hasta el final.


UN ANTROPÓLOGO EN MARTE. Un ejemplo de escritura y vida


Oliver Sacks, neurólogo, considerado “uno de los grandes escritores clínicos del siglo XX”, narra en este libro la experiencia de 7 de sus pacientes. “Me he quitado la bata blanca…y me he dedicado a investigar las vidas de mis pacientes tal como son en el mundo real…siete metamorfosis provocadas por el azar neurológico…”. Su método ha sido el de escucharles para ayudarles a reconstruir su mundo -según el modo “empático” de G.K. Chesterton, el escritor creador del  personaje/detective del “Padre Brown”.

Con su descripción de casos, Olvier Sacks nos ayuda a ponernos en los “zapatos” de otros  para entender mejor. A valorar lo que, de siempre, hemos dado por bueno: “Es mejor ver que no ver”. Pero, ¿en todos los casos…? A veces no es tan fácil ni tan simple.

Por ejemplo, un ciego casi de nacimiento que recupera la vista. Pero, contra lo que pudiera parecer -de ahí el calificativo de “paradójico”- este hecho no es automático ni sale gratis: hay que “pensar más deprisa”, comprender las expresiones faciales, entender las distancias, el tamaño, la perspectiva… “Nosotros -los videntes- vivimos en el espacio y en el tiempo; los ciegos solo viven en un mundo de tiempo”. La nueva situación supone estrés, y voluntad, y capacidad, de adaptación.

A pesar de todo, Sacks habla del potencial “creativo” de la enfermedad y de la plasticidad del cerebro para adaptarse a condiciones difíciles. Lo que otros llaman “la imaginación de la naturaleza”. Como le dijo  en una ocasión un fisioterapeuta: “El sistema nervioso crea sus propios caminos”.

El caso del pintor ciego al color

Este es el caso de otro de sus pacientes, el señor I. Este le escribe a primeros de marzo de 1986:  

“Soy un artista de bastante éxito que acaba de cumplir 65 años…El 2 de enero de este año iba conduciendo mi coche y choqué con un pequeño camión…En la sala de urgencias del hospital de mi barrio me dijeron que sufría una conmoción cerebral. Mientras me reconocían la vista descubrí que era incapaz de distinguir las letras o los colores…ESTOY COMPLETAMENTE CIEGO AL COLOR…Mi perro marrón es gris oscuro. El zumo de tomate es negro…”. El color había desaparecido “no solo en la percepción, sino también en la imaginación y en la memoria”.

Tras una mentalización y adaptación, el señor I. decidirá que si no puede pintar en color, pintará en blanco y negro. Unas gafas especiales con una longitud de onda determinada le ayudan a percibir mejor los contrastes (aunque no le devuelven el color. “Los colores son construidos por el cerebro” -explica Sacks).

Con el paso del tiempo, el pintor desarrolla una aguda visión nocturna y aprende a valorar un mundo “de pura forma, sin la confusión que aportan los colores”.

Otros casos que aparecen en el libro son: la vida de un cirujano con síndrome de Tourette, una enfermedad “desinhibitoria”. O el pintor de un solo cuadro, el artista de la memoria Franco Magnani, que consigue pintar de memoria su pueblo de infancia, desde todos los ángulos posibles - sin verlo.

Oliver Sacks, de forma amena y divulgativa, nos hace entrar en sus casos clínicos, y entenderlos.  A sus más de 80 años sigue teniendo la pinta de un niño travieso, una especie de “pitufo” sin gorro.

Ahora, al saber que le queda poco de vida, mi estima por él crece. Siempre he admirado a las personas apasionadas de su trabajo, de su vocación, sea el de recomponer las líneas telefónicas, de arquitecto paisajista o de cómico. Ahora, además, tenemos su última lección de vida.

“Deseo, en el tiempo que me queda, estrechar mis amistades, despedirme de las personas a las que quiero, escribir más, viajar si tengo fuerza suficiente, adquirir nuevos niveles de comprensión y conocimiento”.

Quizá le veamos en El Jardín Botánico de Nueva York, “mi lugar favorito para pasear y pensar” o junto a un lago, un río o una piscina, “pues casi siempre pienso en el agua”…

PARA SABER MÁS



http://www.youtube.com/watch?v=P0ZS-k_mno4. Entrevista en RTVE. Oliver Sacks o la complejidad de la mente.

miércoles, 28 de enero de 2015

TALLERES DE ESCRITURA (4). ERRORES MÁS FRECUENTES A LA HORA DE ESCRIBIR


A lo largo de estos diez años de talleres, he ido tomando nota de los errores más habituales en los textos que recibo.

Son fundamentalmente ortográficos (acentuación, signos de puntuación) y gramaticales (concordancia, laísmo). Por si os sirve, y para tenerlos en cuenta, ahí va un listado de los que más se repiten:

  1. Sí, adverbio afirmativo, siempre se acentúa. La conjunción condicional Si…, nunca. Ej: Sí, dijo ella con determinación. Si me das un euro, te compro el periódico.
  2. Acentuación de más, adverbio, frente a mas, conjunción, que sustituye a pero, sin embargo. Ej: Es más alto. Se lo creyeron; mas (pero) les costó.
  3. Mí se acentúa cuando es pronombre personal (Por mí…); no cuando es un adjetivo posesivo: mi perro.
  4. Tú se acentúa cuando es pronombre personal (Tú, dame esto). No, cuando es adjetivo posesivo (tu perro).
  5. Los adjetivos (determinantes) demostrativos NO se acentúan (este, ese, esa). Los pronombres demostrativos, tampoco.
  6. Se, pronombre, no se acentúa (Se pasó de la raya). Sé, del verbo saber, sí (Sé una cosa).
  7. Repasar la diferencia entre por qué (interrogativo), porqué (sustantivo = motivo), por  que (relativo) y porque (conjunción causal). No son lo mismo.
  8. Es diferente el “sino” de “Si no me das esto…”.
  9. Solo: Ya no se acentúa en ningún caso (antes se diferenciaba el adverbio “sólo” (=solamente) del adjetivo “solo” = sin compañía).
  10. Fue ya no se acentúa. Es un monosílabo.
  11. Los puntos suspensivos (…) solo son  3. Siempre (no tantos como cosas pensabas citar…).
  12. En castellano, los signos de admiración y exclamación son dos, diferentes, uno al principio y otro al final (¡!, ¿?).
  13. Vigilad las concordancias.
  14. Gente: Se considera un sustantivo colectivo (como familia, rebaño, etc). Cuando funciona como sujeto, el verbo debe ir en singular. P.e: Esa gente nos está masacrando (NO están).
  15. El águila, pero La hermosa águila y Esta águila. Con nombres femeninos que empiezan por “a” tónica, va el artículo masculino “el”, pero con cualquier otro determinante, o si va precedido por un adjetivo, se usa el artículo femenino que le corresponde.
  16. Es necesario/a. El adjetivo necesario/a concuerda en género y número con el sujeto. “Es necesaria la lupa”. “Es necesario un cuaderno”.
  17. Quien: No lleva tilde cuando funciona como relativo. P.e: Ganó el premio quien (el que) mejor lo hizo.
  18. Frío y Día: Se acentúan siempre. Es un hiato y cada vocal pertenece a una sílaba distinta: frí-o, dí-a.
  19. Deber/Deber de. No significan lo mismo. “Deber de” indica que no estás seguro.
  20. El guión. La forma de escribirlo en el teclado es ALT+0151 o bien CONTROL+ Guión situado a la derecha del teclado. En Word, se encuentra en Insertar/Símbolos, incluido el de la Ñ. (Gracias, Susana, por la aportación).
  21. O sea se escribe separado, en frases explicativas.
  22. La segunda persona del singular del pretérito perfecto simple (en tiempos, indefinido), no lleva “s”. Se dice: comiste, dijiste, hablaste.

martes, 30 de diciembre de 2014

TALLERES DE ESCRITURA (3). 10 LECCIONES DE PEROGRULLO

En los diez años que llevo haciendo talleres de escritura, hay 10 puntos en los que incido siempre, adornándolos con nuevas citas que refuerzan la misma idea. Son estos:



1   LLEVAR UN CUADERNO

Lo que José Luis Sampedro llamaba un “P.D.A.”, papel de apuntar, un “ordenador de bolsillo”. O el móvil…
Como dice Antonio Muñoz Molina: “Hay que tener un cuaderno, hay que llevarlo siempre a mano…No se busca un cuaderno porque se sienta la necesidad o el deseo de escribir algo. Se escribe algo porque se tiene un cuaderno…”.
“Las ideas se cogen o se pierden”. J.L. Sampedro.
“Todos debiéramos apuntar nuestras reflexiones. No por lo que valgan, sino porque dan lugar a otras”. Carmen Martín Gaite.


2. APRENDER A MIRAR


La mirada ha de ser una mirada consciente, activa, atenta a los detalles, inquisidora, que se haga preguntas. Curiosa.
“El más largo aprendizaje de todas las artes es aprender a ver”. J. de Goncourt.
“La escritura primero es mirar”. Mercedes Cebrián.
“El arte está en la mirada. No es la cosa, es la mirada”. Miquel Barceló.
“La mirada no es solo visual: intervienen los oídos, el olfato, el gusto, el tacto”. Marcos Díez.
Un ejercicio interesante es recorrer un camino que hagamos habitualmente pero prestando toda nuestra atención, viéndolo con ojos nuevos. Nos sorprenderá.
“Si observamos la calle, sin prisa, sin encontrar nada que nos impacte, significa que no sabemos mirar”. Georges Perec.
“Observa larga y minuciosamente…Cada día ves más”. David Hockney.
“Hay que saber mirar con intensidad”. Luis Landero.
“Afortunados quienes ven cosas hermosas en lugares modestos donde otros no ven nada”. Camille Pisarro.

3   UTILIZAR LA PALABRA JUSTA (Y DESTERRAR LAS PALABRAS BAÚL)

Miguel Delibes cuenta que él aprendió el uso de la palabra justa en un curso de Derecho Mercantil impartido por “don Joaquín Garrigues”.
“Leyendo a Garrigues –recomendaba a quienes requerían su consejo- aprenderán a valorar  los adjetivos y a escribir con las frases justas, claramente y con sencillez”.
“La palabra exacta…Ser preciso”. J. Renard.
“…la palabra justa que diga, exprese y sugiera”. José Hierro.
“Siempre sobran palabras. Siempre menos es más”. Ana Mª Matute.
 “Decir demasiado es el peor defecto de un escritor”. Kirmen Uribe.
Enlazando con ello, No utilizar palabras comodín o palabras baúl, que –creemos- sirven para todo o contienen todo, como “tiene, hay, era, tema, cosa, etc”, y que empobrecen el discurso o el mensaje. Buscar sinónimos en un diccionario.

4   RELEER EL TEXTO EN VOZ ALTA

    Parece una tontería, pero al leer nuestro texto ya terminado en voz alta, nos damos cuenta de dónde necesitamos coger aire (y poner pausas); nos apercibimos de las frases demasiado largas, de la pérdida de ritmo, de cadencia, de fluidez…
“Leo en voz alta cada frase que escribo para asegurarme de la musicalidad”. Michel Rostain.
“Si un cuento funciona en la prueba de la oralidad, puede que no sea un mal cuento”. Antonio Pereira.

5   AUTOCORREGIRSE

Es la única manera de aprender: Poner atención en nuestros errores y enmendarlos.
Una ver terminado, es necesario revisar el texto con esmero. Es importante memorizar los errores gramaticales y ortográficos para no volverlos a cometer.
Es imprescindible utilizar bien los signos de puntuación. Estos son como los intermitentes del coche: con ellos decimos cómo queremos ser interpretados.
No es un desdoro consultar un diccionario o la web de la RAE, www.rae.es, para cualquier duda.
“Yo creo que el estilo se hace con la expresión, hablando; escribiendo, con los puntos y las comas”. Juan Ramón Jiménez.
“Corregir, corregir, corregir. Yo no soy escritor, soy corregidor”. J. Marsé.
“Lo más importante es borrar, tirar y tachar; corregir”. Ignacio Martínez de Pisón.

6    LLEVAR UN DIARIO
    
    No hace falta contar todo lo que te ocurre. Puede ser un Diario “de escritor”, como decía Donoso Cortés. Una especie de Cuaderno(s) de todo, que escribió Carmen Martín Gaite, con frases, reflexiones, ideas que te vienen a la mente…de donde echar mano.

7   ESCRIBIR TODOS LOS DÍAS

Aunque no tengas ganas, aunque no se te ocurra de qué… Es un ejercicio de disciplina. Invéntate una pasión, una obsesión, un reto que te anime a ello. Cualquier excusa es buena. Lo que más te preste.
“Aunque no tenga nada que escribir, siempre me siento unas cuantas horas al día ante mi mesa, a solas, para concentrarme”. Raymond Chandler.

8    PRACTICAR LA AUTOFICCIÓN

Antonio Muñoz Molina le dijo a un aprendiz de escritor, preocupado porque la imaginación no era lo suyo: “Si no puedes inventar, cuenta lo que te pasa”.
En nuestra vida, en la de nuestra familia, en la de las personas que nos rodean, hay cientos de hechos interesantes de los que somos testigos, susceptibles de  ser narrados. Ellos pueden ser el principio de un relato o de una novela.
“La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla”. García Márquez.
"Recordar es siempre desfigurar e imaginar”. Manuel Vicent.

9    ENGANCHAR DESDE LA PRIMERA FRASE
      
     Hay que conquistar al lector desde la primera frase. Esta no necesita ser muy barroca ni rebuscada, pero sí crear expectativas para enganchar al lector. Lo último es resultar aburrido.
     “Los peces y los árboles se parecen”- así inicia Kirmen Uribe su novela Bilbao-New York-Bilbao. Dos nombres y un verbo, todos sencillos: pez, árbol, parecerse…Pero crean intriga y ganas de seguir leyendo para enterarse de cuál pueda ser esa  paradójica relación.

    INVESTIGAR, REFLEXIONAR, AUTOANALIZARSE

Todas ellas son tareas imprescindibles en cualquier trabajo de escritura.
Documentarse, conocerse a un@ mism@ y pensar.

ALGUNOS LIBROS

El Robinson urbano. Antonio Muñoz Molina.
Cuaderno de todo. Carmen Martín Gaite.
Bilbao-New York-Bilbao. Kirmen Uribe.


Próxima entrada: Talleres de escritura: Errores más frecuentes




martes, 23 de diciembre de 2014

AMM, COMO LA SOMBRA QUE SE VA: DE NUEVO, LA MAESTRÍA, EL OFICIO, LA DIGNIDAD

La última novela de Antonio Muñoz Molina (Úbeda, Jaén, 1956) es ensayo y es novela; es autobiografía y es crónica. Es investigación y recreación. Es reflexión y autoanálisis; observación y documentación.


Cuenta los procesos, el making of, que se junta a las propias reflexiones y análisis sobre su vida. “Pensaba que mi vida ya estaba hecha…Yo no me daba cuenta de lo joven que era…Un adolescente tardío…Veía películas (Vas al cine para dejar de existir) y leía libros para esconderme en ellos, para quedar absuelto de lo mediocre de la realidad y de mi disimulo y cobardía”.

A la vez, está llena de música y arte (“El arte enseña a mirar: a mirar el arte y a mirar con ojos más atentos el mundo”), como todas sus novelas, regalándonos a sus lectores “sus lugares más queridos”.

Con frases reveladoras: “Una cara se olvida antes si no se han encontrado sus ojos…En los ojos está la identidad de una cara”… "Cambiar la cara de un hombre es cambiar su destino”; o afortunadas: “La cara tan pálida como cera cruda…”.

En Como la sombra que se va, narra el proceso de escritura; lo que va uno aprendiendo, de sí, de los otros, del mundo, a medida que escribe. “La novela se ha  ido haciendo sola con la riqueza ilimitada de lo real y con los espacios en blanco que no siento ninguna tentación de rellenar, las zonas de sombra…La novela se hace con todo lo que sé y con todo lo que no sé”.

Al hilo de la reconstrucción de los diez días que el asesino de Martin Luther King, James Earl Ray, pasó en Lisboa en 1968, una Lisboa que él mismo tuvo que visitar, en 1987,  para poder acabar su segunda novela, El invierno en Lisboa.

Escribiendo aislado de los otros, como ha aprendido a hacer, concentrado, ensimismado, viviendo en el libro que está escribiendo, “intoxicado, poseído”…

SI QUIERES SABER MÁS…




http://www.elmundo.es/magazine/2004/227/1075476779.html. Entrevista.

http://ficcionesdeloreal.blogspot.com.es/2013/06/mi-antonio-munoz-molina-un-escritor-que.html. 

LA MÚSICA DE MUÑOZ MOLINA

https://www.youtube.com/watch?v=86CiUURjC5k. Gerry Mulligan Quartet con Chet Baker. Stardust.

https://www.youtube.com/watch?v=TmD16eSy-Mg. John Coltrane, A love supreme, 1964.

https://www.youtube.com/watch?v=_9JMzFoehd4. Brussels in the rain, Paquito D´Rivera.


viernes, 21 de noviembre de 2014

84, CHARING CROSS ROAD, UN LIBRO DE CARTAS DELICIOSO


Fue publicado en Nueva York por primera vez en 1970 pero a España su traducción no llega hasta 2002 en Anagrama, 30 años más tarde.

El título alude a una librería de segunda mano en Londres, Marks & Co., y a la calle en que está situada, el número 84 de Charing Cross Road.

La relación epistolar comienza un 5 de octubre de 1949 entre la “señorita” Helene Hanff, residente en la ciudad de Nueva York, en la calle 14 East 95 th St., y la librería Marks & Co. 

En ella se describe como “una escritora pobre amante de los libros antiguos” que busca “ejemplares limpios de segunda mano…a un precio que no rebase los cinco dólares por unidad”.

El F.P.D. de la primera carta de respuesta se convierte en Frank (P.) Doel a partir del primer envío de un paquete de comida, coincidiendo con la Navidad de 1949. (Por unos amigos, “la remitente” se había enterado de que en Inglaterra existía el racionamiento tras la guerra. Este dura, de hecho, hasta 1953).

A partir de ahí, la relación se personaliza y se va convirtiendo en ayuda y complicidad durante los casi 20 años que dura, sin que sus protagonistas lleguen nunca a conocerse. (Su viaje, finalmente, a la librería, ya cerrada, se producirá en 1971, viaje que relata en La duquesa de Bloomsbury Street. Su interlocutor había muerto el 22 de diciembre de 1968, tras más de 40 años trabajando en la librería).

Poco a poco van surgiendo las confidencias: “Nunca fui a la universidad…tengo un gusto muy especial por los libros gracias a un profesor de Cambridge llamado Quiller-Couch…con uno de cuyos libros fui a dar en una biblioteca cuando yo tenía diecisiete años”.

Helene se define como “una lectora/escritora de guiones que trabaja en casa”, “Visto jerseys apolillados y pantalones de lana…mi mesa plegable de baratillo…tres estanterías”. Vive en la planta baja de “una casa de cinco pisos de ladrillo oscuro”. “Apenas gano 40 dólares semanales revisando guiones”- escribe en 1951. “Escribiendo para la tele Las aventuras de Ellery Queen (guiones de crímenes)”. En 1952 cuenta que le han subido a 250 dólares por guión (de Ellery) y, en 1953, que deja de emitirse la serie. “Escribo dramatizaciones de la historia de América”- cuenta en 1959. “Vendí un relato corto al Harper´s Magazine…Ahora quieren que les escriba un libro con la historia de mi vida (carta de 2 de febrero de 1961)”. “Estoy escribiendo ¡mi cuarto libro!, un libro de historia (de América) para niños (en 1964)”. “Toda mi vida me he visto obligada a ocupar cochambrosas habitaciones amuebladas y cocinas con cucarachas- escribe en 1956 en víspera de su desalojo y traslado definitivo a 305 East, 72nd St.

También habla de su relación con los libros, su uso y manejo: “Me encantan esos libros de segunda mano que se abren por aquella página que su anterior propietario leía más a menudo…Me encantan las inscripciones en las guardas y las notas en los márgenes…Pienso marcarlo a conciencia con suaves indicaciones a lápiz, para atraer la atención de un amante de los libros aún por nacer sobre los mejores pasajes…Va contra mis principios comprar un libro que no he leído previamente…Cada primavera hago una limpieza general de mis libros y me deshago de los que ya no volveré a leer”.

Uno de ellos, Vidas, de Walton, le proporciona una idea para “dramatizar incidentes de las vidas de gente famosa”, a petición de un programa de televisión. Y así, guioniza el episodio de John Donne (un poeta inglés del siglo XVI) raptando a la hija de su patrón… y consigue venderlo.

Sus opiniones

Dice que odia las novelas (“A mí no me gustan las ficciones…Soy una apasionada de los libros escritos por testigos oculares”), pero le encanta Orgullo y prejucio, de Jane Austen. “No me gusta Blake; tiene demasiadas visiones”. “A Donne hay que leerlo en voz alta”…

Sus intenciones si visitara Londres en 1950

Viajera “literaria”, expresa en varias ocasiones cuáles serían sus primeras visitas si “fuera” a Londres:

“Quiero ir caminando hasta Berkeley Square [Walpole y el personaje de Wodehouse, Bertie Wooster, vivieron ahí], bajar luego por Wimpole Street [Wilkie Collins y Elizabeth Barrett fueron algunos de sus moradores famosos], estar un rato en el interior de la catedral de San Pablo, donde predicaba John Donne, sentarme en el escalón donde Isabel se sentó cuando se negó a entrar en la Torre, y cosas así”. “Me gustaría ir en busca de la Inglaterra de la literatura inglesa”-resume la ciudadana de Filadelfia habitante de Manhattan.

También le interesan: “el metro, las antiguas escuelas de derecho Mayfair, el lugar donde estaba el Globe Theatre…Knightsbridge…[barrio residencial]”.

En 1956, anuncia que quiere conocer la librería (Marks & Co.), “y San Pablo, y el Parlamento, y la Torre, el Covent Garden y el Old Vic (teatro), y a la anciana señora Boulton (autora del mantel bordado a mano que le envía el personal de la librería).

Este está integrado (además de por Frank Doel)  por: Cecily Farr, Megan Wells, George Martin +1952, William (Bill) Humphries y Janet Pemberton, como queda constancia en la tarjeta que le adjuntan junto al mantel de hilo irlandés -en correspondencia por sus envíos de huevos frescos o en polvo, jamón, carne y conservas,  mientras dura el racionamiento en Inglaterra.

Su juicio sobre 84 Charing Cross Road: “A nice little short story”

Ella siempre la consideró así: “un agradable relato corto”. De hecho, pensaba que estaba escribiendo un relato para la revista  The New Yorker.

Algunas curiosidades sobre Helene Hanff

Nacida el 15 de abril de 1916, en 1949, cuando comienza la relación epistolar,  que en 1970 se publica en forma de libro, tiene 33 años.

En 1961, escribe sus memorias tituladas Underfoot in Show Business.

Fumadora y aficionada a los martinis, murió a consecuencia de la diabetes en 1997 a los 80 años en una residencia para ancianos de Manhattan.

El edificio de apartamentos donde vivió, 305 East 72 nd Street (Upper East Side), ha sido llamado Charing Cross House en su honor.

Participa en La hora de la mujer en la BBC de 1978 a 1985,  charlas en la radio de 5 minutos sobre diferentes temas (recogidas en 1992 en Letter from New York).

En 1975, la BBC produce un telefilme basado en su libro 84 Charing Cross Road. En 1981,  el libro es llevado al teatro. Y en 1987, al cine (La carta final, título en español).


En España,  en 2004, Isabel Coixet adapta la versión teatral de James Roose Evans, con Carme Elías como Helene Hanff  y Josep Minguell en el papel de Frank Doel.

En 2011, Stephen R. Pastore publica una biografía basada en sus entrevistas con la autora.


PARA SABER MÁS

http://www.independent.co.uk/news/people/obituary-helene-hanff-1267169.html. Obituario en el diario The Independent, por James Roose Evans, director teatral.


http://www.youtube.com/watch?v=gKRfT8niLnY. Where Helene Hanff lived.

ALGUNOS TÍTULOS SOBRE LIBROS DE CARTAS ESTUPENDOS

Cartas a Théo, por Vincent Van Gogh.

Correspondencia entre Carmen Martín Gaite y Juan Benet.

Correspondencia entre Miguel Delibes y Josep Vergés.

Puedo contar contigo. Correspondencia entre Carmen Laforet y Ramón J. Sender.

Correspondencia entre Flaubert y George Sand.

Correspondencia entre Hermann Hesse y Stefan Zweig.

La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey, por Mary Anne Shaffer.

Cartas de la guerra, de Lobo Antunes.

Bajo el sol. Las cartas de Bruce Chatwin.

OTROS LIBROS DE CARTAS EN MI BLOG