jueves, 24 de enero de 2013

SALUD PÚBLICA Y CONTAMINACIÓN QUÍMICA: "EL TEMERARIO E IRRESPONSABLE ENVENENAMIENTO DEL MUNDO"



En 1962, Rachel Carson con su libro Primavera silenciosa ya alertaba sobre el peligro de la proliferación de productos químicos sin control. Llamaba al DDT el “elixir de la muerte” y a los insecticidas, biocidas. “Por primera vez en la historia del mundo, todo ser humano está ahora sujeto al contacto con peligrosos productos químicos, desde su nacimiento hasta su muerte…Un insecticida corriente para uso doméstico está compuesto de perclóricos…Otros preparados, asimismo con destino al hogar, contienen dieldrín, aún más tóxico…El alcance de la peligrosa interacción de los productos químicos es poco conocida aún”.

En 2002, cuarenta años después de su advertencia, se firma un Convenio para la erradicación de los 12 productos químicos más peligrosos, los llamados contaminantes orgánicos persistentes (COPs). Lo firman 120 países, entre ellos España. Los COPs son: dioxinas, furanos, DDT, PCBs, clordano, heptacloro, aldrín, dieldrín, endrín, mirex, toxafeno y hexaclorobenceno. Hidrocarburos clorados y pesticidas muchos de ellos. Algunos de sus efectos: daños en el hígado, esterilidad, tumores o afectación del sistema nervioso.

En Europa hoy existen más de cien mil sustancias cuya inocuidad en el organismo no ha sido testada antes de lanzarse al mercado. En diciembre de 2006 se aprobó la normativa europea REACH (registro, evaluación y autorización de sustancias químicas), -mucho más descafeinada de lo previsto en un primer momento por las presiones de la industria química-, que obliga a las industrias químicas a demostrar que las sustancias que están comercializando son seguras para la salud pública.

El 1 de junio de 2008 la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos (ECHA, en inglés, (http://echa.europa.eu) comienza a funcionar para el prerregistro de sustancias ya existentes y registro de las nuevas. Su cometido principal consiste en evaluar y controlar los riesgos de los productos químicos, proporcionando apoyo científico y técnico para la aplicación del reglamento REACH. A partir de esa fecha, cualquier empresa europea que fabrique o importe una tonelada o más de cualquier sustancia química ha de registrarla en la ECHA.

En 2009, se añaden otras 9 sustancias a la primitiva lista de 12 COPs. Son los polibromodifeniléteres (PBDE), el hexabromobifenilo, la clordecona, el alfa-hexaclorociclohexano, el beta-hexaclorociclohexano, el lindano, el pentaclorobenceno y el ácido sulfónico de perfluorooctano, sus sales y el fluoruro sulfonil de perfluorooctano (PFOS). Los PBDEs son un grupo de pirorretardantes utilizados en asientos y reposacabezas de automóviles, en sofás y colchones. Los PFOS, repelentes de agua tierra y suciedad, se encuentran -entre otros- en materias textiles, alfombras, tapicería y espumas de extinción de incendios.


Cada vez son más frecuentes en los medios las noticias que tienen como protagonistas diversos productos químicos: titulares sobre el síndrome de sensibilidad química múltiple (SSQM); pinturas tóxicas en juguetes, leche adulterada con resinas en China, agricultores que trabajan con pesticidas en sillas de ruedas en Reino Unido…Conocer las interacciones y aplicar siempre -en cualquier caso- el principio de precaución debieran ser premisas irrenunciables. La salud del mundo está en juego.

[Comunicación para el VIII Congreso de APIA, en 2008].



viernes, 11 de enero de 2013

CÓMO GREG (HEFFLEY, el del Diario de Gregg) FUE A HOLLYWOOD


The Wimpy Kid Movie Diary. How Greg Heffley Went Hollywood, aún no está traducido al castellano, lo mismo que The Third Wheel, séptimo título de El diario de Greg, (en inglés Diary of a Wimpy Kid).

El diccionario define wimp como: “una persona que muestra miedo o timidez”. Y el adjetivo “wimpy” como: “miedica, cobarde, debilucho…”. Sin embargo, cuando interrogas  a sus lectores sobre cómo es Greg, la primera palabra que suele aparecer es “vago”.

A la pregunta de por qué les gusta Greg y sus libros, dicen *: “cuenta historias divertidas”, “resuelve algún problema que él tiene”, “cuando estoy triste me pone contento” o “cuenta historias y problemas con sus compañeros de clase”. No parece ser un niño modelo: “Es perezoso, aburrido, vago…”. Y, sin embargo, conecta con sus lectores.

En The Wimpy Kid Movie Diary, su autor, Jeff Kinney, intercala fotos y viñetas con textos sobre el proceso de convertir un libro en película. Una versión libre del título podría ser -siguiendo algunos lemas comerciales- “Greg, la película”.

En el libro se narran detalles y curiosidades de su traslado al cine tales como: que se hicieron 10 borradores (drafts) antes de empezar a filmar.  O que el director de la película, Thor Freudenthal, de niño, también llevaba un diario con ilustraciones, lo mismo que Greg.
Luego, se hizo una búsqueda del protagonista por todo Estados Unidos, incluso a través de una página web: “Los actores deben ser capaces de manejar el diálogo y tener  don para la comedia irónica”-eran algunos de los requisitos.

Zachary (Zach) Gordon, de once años, de California, consiguió el papel. Quizá tuviera algo que ver el dibujo que envió, donde se leía -abajo, en la esquina derecha- “mi deseo de cumpleaños es conseguir el papel”.
Lo siguiente era encontrar a su mejor amigo, Rowley Jefferson en el libro: En Rhode  Island encuentran a Robert Capron. Pero, ¿habrá química entre ellos? Sí, la había.

El director les pidió que escribieran un texto desde el punto de vista de  su personaje para que ambos  se metieran en su papel. El de Zach comenzaba: “En la escuela secundaria soy el único estudiante maduro y normal…”. El de Robert, hacía hincapié en que a su personaje le gusta divertirse, que sus padres son ricos y por eso viaja mucho, y en que considera a Greg un gran amigo, aunque a veces no estén de acuerdo en algunas cosas.
Después vino buscar el lugar donde se desarrollaba la historia. En los libros no se nombra a ninguna ciudad o estado en particular. Al final, la elegida fue Vancouver, en Canadá, llamada la “Hollywood del norte”.

A continuación, tuvo lugar la lectura del guion con todos los protagonistas, y la participación en diferentes actividades para ir conociéndose y haciendo “familia”.
Hubo que acometer otras cosas: vestir a las niñas de diferente manera (en los libros solo se diferenciaban por el tipo de pelo). Buscar el pedazo de queso adecuado (el ganador fue un queso suizo luego recreado por ordenador). Crear el vestuario de cada personaje, encontrar y adaptar el colegio (se pintan las paredes con los colores dorado y azul del colegio Westmore, se recrea el despacho del señor Winsky  y  diseñan incluso un periódico escolar y el libro anual). Decidir el pelo de Greg llevó un buen rato. También tienen que desarrollar momentos que en el libro ocupan un par de viñetas, como la representación de la obra El Mago de Oz o la composición del tema que canta Greg. Incluso debieron inventar algunas situaciones nuevas para que la película “fluyera” mejor.

En el libro, además, se explican trucos y efectos especiales de la película, cómo se hicieron.
Se revela que las casas de Greg, Rowley y Fregley son casas reales que prestaron algunas familias de Vancouver. El equipo las “tunea” para adaptarse a lo que aparece en el libro. Los dormitorios se decoran según los gustos de los personajes y sus aficiones. En el caso de Rowley, dinosaurios y astronautas forman parte de su habitación junto a un poster de su cantante favorito, Joshie. El diario de Greg fue uno de los elementos más difíciles de “fabricar”. Tardaron semanas.

En el libro se cuenta, también, todo el proceso de producción de la película hasta llegar al público. Y se mencionan brevemente algunos detalles sobre su secuela y segunda película, Las reglas de Rodrick.
El NACIMIENTO DE UN WIMP (monigote)

Greg Heffley fue creado en un pequeño apartamento de Massachusetts en enero de 1998- cuenta su autor, Jeff Kinney, nacido en Maryland en 1971. Un monigote a lápiz en un pedazo de papel. “Greg es una versión exagerada de mí mismo”- confiesa Kinney a Elisa Silió (El País. Babelia, 15.12.12).
A la hora de escribir,  Kinney está  muy atento a lo que ocurre a su alrededor: “Siempre tengo a mano el móvil y si hay algo que me llama la atención- una frase, una situación, una broma…- lo apunto para no olvidarme”.

Anécdotas seguro que no le faltan. En la actualidad, Kinney tiene dos hijos: Will, de 10 años, casi la edad de Greg, y Grant, de 8. Entrena a su equipo de baloncesto y es monitor de scouts. Además, diseña y desarrolla juegos educativos on line.
EL WIMPY EN ESPAÑA

La editorial Molino empezó a publicar en 2010 Los diarios de Greg en castellano.
En 2014 su autor dice que vendrá a España a presentar sus libros. Sus lectores esperan que, antes, ya estén traducidos los que faltan.

*Gracias a mi sobrino Víctor por su ayuda.

miércoles, 2 de enero de 2013

LEYENDO LIBROS PROHIBIDOS

En Estados Unidos, en 2012, se celebró la 30 edición de la Semana de los Libros Prohibidos que, cada octubre, celebra en las bibliotecas públicas la libertad de leer y reivindica la libertad de lectura. El inicio de un nuevo año puede ser un buen momento para revisar algunos clásicos…


La primera vez que leí sobre la “Semana de los Libros Prohibidos” y accedí a  la lista de los “proscritos o vetados”, no me lo podía creer: allí estaban Tom Sawyer y Huckleberry Finn junto a La cabaña del tío Tom, escrito en 1852; Un mundo feliz, de Aldous Huxley; Matar un ruiseñor, de Harper Lee (de esta, solo había visto la película, que me parecía una joya). Y algunos otros títulos de literatura juvenil que eran, para mí, libros “de canon”, como Julie y los lobos, La gran Gilly Hopkins o Anastasia Krupnik.
Los motivos de “ser excluidos” iban desde “utilizar lenguaje ofensivo, a ser sexualmente explícito; contener  escenas de racismo, violencia, u homosexualidad,  y no ser adecuado al grupo de edad”.

Decidí hacer una segunda lectura de algunos de los títulos o autores, a ver si es que se me había pasado algo la primera vez...
Lois Lowry (www.loislowry.com). Serie Anastasia


Recordaba haberme reído mucho la primera vez que leí Anastasia. Se hablaba de cosas importantes con desenfado y buen humor. Comenzó a escribir la serie en 1979 hasta 1995.

En su página web, comenta que el tema general en su obra es “la importancia de las conexiones humanas; el papel que los humanos juegan en las vidas de otros seres; la necesidad vital de las personas de ser conscientes de su interdependencia, no solo de unos con otros, sino con el mundo y el entorno”. Para ella, los niños “aún pueden ser afectados por lo que una escribe” por contraposición  a los adultos, a quienes la literatura,  los libros, no les hacen cuestionarse nada habitualmente.


Nacida en 1937, en la actualidad vive sola en Cambridge (Massachussets, USA) con su gata Lulú y un terrier tibetano, de nombre Alfie. Su segunda pareja, durante treinta años,  Martin, murió en 2011. Tiene cuatro nietos y en 1998 escribió su autobiografía, Mirando atrás (Looking Back).
De pequeña -cuenta- hacía “la del medio”, entre su hermana Helen y su hermano John. Eso la permitió ir un poco a su aire. “Era una niña solitaria que vivía en el mundo de los libros con mi vívida imaginación”.

En 1977, con 40 años, publica su primera novela, A Summer to Die (Un verano para morir), inspirada en la historia de su hermana mayor, que falleció de cáncer con 28 años, en 1962.
Sigo pensando que la serie Anastasia es estupenda.

La gran Gilly Hopkins y Katherine Patterson (www.terabithia.com )
 
En una entrevista,  la autora confiesa que escribe el libro tras ser madre adoptiva durante dos meses. Pensó: ¿Cómo sería ser un niño adoptivo? ¿Cómo me sentiría si el resto del mundo pensara que soy una persona “desechable”? Más adelante, revela: “Nunca pienso en los personajes como “modelos” de algo, sino que los veo como personas en circunstancias difíciles”.
Preguntada precisamente por el lenguaje “no políticamente correcto” en la obra, comenta: “Gilly es una niña perdida, enfadada con el mundo, que miente, roba, intimida y desprecia a aquellos que son diferentes o a quienes percibe como más débiles. Alguien como ella no exclama: ¡Caracoles!, cuando se siente frustrada”.
En cuanto a su obra más conocida, que también ha sido vetada en muchas bibliotecas, Un puente a Terabithia, explica que surgió en un momento muy especial: la mejor amiga de infancia de su hijo David, Lisa Hill, había muerto a los ocho años víctima de un rayo; por otro lado, ella misma había sido diagnosticada de cáncer esa primavera; escribir el libro le sirvió como una manera de enfrentarse a su propia muerte.

Tras recibir el Premio Hans Christian Andersen (considerado el Nobel de la Literatura Infantil y Juvenil),  la autora manifestó en un Congreso en Nueva Delhi: “Si tienes amigos en otro país, no puedes desear hacer daño a su nación”. Los libros sobre otras personas -es imposible tener amistades en todos los países del mundo- son un sustituto para “entrar en la mente de gente distinta y ver las cosas de modo diferente”.
Patterson, nacida en China en 1932, quien de niña quería ser “estrella de cine o misionera” (como sus padres), tras la II Guerra Mundial, en la que Japón invadió los lugares donde ella había vivido, pasó cuatro años en Japón; allí llegó a amar el país y a sus gentes. “Dad a los niños libros que tengan el poder de curar”.

La gran Gilly Hopkins aborda la evolución y el cambio de comportamiento de una niña “airada” al encontrarse con firmeza y cariño por parte de una mujer nada convencional.
Julie y los lobos y Jean Craighead George (www.jeancraigheadgeorge.com )


Recuerdo el libro como la historia de una niña que se desenvuelve en un ambiente hostil sin ayuda de los adultos. Un relato sobre el coraje y la supervivencia.

Respondiendo a las cartas de sus lectores, Jean cuenta: “La idea se me ocurrió cuando estaba en Barrow, Alaska, escribiendo por encargo para una revista. Cuando llegué, los científicos estaban estudiando los lobos  y desentrañando sus códigos de comunicación”. Ella aprendió a desarrollar ese lenguaje con una loba y, cuando regresó a casa, se puso a escribir sobre “una niña perdida en la tundra que salva la vida gracias a poder comunicarse con los lobos…Así es como escribo: voy a los lugares, conozco a la gente, los animales, el paisaje y el tiempo (atmosférico). Luego, vuelvo a Chappagua, en el estado de Nueva York, y escribo”.
Jean nació en una familia de naturalistas y tuvo una infancia “gloriosa” -según sus palabras: trepando a los árboles, haciendo anzuelos de pesca con ramitas, remando, comiendo plantas silvestres…Ya de adulta, en su hogar llegó a tener 173 animales, entre búhos, petirrojos, gaviotas y tarántulas. Muchos de ellos se convirtieron en personajes de sus novelas. De hecho, El graznido del cuervo, está “dedicado a Crowbar, Nueva York, Chicago, Cro-Magnon, Jerry y todos los maravillosos cuervos que he tenido o conocido”. En muchos de sus libros, utiliza sus propias aventuras y recrea “esos maravillosos días” andando por las montañas, de camping por los bosques y en contacto con la naturaleza. “Los animales son hermosos y sabios”.

Son los niños, precisamente, quienes aprecian que no haya adultos en sus libros. Así se lo han comunicado en más de una ocasión.
Otros libros prohibidos

El llamado Índice de Libros Prohibidos, que empezó con la Inquisición católica y siguió -hasta 1966- añadiendo títulos, tenía en su listado, entre otros:

-       El Lazarillo de Tormes.

-       Los Ensayos, de Montaigne.

-       Pamela, de Samuel Richardson.

-       Emilio, de Rousseau.

-       Rojo y Negro, de Stendhal.

-       Los Miserables, de Víctor Hugo.

-       Las novelas de George Sand (como Indiana, o Lélia).

-       Madame Bovary, de Flaubert.
En el siglo XX, un caso muy mediático fue el de los Versos satánicos de Salman Rushdie;  un edicto religioso (fatwa) le condenaba a muerte al considerar a su libro blasfemo contra el Islam. Menos conocido es el caso de la escritora bengalí Taslima Nasrim, que recibió amenazas de muerte tras publicar Vergüenza en 1993.

La excusa de leer “un libro prohibido” puede servirnos para recorrer la literatura universal intentando ver con los ojos de otros para defender la libertad de lectura.


jueves, 27 de diciembre de 2012

PAVEL, DESPUÉS DE PRAGA

Cuando estuve en Praga, pregunté por libros de Ota Pavel (en inglés) en las principales librerías. Solo había uno, de Penguin Modern Classics, y lo compré, pese a que tenía el mismo título que mi ejemplar en castellano. Pero, al contrastarlo, relato a relato, pude ver que, en la versión inglesa,  faltaban algunos y había otros nuevos. ¡Qué felicidad! Yo, que buscaba en castellano el segundo título con relatos autobiográficos, La muerte de los ciervos hermosos, y el relato estaba en la versión inglesa junto a otros, también desconocidos para mí, como El pez más caro de Centro Europa; Al servicio de Suecia; Carpas para la Wehrmacht; Pescado seco; Conejos de ojos sabios y Big Water Tramp (La vagabunda de los océanos?(La anguila).


En ellos nos vamos enterando de más detalles sobre la infancia, los personajes y los lugares que poblaron la vida de Ota Pavel (Ver: http://quefluyalainformacion.blogspot.com.es/2012/05/ota-pavel-lo-mas-hermoso-de-mi-vida-el.html. CÓMO LLEGUÉ A CONOCER A LOS PECES, de Ota Pavel).

The death of beautiful deer (una traducción personal)

“A los tres hermanos nos encantaba el entorno alrededor del Castillo de Krivoklat…Papá había descubierto esa región siguiendo su olfato… en los años 30. Allí pasamos nuestras primeras vacaciones… en una mágica casita de campo (cottage). Tenía un horno para hacer pan; un sótano lleno de leche, mantequilla y manteca; un granero con una vaca y una montaña de patatas; incluía un bosque lleno de setas y nubes de pescado en las claras aguas, que podíamos ver desde la ventana. Era el paraíso”.
Pero ese paraíso iba a transformarse en el infierno para los judíos de Bohemia con Hitler. “En el tercer año de la guerra, mis hermanos Hugo y Jirka fueron  convocados a un campo de concentración. “Los chicos necesitan comer antes de irse. Deben comer carne otra vez” -dijo papá. Traeré algo de pescado o de carne”. Papá tenía prohibido andar en bicicleta excepto para ir al trabajo; tampoco podía abandonar su lugar de residencia sin permiso. Y menos aún, pescar”.

La caza furtiva estaba castigada con la muerte. Sin embargo, Leo Popper se arriesgó por sus hijos y consiguió cazar un ciervo. “Mamá lo marinó en un barril y preparó salchichas y filetes, sus especialidades, para mis hermanos. Se cebaron para soportar los años en los campos de Terezin, Auschwitz y Mauthausen; las marchas agotadoras con tiempo helado transportando piedras, y otras delicias imaginadas para ellos por los alemanes. Hugo regresó más o menos bien, pero Jirka, que había estado en Mauthausen, pesaba solo 40 kilos y durante seis meses murió de muchas formas antes de empezar a vivir de nuevo. Nunca habló mucho sobre lo que le ocurrió. Solo una vez, dijo: “Ese ciervo me salvó la vida. Quizá esos últimos pedazos de carne sustanciosa fueron suficientes para hacerme durar hasta el final”.
Pavel sigue narrando, sin enjuiciar, solo describiendo. Quizá sea esta aparente frialdad, este distanciamiento,  lo que nos haga más impresión.

En El pez más caro de Centro Europa narra una experiencia divertida: cómo su padre, vendedor de aspiradoras y frigoríficos, paga con la misma moneda al “vivo” que le vendió un estanque sin carpas. Por el mismo precio, él le venderá un frigorífico que es solo fachada. “Ambos parecen estupendos, pero no tienen nada dentro”-concluye el padre, zanjando la conversación telefónica.
Al servicio de Suecia cuenta como su padre, gracias a la venta de aspiradoras Elektrolux, “fabricadas en Suecia”, conoce al retratista pragués Vratislav Nechleba y  maniobra para pedirle un retrato de la mujer de su director general, que le tiene obnubilado. Le lleva a pescar y este pasa un día estupendo junto al río Berounka, pero ni por esas pintará “esas anchuras”. Solo su récord de ventas de aspiradoras le librará de ser despedido.

Carpas para la Wehrmacht comienza: “Al principio de la ocupación confiscaron el estanque de papá en Bustehrad. ¿Cómo puede un judío criar carpas?-preguntó el alcalde…Cuando llegaron los alemanes, confiscaron las carpas”.
La familia se traslada de Praga a Bustehrad para estar cerca del estanque de su padre. “Día y noche, papá se acercaba al estanque”. Guardaba un poco de pan para echárselo a las carpas. Pero un día, antes de Navidad, el padre es llamado al campo de concentración. No quiere dejar las carpas a los alemanes, así que, una noche roba su propio pescado y lo lleva, vivo, a casa. Ese invierno cambiarán las carpas por comida a comerciantes y granjeros de la zona. “Fue mi Navidad más abundante”- certifica el escritor.
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Mientras estuve en Praga, un día cogí el metro para acercarme al nuevo cementerio judío. Sabía que en él estaban enterrados Kafka y Pavel. Era domingo, pero apenas me crucé con dos o tres personas paseando por las avenidas principales. A la entrada había un pequeño puesto de flores y compré dos, rojas: una gran margarita para Kafka (en realidad, una gerbera) y una rosa para Pavel. Justo al entrar, un cartel señalaba, a 250 metros, la tumba de Kafka. Me costó más encontrar la de Pavel. Había que dar la vuelta al letrero. Le habían dejado castañas y pequeños muñecos: un pez  (qué lástima, no se me ocurrió…), así como notas en papeles desteñidos. Yo también le dejé una: “Gracias por tus libros”.
Otro día, subí al tren en la estación Smíchov con destino Karlstein. Quería ver con mis ojos el río Berounka, protagonista de tantos relatos. No me interesaban el castillo ni el pueblo: solo el río. Anduve a lo largo de la carretera, ida y vuelta, intentando imaginar uno de sus días de pesca desde un pequeño bote o metido en el río con botas altas de goma, en puro disfrute…


+ En 1986, el director checo Karel Kachyna dirigió la película Sueños prohibidos protagonizada por Leo Popper, un representante de ventas de Electrolux que tiene que sacar adelante a su familia. http://mubi.com/films/forbidden-dreams .
+ Tras volver de Praga, me enteré de que Max Brod esperaba cada día a Kafka, a las dos en punto, en la torre de la Pólvora.

+ En octubre de 2015, Sajalín Editores saca la primera edición de Carpas para la Wehrmacht, nuevos relatos de Ota Pavel, en castellano. Toda una alegría para mí.




viernes, 21 de diciembre de 2012

FINALIZA EL "AÑO HIERRO"

Un sello de correos, nuevas antologías, cursos; recitales, encuentros, mesas redondas, paseos…Santander, Madrid, Getafe y Valencia llevan a cabo más de una veintena de actos para recordar al poeta pintor en 2012.


José (Pepe) Hierro nació en Madrid el 3 de abril de 1922 (en la calle Andrés Borrego, 16). Un Tauro. A los dos años, la familia se traslada a Santander por cambio de destino del padre, empleado de telégrafos. (Dice Carlos Galán, director del Ateneo de Santander: “Su primer alojamiento fue en El Sardinero, cerca de la Fuente de Cacho, y no lejos de la que andando el tiempo, sería su casa de verano, en la Colonia de los Pinares, en unas casas baratas de protección oficial, en un quinto piso sin ascensor...Luego, vivió en la Cuesta de la Atalaya y, definitivamente, en la calle Vargas, número 9...”).
 
 
Su madre había nacido en Santander. De allí será su mujer, María de los Ángeles, y allí nacerá alguno de sus hijos. Por eso dirá: “Me he considerado siempre de allí...Viví en Cantabria hasta los 17 años de forma continuada, y después de un tiempo fuera, retorné”.

En Santander realiza los estudios primarios en el colegio de los Salesianos. (En 1936, con catorce años, recibió en El Ateneo Popular de Santander un premio destinado a menores de dieciocho años. Entre sus lecturas, Peter Pan y El alcázar de las perlas, de Francisco Villaespesa). Terminada la educación primaria, opta por la Escuela de Peritos Industriales para estudiar perito electro-mecánico. Pero al estallar la guerra civil, ha de interrumpir los estudios (“Cuando empieza la guerra española tengo 14 años...”). En 1937 detienen a su padre, “republicano de Azaña”, y, como cabeza de familia, él ha de ponerse a trabajar. Su primer empleo será el de peón cilindrador en una fábrica de botas de goma.

Durante los años de la guerra, por su casa de la calle Vargas, número 9  (4º piso) pasan muchos amigos para saciar su apetito con los platos de alubias que les ponía doña Esperanza, la madre de Pepe.

En esta época, dos hechos van a marcar su vida de manera fundamental: la amistad con el poeta Jose Luis Hidalgo (1919-1947) y el descubrimiento del libro Poesía Española. Antología (1915-1931), publicado por Gerardo Diego en 1932.

“Nuestras primeras lecturas podían reducirse a estos poetas: Lorca, Alberti, Gerardo Diego, Jorge Guillén, Pedro Salinas y acaso Villalón, Aleixandre y Cernuda”.

Tras el fin de la guerra en 1939, es detenido el 13 de septiembre, acusado de pertenecer a una organización clandestina de ayuda a los presos, además de ser miembro de la “Unión de Escritores y Artistas Revolucionarios”. Su primer poema “Una bala le ha matado”, había aparecido publicado en 1937 en el número 26 de la revista CNT, de Gijón. Con el nombre José H. Real también había publicado en el Romancero General de la guerra de España. “Es corriente decir que los primeros versos que se escriben son versos de amor, dedicados a alguna muchacha, rubia o morena, de quien estamos enamorados o de quien creemos estar enamorados. Pero en nuestro caso nunca fue así. Hicimos sonetos a una naranja, a un rombo, versos libres a una langosta... Con ello ahogábamos nuestro corazón, el dolor provocado por una guerra brutal que conmovía nuestras almas adolescentes...Durante la cárcel, mi filosofía consistía en pensar que todo momento, bueno o malo, es irrepetible, y por lo tanto, aquello que estaba yo viviendo, un día lo añoraría por duro que fuera. En todo caso, yo sabía que aquello era irrepetible”.

En enero de 1944, sale en libertad definitiva. Su padre, detenido en 1937 y excarcelado por enfermedad en 1941, muere dos meses más tarde.

Entonces, el poeta José Luis Hidalgo, que está en Valencia, le llama. Para poder subsistir allí, tendrá que realizar numerosos trabajos: palero, moldeador, listero, transportista de leña a domicilio, comisionista para venta a plazos de libros, negro de escritor...Pero es ahí donde encuentra su “tono personal” poético que se manifestará en su primera obra Tierra sin nosotros, en 1947.

En 1946 regresa a Santander. Piti Cantalapiedra le consigue un trabajo como listero en la empresa Monobra, que entonces realiza los trabajos de construcción de la fábrica SNIACE en Torrelavega. Luego, hasta 1951 trabaja en Maliaño en el taller de fundición Benito Martínez.

En 1952 se traslada definitivamente a Madrid y empieza a trabajar en Editora Nacional. También lo hará en Radio Nacional hasta su jubilación, en 1987.

En 1998 le conceden el Premio Cervantes “por ser un poeta excepcional cuya carrera ha sido tenaz, exigente y honrada”.

SU RETRATO: Generoso, modesto, íntegro

En 1949, Hierro se presenta a JRJ con estas palabras: “Tengo 27 años. Trabajo en una fundición de hierro. Estuve preso cuatro años y medio (de los 17 a los 21). Antes de ésta, he tenido, en los últimos seis años, toda clase de ocupaciones absurdas; aún en los peores momentos he encontrado un rinconcito libre en que albergar a la poesía. Por desgracia, no puede ésta llenar totalmente mis horas...”.

JRJ le escribe ese año: “Desde que leí su primer poema, le he seguido con verdadero deseo...Considero a usted uno de los pocos mejores entre los poetas españoles actuales, poeta de libre emoción directa, sin virtuosismo ¡por fortuna!”.

El 16 de julio de 1947 Gerardo Diego había publicado en ABC un artículo en el que participa a los lectores que ha descubierto a un joven poeta llamado José Hierro. Es a través de una crónica radiada de Gerardo Diego como JRJ conocerá su segundo poema.
 
 
... "Su cabeza con algo de titán, como tallada en roca, a golpe de trueno expresionista; su conversación torrencial de una lucidez alucinada y encantatoria; sus manos, que en sus recitales trazan con la exactitud de pájaros fatales el dibujo del poema” (Lorenzo Oliván, poeta. Castro Urdiales, 1968).
 
 
... "Aquella voz tenía la consistencia de la piedra, el latido del trueno, el púdico temblor de la palabra en un poema...Su voz poderosa que aniquilaba toda resistencia, su voz de metal noble que engrandecía cada palabra que entregaba. Y sus manos. Sus manos que trazaban los poemas en el aire...Tus manos minerales nacidas para el arte” (Ana Belén Rodríguez de la Robla,  escritora).
 

“La voz poética más pura de la España actual”

Así lo describió en 1993 Eulalio Ferrer en un discurso leído en el Centro Asturiano de México. “Compañero y hermano de generación”- le llamaba Eulalio, que nace en Santander un 26 de febrero de 1921. A él le dedica Hierro el poema Don Quijote trasterrado: “A Eulalio Ferrer, viejo amigo, quijotesco y trasterrado”.

SUS LIBROS, por él mismo

“La Quinta del 42 era, para mí, la de los que llevaban sobre sus hombros la pesadumbre de la guerra española... No sufrieron daños en su cuerpo, sino en su alma”.

Cuaderno de Nueva York (1998). En 1993, cuenta: “He comenzado unos poemas sobre Nueva York...Será una especie de “Cuaderno de Nueva York”, aunque no del tono de Lorca. En un poema mezclo a Bach y a Gloria Fuertes en Washington Bridge” (“Pasea con el luto de viuda de sí misma / payasa, miliciana / entre los arces plateados de New Jersey / (o tal vez sean pinos, encinas, jaras y retamas) / de Chozas de la Sierra...Yo ya no sé”).
 
 
SU FORMA DE ESCRIBIR

“(En Madrid) Nos recibía (a los periodistas) en un pequeño bar de barrio junto a su casa de la calle Fuenterrabía (nº 4), apurando copas de chinchón y fumando un cigarrillo detrás de otro” (Tulio Demicheli).

“Cuaderno en Nueva York, como todos, lo compuso en la cafetería La Moderna entre musiquillas de tragaperras y la fragancia oleosa de los bocadillos de calamares porque, si se quedaba en casa, “mi mujer me saca del trance contando no sé qué sobre el precio de las lechugas” (Alvaro Latorre).
 
 
“En Santander, recibía en el bar Corona  o en su piso de la calle Cádiz” (Francisco Valcarce).

“Yo siempre escribo en un bar...Lo que me importa es estar aislado, que nadie dependa de mí”.

Sus palabras

“Me siento como una especie de transexual de la música, la poesía y la pintura, pero no sé en cual quedarme”. (Su cuadro más antiguo conocido es un gouache fechado en 1938. Cuando va a Valencia en 1944, lleva un acordeón como equipaje).

“Mi anhelo ha sido siempre buscar la palabra justa que diga, exprese y sugiera”.

 “Yo soy muy lento, muy indeciso, muy inseguro, muy corrector... La poesía necesita honestidad y calma”.

“Soy un poeta lento. Mi proceso de creación es fatigoso”.

“El poema tiene que ser seducción...La poesía informa y persuade”.

“A un poema no se le puede quitar misterio ni añadir oscuridad”.

“La poesía se escribe ella sola cuando quiere”.

“Siempre he escrito lo que he querido. De lo que me dolía a mí o me pasaba a mí”.

“He querido cantar, día a día, lo que hay en mí...Pretendo hacer una poesía que no sea arte, sino vida”.

“Por mi parte, y para mi uso personal, persigo, entre otras cosas, estas intenciones: que los versos sean como una semilla que cae al corazón y de la que florece un cantar; que para gustarlos no sea preciso un previo equipaje de conocimientos culturales y técnicos”.

“En general, mi poesía es seca y desnuda, pobre de imágenes. La palabra cotidiana, cargada de sentido, es la que prefiero. Para mí el poema ha de ser tan liso y claro como un espejo ante el que se sitúa el lector”.

“Prescindo del adjetivo siempre que puedo. Empleo las palabras de cada día, las verdaderamente originales porque arrastran resonancias desde sus orígenes”.
 
 
“(Mi poesía pretende) poner en pie hechos, ideas, sentimientos, hombres de hoy”.

“(Esto es lo  que el poema ha de pretender):Hallar para cada sentimiento la palabra justa -conceptual y musicalmente- conseguir que lo que queríamos decir quede acuñado en forma imperecedera, sin que nada se le pueda quitar o añadir para perfeccionarlo”.

“El hombre es fuego y es lluvia. / Lo hace el odio y el perdón”.

“La mejor crítica de arte la han escrito los poetas...dicen”.

 “(SOY) UN DECLARADO JUANRAMONIANO”

Inacabado dejó el discurso de ingreso en la RAE. Iba a versar sobre Juan Ramón Jiménez, que él consideraba injustamente olvidado. En 1972 se presenta en el Teatro María Guerrero de Madrid una versión dramática de Platero y yo, escrita por Hierro, con canciones de su propia cosecha y cuyo monólogo convierte en diálogo, que recibe palabras elogiosas de Lázaro Carreter en La Gaceta Ilustrada.

PARA SABER MÁS

Últimos documentos

En 2012, Nórdica Libros publica Hierro ilustrado. Antología gráfica y poética de José Hierro (1947-2002).


La Fundación Gerardo Diego publica el pliego nº 4 de su colección con el epígrafe Mi Santander nº 4: José Hierro. Una edición homenaje con poemas y dibujos del autor.

Impresión de sus Cuentos reunidos en octubre, con su favorito, Quince días de vacaciones.
 
 
El Instituto Cervantes de Belgrado edita una antología bilingüe del escritor.

Antrophos publica una edición homenaje a José Hierro, en la que participan varios autores, con el título En homenaje a la amapola.

Emisión de un sello de correos con un autorretrato de José Hierro.

Libro de fotografías Profesor José Hierro, con fotos realizadas en la UIMP entre 1999 y 2002.

Libro catálogo de la exposición  montada en el Palacete del Embarcadero de Santander, Memoria de un homenaje.
 
 
Lo que queda hoy con su nombre

Los premios literarios de poesía y relato breve José Hierro, patrocinados por el ayuntamiento de Santander, celebran en 2012 su 31 edición, una cantera de jóvenes escritores.

En Getafe, Madrid, en 2003, se crea la Fundación Centro de Poesía José Hierro (www.cpoesiajosehierro.org). Entre sus objetivos, además de “promover, fomentar y difundir la figura, vida y obra de José Hierro”, los de “promover el estudio, la investigación y difusión de la poesía, especialmente la poesía española del siglo XX; fomentar la creación poética y literaria, y promover la relación de la poesía con otras artes o disciplinas”, como la música, el cine, el teatro o las nuevas tecnologías.

Llevan su nombre varios institutos, entre ellos El IES José Hierro de San Vicente de la Barquera, en Cantabria. Y el IES José Hierro en Getafe, Madrid.

Palabra de Hierro

Este fue el título de la obra estrenada hace doce años por la compañía cántabra de teatro La Machina. Nominada entonces a los premios Max de teatro, la compañía la recupera de nuevo para conmemorar los diez años de la muerte del poeta.

ALGUNOS POEMAS

DESPEDIDA DEL MAR

(...) Por más que intente al despedirme

Llevar tu imagen, mar, conmigo;

Por más que quiera traspasarte,

Fijarte, exacto, en mis sentidos;

Por más que busque tus cadenas

Para negarme a mi destino,

Yo sé que pronto estará rota

Tu malla gris de tenues hilos.

Nunca jamás volveré a verte

Con estos ojos que hoy te miro.

(De Tierra sin nosotros (1947)

JUNTO AL MAR

Si me muero, que me pongan desnudo,

Desnudo junto al mar.

Serán las aguas grises mi escudo

Y no habrá que luchar.

Si me muero que me dejen a solas.

El mar es mi jardín.

No puede, quien amaba las olas,

Desear otro fin.

Oiré la melodía del viento,

La misteriosa voz.

Será por fin vencido el momento

Que siega como hoz.

Que siega pesadumbres. Y cuando

La noche empiece a arder,

Soñando, sollozando, cantando,

Yo volveré a nacer.

 (De Quinta del 42 (1953)

 
MIS HIJOS ME TRAEN FLORES DE PLÁSTICO

 
Os enseñé muy pocas cosas.

(Se hacen proyectos..., se imagina..., se sueña...

La realidad es diferente). Pocas cosas

Os enseñé: a adorar el mar;

A sentir la alegría de ver vivir a un animal minúsculo;

A interpretar las palabras del viento;

A conocer los árboles, no por sus frutos:

Por sus hojas y por su rumor;

A respetar a los que dejan

Su soledad en unos versos, unos colores, unas notas

O tantas otras formas de locura admirable;

A los que se equivocan con el alma.

Os enseñé también a odiar

A la crueldad, a la avaricia,

A lo que es falso y feo, a las flores de plástico...

 (De Libro de las alucinaciones- fragmento (1964)

 A ORILLAS DEL EAST RIVER


Yo ya no lloro,

Excepto por aquello que algún día

Me hizo llorar:

Los aviones que proclamaban

Que todo había terminado;

La estación amarilla diluida en la noche

En la que coincidían, tan sólo unos instantes,

El tren que partía hacia el norte

Y el que partía hacia el oeste

Y jamás volverían a encontrarse;

Y la voz de Juan Rulfo: “diles que no me maten”;

Y la malagueña canaria;

Y la niña mendiga de Lisboa

Que me pidió un “besiño”.

Yo ya no lloro.

Ni siquiera cuando recuerdo

Lo que aún me queda por llorar.

(De Cuaderno de Nueva York (1998)